Después del fiasco de ayer con los miradores del Golden Gate, a las seis y cuarto de la mañana estamos prestos en el garaje para recogerlo y antes de entregarlo en la oficina de Hertz, cruzar de nuevo el Golden Gate, a ver si podemos hoy ver el puente desde los miradores.
Hacemos una foto a la puerta del dragón, que da acceso a Chinatown, si os fijaís a la izquierda arriba en verde, está el cartel del hotel Astoria, repito, el peor hotel en el que he estado en mi vida.
Hace un frío que pela, recogemos el coche y nos encaminamos hacia el Golden Gate, o lo intuimos, porque una densa niebla envuelve absolutamente todo, ni siquiera cuando traspasamos el puente lo distinguimos. Diez minutos después nos volvemos. Por las mañanas es prácticamente imposible tener un día claro sin nieblas en el que ver el famoso puente.
Descartamos ir a las colinas de Twin Peaks, la niebla no nos dejará observar la ciudad. Regresamos, repostamos en una gasolinera (pedimos el ticket para entregarlo en la oficina). Aquí el gps se volvía un poco loco, pues todo el centro de San Francisco estaba en obras. Y ponemos dirección a 840 Ellis Street, dónde tenemos que despedirnos de nuestro vehículo durante los últimos 15 días, la experiencia nos ha gustado mucho.
Entregamos el vehículo, le mostramos el ticket de la gasolinera (nos dice que no hace falta), confirmamos la tarjeta de crédito que presentamos en la oficina de Los Ángeles y un trámite hecho, a partir de ahora nos moveremos en transporte público, para nosotros la mejor opción en esta ciudad.
Son las nueve y cuarto de la mañana cuando regresamos andando por Tenderloin, cientos de homeless esperan su turno en la cola de los comedores sociales, cuando no están completamente borrachos tirados en un banco o en las marquesinas de los autobuses. Me parece un panorama desolador.
No hemos tenido ni un solo problema durante nuestros cuatro días en la ciudad, no nos han molestado ni importunado. No me molesta que durante el trayecto en autobús, haya uno o varios de ellos, voceando, gritando.
De hecho, entiendo perfectamente que estén todo el día borrachos o drogados, supongo que es la única manera que tienen de seguir adelante. Lo que no logro entender es que esté considerada como una de las ciudades más bonitas del mundo con semejante panorama.
Al pasar por el cruce de Powell con Market Street, entramos en el Centro de información turística para hacernos con el Muni Pass de tres días, cada uno de ellos cuesta 26 dólares.
Llegamos al hotel, queremos aprovechar el wifi para pagar los peajes del Golde Gate, el wifi sólo funciona en la segunda planta del hotel, otro punto más a su favor (modo ironía “on”)
Aún no son las diez de la mañana, con lo que podemos desayunar, nos acercamos y nos dicen que nos tienen que dar lo tickets correspondientes en recepción. Ayer, confirmamos que teníamos derecho a ese desayuno al reservar desde la propia página del hotel. Hoy nos dicen que no tenemos derecho, y nosotros que sí, finalmente cede y nos da los tickets, todos los días tuvimos esta “batalla”, al final optamos por bajar a pedir los tickets (hay que hacerlo cada día) con la reserva que claramente indicaba que estaba incluido.
Hacemos el pago del peaje a través de internet, depende del cambio diario, unos seis euros con algo, cada vez que cruzas el puente con dirección a la ciudad. goldengate.org/ ...hoices.php
Volvemos a Chinatown, buscamos el Tin How Temple, 125 Waverly Place, un templo budista muy auténtico. Lo localizamos y subimos a visitarlo, la visita es gratuita aunque no se permiten fotos dentro.
Vistas desde el balcón.
Una pista para encontrar el templo es ir buscando la calle de los balcones pintados.
Nuestro siguiente objetivo es GOLDEN GATE FORTUNE COOKIE (56 Ross Alley), empresa que fabrica las típicas galletas de la suerte, está en un callejón un poco escondida, pero si no lo encontráis, haced como nosotros que no teníamos la dirección, preguntamos a un policía si lo conocía y ni corto ni perezoso se bajó de la moto y a grito pelado preguntó por la dirección, alguien llegó y nos acompañó.
