Madrugón a tope y a las 5 estábamos como clavos en la estación de tren listos para ir a Atenas.
Gracias a la famosa puntualidad griega, el tren llego cerca de las 6 de la mañana, lo cogimos, y tras dos horas bajamos en paleofarsalos para coger el tren que iba a Atenas.
El viaje hasta Atenas duró unas 6h mas menos. Cuando llegamos cogimos el metro hacía el Pireo, el puerto de Atenas desde el que salen todos los ferrys.
En el metro yo que tu sacaría siempre el ticket, porque cuando viajamos nosotros vimos a unos cuantos revisores, y por lo que nos contaron las multas deben ser buenas...
Llegamos al Pireo sobre la hora de comer. Fuimos a una de las oficinas a preguntar por horarios de ferrys. Nuestra idea era empezar por Milos, aunque nos dijeron que ese ferry sólo salía a la mañana y ya no habia mas en todo el día.
Asi que decidimos ir a Mykonos, pero otro tanto de lo mismo. El único ferry que quedaba por salir hoy y no teníamos que esperar mucho era el de Paros, asi que sin pensarlo mucho compramos los billetes rumbo a Paros
Paros era una isla que teníamos pensado ver, asi que tampoco alteró mucho nuestros planes.
Después de esperar unas dos horitas montamos en el ferry y pusimos rumbo a Paros, las islas griegas nos esperaban!
Tras 5h de ferry llegamos al puerto de Paros. En el mismo puerto había bastante gente con carteles de hoteles y apartamentos intentando alquilar sus habitaciones, asi que mi novio se puso a negociar (el puñetero de él parece que ha nacido sabiendo regatear
El mismo dueño nos acercó hasta sus apartamentos, y ya allí dejamos las cosas, salimos a cenar y seguido a la cama a descansar!
Hacía un poco de viento pero el viaje prometía!