Este día nos tocó una de cal y otra de arena. Con el wifi del camping pude ver las previsiones y eran bastante malas para la mañana. Con la esperanza de que no lloviera mucho pusimos rumbo sobre las 9 de la mañana a la siguiente ruta. La idea era subir a un pico, el Reinanuten, desde donde se pueden ver unas vistas del glaciar Folgeffona con la lengua del Buerbreen. Al llegar estaba lloviendo, pero tampoco una barbaridad. Nos pusimos los gore, los pantalones impermeable y empezamos la subida. A falta de un kilómetro para llegar al pico la lluvia comenzó a caer más fuerte y a meterse niebla, empezamos a plantearnos dar media vuelta pero como a cabezón no me ganan seguimos hasta que nos dimos cuenta de que lo que decían de que aun quedaba mucha nieve era cierto. Nos topamos con que estaba todo nevado y con hielo, no había ninguna huella hecha y el tiempo era horroroso. Intentamos andar pero a los tres metros se me hundió una pierna hasta la cadera y ahí ya sí que si, dimos media vuelta. Pudimos ver unas vistas muy bonitas del valle Buerdalen pero del glaciar no vimos nada. El primer disgusto del viaje. Mi preocupación era que la nieve impidiera más rutas... Nos quedamos mucho con las ganas pero como se dice: Siempre hay que dejarse algo para volver.



Al regresar al coche estábamos cansados ya que nos habíamos hecho 800 metros de desnivel y con algo de frío, la lluvia seguía arreciando así que nos quitamos corriendo los gore y pusimos la calefacción. Descubrimos con alegría que el Picanto tenía hasta para calentar el culo.
El siguiente destino era Skjeggedal, a medía hora de donde estábamos. De camino pasamos por Odda a echar gasolina y como allí es típico vender perritos calientes en las gasolineras nos compramos uno para cada uno, merecido nos lo teníamos después del fracaso de Reinanuten.
Después de comer nos dirigimos a Skjeggedal. Este pueblo es el inicio de la ruta que va hasta el famoso Trolltunga. Nuestro objetivo era ir hasta Trolltunga pero haciendo la famosa Vía Ferrata que hay allí. Se llama "Himmelstigen" o "La escalera hacia el cielo". Para hacer esta vía ferrata se puede alquilar el material en trolltunga-active.com/ En el mismo pueblo, en el aparcamiento tienen la tienda y por 25 euros alquilas el arnés, el disipador y el casco. Teníamos pensado acampar antes de la vía ferrata por lo que el coche lo teníamos que dejar en el parking la noche entera. El parking es carísimo, nos costó 35 euros dejarlo 24 horas.
La ruta hoy serían 8 kilómetros hasta el punto donde acamparíamos. Como eran las tres de la tarde y aun llovía decidimos descansar en el coche y esperar a que amainara. Sobre las cuatro dejó de llover así que preparamos las mochilas con el equipo, los sacos, las esterillas, la tienda y lo justo para comer.
TRACK RUTA HIMMELSTIGEN
Si Reinanuten fue la parte mala, la ruta de la tarde fue la parte buena. La ruta comienza en la presa de Ringedal y bordea constantemente el lago Ringedal. El lago esta incrustado en un valle impresionante rodeado de cascada con un azul muy bonito. La ruta transcurre por camino, alternando bosque y cascadas que hay que atravesar con cuidado. El desnivel es cero por lo que el disfrute es total. El tiempo parece que quiso pedirnos perdón, caía llovizna muy ligera y nos deleitó con dos arcoíris. La subida a la ferrata está marcada con cuatro grapas y 20 metros antes hay una zona de acampada perfecta, entre arboles y al lado de un río. Más no se puede pedir.


Ese día nos acostamos muy temprano, sobre las nueve. La intención era levantarnos a las 4 para hacer la ferrata antes de que vinieran la gente que la hace con los guías de Trolltunga Active y para poder disfrutar de Trolltunga con poca gente.