El segundo dia seguimos pateando. Como nos quedaban dos días más, nuestra idea era ver o intentar ver todo (o por lo menos lo más importante) los primeros días y los últimos ir en plan relax paseando sin prisas.
Ese día nos decidimos por callejear por la zona del Parlamento, plaza Syntagma y la zona de Plaka. Plaka es lo que sería la parte vieja de la ciudad, y es un barrio con mucho encanto: callejuelas con tienditas y buenos sitios donde comer a buen precio.
Encontramos un sitio bueno, bonito y barato para comer, donde servían una mousaka rica rica y unos platos de merluza que también eran dignos de probar
Total, que nos sentamos en una de las mesas de fuera, que están en una calle peatonal al lado del jardín de una iglesia (sitio inmejorable para comer!), y esperamos a que nos sacasen la comida.
Nos fijamos que había tres personas sentadas al lado de nuestra mesa que hablaban castellano, y nos pusimos a hablar con ellos. Casualidades de la vida eran del norte también!. Mi novio y yo somos de Bilbao y ellos eran navarricos
Así que nos pusimos a hablar y hablar y nos tiramos allí unas 3 horitas!
Uno de ellos era periodista que trabajaba en Euskadi Irratia, y los tres habían viajado muchísimo por todo el mundo: Sudamérica, Israel, ..... y nos quedamos flipados escuchando sus historias.
Al final nosotros no le damos mucha credibilidad a lo que nos cuentan en la tele, y el escuchar a gente que ha estado en vivo en esas zonas de conflicto hace que tengas otro punto de vista aparte que el que te dan en los medios de comunicación.
Ya cuando nos despedimos, seguimos bajando por la misma calle del restaurante en el que habíamos comido. Por mi mala memoria no recuerdo el nombre del restaurante, aunque si recuerdo que estaba en una calle de Plaka que se llama Kidathineon, y está al lado de una iglesia que tiene un jardín delante.
Un poco más abajo, nos encontramos en el famoso Brettos. Es la licorería-destilería más antigua de Atenas, y se distingue porque las paredes están llenas de baldas con botellas de licores de colores que ellos mismos hacen!
Nos gustó tanto el sitio que entramos y les pedimos la carta de licores para probar. Mi novio se pidió un vasito de brandy que ellos mismos hacen y que tienen en unas barricas de madera en el mismo local, y yo pedí un chupito de licor de fresa.
He probado licor de fresa, pero ninguno como el que probé allí....rico no, riquísimo! Costaba 2,50€ pero creo que merece la pena, porque son elaborados allí y yo no he probado ninguno tan rico como el que probé.
Finalmente tras pasar el día pateando fuimos a cenar, y seguido a la plaza Syntagma. Por si os interesa, en la plaza nosotros íbamos a las noches porque había ambientazo! Todas las noches había un grupo de chavales que hacían concursos de breakdance entre ellos, y la verdad que daba gusto verlos!
Lo bueno también que tiene Atenas, es que el tiempo invita a estar en la calle
Dejo una foto del famoso Brettos para que os hagais una idea!
