Nos levantamos con ganas de probar el buffet a ver que tal era... Uff que montón de cosas no se por donde empezar! Yo creo que soy tan ansias que hago mal los desayunos... Mi problema es que como por los ojos y luego me da vergüenza dejarme cosas en los platos pero la bollería y el pan me pierde así que lleno los platos con eso y cuando voy por el segundo cruasán ya me he cansado y pienso: Uhmm cereales? Pues ala a cogerlos... En fin.. Menos mal que el desayuno entra en el precio sino ya te digo que mi marido ya me hubiese abandonado en algún lugar.
Salimos y fuimos a LUMPINI PARK Cogimos el BTS en Surasak (nuestra estación) y nos bajamos en Sala Daeng el trayecto fue de 25 baths por persona.
Al llegar en vez de bajar las escalera rápidamente seguimos unos cuantos metros por la plataforma que te lleva hasta el metro pero allí bajamos y está el parque enfrente.
Era una de las cosas pendientes que teníamos para visitar.
Se notaba que era domingo. Familias paseando, muchos corredores occidentales, de esos que están trabajando allí y aprovechan el domingo para un respiro que da la ciudad. Con un par por estar corriendo a esa hora (12 del mediodía) y con ese calor que era algo agobiante.
El parque es agradable y grande a la misma vez.
Salimos por otra puerta que no es la de entrada y seguimos caminando hacía arriba siguiendo la línea del BTS hasta que llegamos a Ratchadamri y de ahí iríamos a la parada National Stadium para así poder llegar a la casa de Jim Thompson.
Al bajar en esta última parada es muy fácil llegar hasta esta casa museo. Hay indicaciones que te lo señalan. Está alfinal de una callecita.
JIM THOMPSON HOUSE es una casa tradicional tailandesa donde vivía este señor llamado Jim Thompson, él se interesó por la seda y creó una empresa la cual expandió mundialmente este tejido. Su casa se compone de 6 traídas de diferentes provincias del país.
Su entrada cuesta 100 baths y abren de 9 a 5 de la tarde.
Para visitarla tiene que ser con una guía, no se si era en ese momento o porque no habría pero no habían guías en español así que nos dieron un papel escrito en castellano y nos endosaron en un grupo variopinto con diferentes nacionalidades y que hablaban en inglés..
Lo gracioso fue que habían cosas que entendíamos pero otras no así que cuando la Thai hacia alguna broma y todos se reían pues nosotros también aunque no entendiésemos una mi**da. Era lo que había.
La casa era una pasada de lo preciosa que era. Parecía que habías retrocedido en el tiempo. Lo curioso es que la recorres descalzo para no ensuciar nada y mantener la esencia de su cultura de no entrar con zapatos en las casas.
Dentro de la casa no se pueden hacer fotos. Hay diferentes estancias. La más bonita era su habitación, bajo mi punto de vista. Tiene también un riachuelo y muchísima vegetación. Es un lugar muy zen.
A nosotros nos encantó. Recomendable 100% entrar.
La anterior vez cuando fuimos a Khao San Road nos diluvió y nos fuimos así que esta vez aprovechamos. Como cambia una ciudad cuando hace mal tiempo o hace sol. Estabamos teniendo mucha suerte en cuanto al clima ya que en China solo llovió en Xian y solo fue un día, en Camboya solamente 4 chispillas que cayeron el primer día por la mañana pero que al mediodía salió el sol y en Bangkok un sol que te morías. Y eso que era el mes de septiembre que dicen que es uno de los peores para el sudeste asiático. Así que es una lotería esto del tiempo...
Cogimos un taxi para llegar y por la carrera hasta la calle mochilero fueron unos 70 baths con taxímetro. El taxista fue muy simpático la verdad, cosa que no vimos muchos así y más cuando van con el taxímetro
En aquella calle había de todo, puestos de comida, bares, tiendas de ropa, de tattoos, guesthouses... La exploramos un poco y nos paramos a tomar algo porque ese calor era sofocante. Al lado de nuestra mesa habían 3 suecos que me hacían gracia sus pintas, gorrito de lana con bermudas (la estampa mochilera del lugar)
Después de estar allí un rato y ver pasar al personal hice una reflexión; a ver... Yo como mochilero entiendo a esa gente bohemia que viaja con un bajo presupuesto, que se integra dentro de la cultura, se aloja en hostales baratos y/o compartidos y que no le da importancia a la indumentaria... Bien, yo allí lo que veía era mucha gente que si que por el aspecto parecían mochileros pero que luego todo lo que llevaban puesto eran de marcas y caras, y que no paraban de consumir cervezas las cuales tampoco eran baratas... Esta es mi percepción de lo que ví. Quizás años atrás cuando aquello no estaba tan explorado el nombre de la "calle mochilera" tenía más sentido... Ahora habían muchos que iban de ello sin serlo y llevando en los bolsillos el dinero que le han dado sus ricos papis y que en comparación con los países del "primer mundo" aquello era una minucia...
Igualmente es una zona para verla, pasear y pasar el rato tomando algo o comer en la calle por muy pocos baths.
Comimos un Pad thai bastante bueno que lo cogimos en un carrito de estos ambulantes y utilizamos la terraza que pertenecía al 7eleven que había.
2 padthais y 2 aguas: 110 baths
Comimos al lado de unos chicos Mexicanos que vivían en Alemania o algo así. Eran un poco estúpidos la verdad. No siempre se conoce gente agradable por el mundo jaja
Taxi de vuelta Khao San- Hotel
Eran cerca de las 4 de la tarde y llegamos al hotel a nuestro momento piscina
que lujo!Aquí detrás de David una china suicida jajaj
Una vez de noche fuimos por la zona del mercado nocturno PatPong para cenar algo.
Aquella zona nos la conocíamos demasiado bien ya que la anterior vez estábamos en un hotel al lado del mercado.
Cenamos en el SPANISH ON 4 un restaurante en una de las calles paralelas al mercado. La calle gay, todos los locales están destinados a este publico, una calle muy agradable para mí ya que ninguno me miraba jaja
El restaurante era de tapas y los precios algo elevados para lo que te ponían pero el pincho de tortilla estaba muy muy rico. Teníamos ganas de comida española y decidimos probar.
Pedimos un poco de todo y para beber refresco o agua, vino ni pensarlo.
Nos salió la cena por unos 20 o 22€
Una vueltecita por allí esquivando a los ping pong shows y de vuelta al hotel.
