Si te quieres hacer una foto dentro del local, hay que pagar medio dólar, muy majos estos chinos, como siempre. Compramos una bolsa de galletas y nos fuimos.
No son sitios que por sí solos se merezcan una visita hasta ellos, pero sí que estando en Chinatown merece la pena acercarse a ellos.
Caminamos hasta Little Italy, te das cuenta que has llegado cuando ves las farolas.
Este barrio ha sido uno de los que más nos ha gustado, tiene un ambiente bohemio que le confieren las docenas de librerías que allí se encuentran, además es un barrio salpicado de restaurantes y heladerías italianas. Una zona tranquila.
Vamos caminando, viendo las diferentes vistas.
Llegamos a la iglesia en la que se casaron Joe Dimaggio y Marilyn Monroe
Cerca de allí se encuentra Mamas, dicen que dan los mejores desayunos de San Francisco, debe ser así, por la cola que hay formada esperando turno.
Buscamos la parada del autobús 39 para ir a Coit Tower mientras vemos como la gente se desplaza por la ciudad.
Nos bajamos en la parada correspondiente, constatamos como el Golden Gate sigue envuelto en una franja de neblina y nos vamos, tampoco hay tanto que ver.
De nuevo nos montamos en el 39 hasta que llegamos a Fisherman´s Wharf, otra de las señas de identidad de la ciudad.
No nos gustó nada esta zona, llena de tiendas de regalos, restaurantes, todo enfocado por y para el turista. Nos transmitió la sensación de ser demasiado artificial.
No somos muy de estos sitios, y además estaba abarrotado de gente, decidimos no probar la Clam chowder, famosa sopa de almeja servida en un cuenco de pan, más cuando vimos que la gente se la echaba las gaviotas.
Seguimos paseando, vemos el submarino Pampanito y un poco más adelante está el museo de las máquinas recreativas antiguas, la entrada es gratuita y se puede jugar a ellas. Estuvimos un rato jugando.
Estamos cerca de Fisherman, en una de las paradas del cable car, vemos como le dan la vuelta manualmente, esperamos un rato de cola y nos montamos. Que no se diga que hemos estado en San Francisco y no nos hemos montado en el tranvía.
Nos bajamos en Lombard Street, otro sitio ¿destacable? de San Francisco, pues habrá gente que la encante, a nosotros nos pareció una calle llena de turistas esperando su turno para bajar una calle muy empinada en coche, nada destacable.
Y de nuevo caminamos por Chinatown, ahora vamos por Stockton, que dicen que es más auténtica que Grant. Y así es, en esta calle están las tiendas en las que compran, pescados, pato laqueado, etc.. mientras que en Grant están los restaurantes, las tiendas de recuerdos y demás.
Vemos un templo muy antiguo, subimos echamos una ojeada y nos vamos.
Acudimos a Sutter Street a un Lori´s dinner a comer/merendar, los Lori´s son una cadena de restaurantes ambientados en los años 50. Comemos unas contundentes hamburguesas y nos aprovechamos del descuento del 20% que puedes conseguir a través de la página web o bien en los mapas turísticos de San Francisco.
Después de regresar al hotel y descansar un poco nos vamos a la zona de Unión, dicen que hay mucho ambiente….pues no será hoy, hace un frío increíble y la niebla le da un aspecto más de Navidades que de verano. Damos una vuelta por la plaza, hay un grupo tocando ante la indiferencia de los viandantes.

Nos montamos en el tranvía F hacia Castro, vamos con un montón de mendigos hacia allí, llegamos a la última parada, damos una vuelta y nos volvemos para el hotel, hace mucho frío.
Segundo día en San Francisco, sigue sin encandilarnos. Hemos visto Chinatown, Little Italy, Fisherman y la calle Lombard. Mantenemos nuestra opinión de ayer, una ciudad que ni fu ni fa, y menudo frío que hace.
) ¡Felicidades por el viaje y por el relato!