Sonó el despertador a las 6:30 de la mañana. Hoy ya tenía más sueño...
Bajamos a desayunar y algo curioso que nos pasó fue: David se cogió su desayuno y yo tardé algo más, al salir fuera a la terraza vi que David se había sentando en una mesa y un chino se sentó con él (y eso que había 20 mesas libres) . Así que yo me senté también y bueno ahí estuvimos los 3 contemplando el precioso paisaje y escuchando como sorbía su ansiada sopa de fideos. A todo eso me había quitado mis cubiertos y todo... En fin, empezamos la mañana riéndonos ya.
Habíamos quedado con Luisa a las 7:30 para poner rumbo a la GRAN MURALLA
Que ganas tenía de llegar! El trayecto duró unas 2 horas y algo más o menos...Yo iba un poco fresca viendo a la gente fuera del autobús, con chaquetas, pantalones largos... Y yo con una camiseta de tirantes y shorts... Bien, Sandra, bien.
No pensé que aquello estaba en una montaña... Fíjate tu, que cosas...
Bueno el caso es que después me sobraba todo... Subir la muralla tiene sus consecuencias y una de ellas es que sudas y mucho!
Hay varios puntos desde donde se puede subir pero desde Beijing el sitio más cercano era ese y donde habían la mayoría de turistas... Casi todos por no decir todos eran Chinos. Los chinos de las aldeas empiezan a manejar algo más de dinero y una de las primeras cosas es visitar el emblema del país.
Subir por la muralla resultó más complicado de lo que me pensaba, hay cuestas muy muy pronunciadas, escalones de casi un metro, hay momentos que las cuestas se tienen que subir de puntillas o casi trepando de lo empinada que es.
Caminamos unos 3 o 4 km hasta el pico de arriba y otros 3 o 4 km de vuelta.
La muralla impone y mucho. Cuando estás en la parte de arriba ves como se pierde entre las montañas y sinceramente no te das cuenta de la magnitud que llega a tener.
Una maravilla del mundo.
Había leído que en la muralla pues también te paran los chinos para hacerse fotos contigo y si, es verdad. Te miran como si fueses de otro planeta y como ser vivo de otro planeta quieren posar a tu lado y exhibirte con sus familias cuando vuelven de vacaciones. Son muy graciosos jeje yo me he reído mucho con ellos y son muy respetuosos.
Cuando bajamos nos esperaba Luisa para llevarnos al buffet a comer. Llevan a todos los turistas occidentales al mismo, donde toda la planta baja es una tienda enorme para que piques algo. La comida de allí no me gustó mucho... Era bastante mala a la vez de escasa... Me hinché a arroz y así reponía energías.
Cuando salimos de allí eran cerca de las 2 de la tarde y nos en marcha para la zona olímpica. Para ver la Caja de agua y el Estadio del Nido.
Por el camino nos íbamos quedando dormidos...
La zona Olímpica como su nombre indica la construyeron por las olimpiadas de Beijing del 2008.
Acabamos de ahí y nos dirigimos al MERCADO DE LA SEDA
El mercado de la seda es un centro comercial de unas 5 plantas que cada planta está destinada a un tipo de producto ya puede ser ropa, electrónica, ropa de niños,... Me recuerda al MBK de Bangkok pero éste es a menor escala.
Nosotros no teníamos intención de comprar nada porque ya sabemos un poco de que va el rollo y los precios aquí los hinchan... Bla bla bla... Y alfinal acabamos comprando... jajaj La verdad que yo necesitaba una sudadera o una chaqueta, más que nada por el avión porque con las prisas de la boda no metí nada de manga larga por si acaso y me compré una sudadera converse y David una chaqueta North Face.
La chaqueta se la sacaron de un almacén y hay que verla... En la cremallera está escrita la marca, las etiquetas en inglés cosa que en otras estaban en chino... La verdad que si es réplica o no está muy muy bien conseguida. Su forro polar por dentro e impermeable por fuera. De entrada nos pidió cerca de 200€ y le dijimos que si estaba loca? jaja bueno entre pitos y flautas pagamos por la chaqueta 60€.
Eso sí, casi toda la conversación fue casi casi en castellano... Tócate las narices.. Para que veáis a quien está destinado este mercado.
Estuvimos una hora y media más o menos allí y cuando salimos nos llevaron a cenar el famoso PATO PEKÍN o Pato Laqueado
El restaurante se llamaba Restaurant Seafood.
Luisa decía que era un restaurante muy famoso en la ciudad y tal.. Claro, famoso por llevarnos a todos allí.
La verdad que el pato estaba bueno y la cena en general estuvo bien, sería por el hambre que traía ya...
La decoración era curiosa, arboles, pajaros, un estanque... Muy recargado como es todo en China, bien ostentoso.
Una vez finalizada la velada de vuelta al hotel y a descansar.












