27/6 – Sábado.
3.30Am y arriba
). A las 4Am apareció puntual el dueño y salimos hacia al aeropuerto. La verdad es que el hombre no dijo ni mu en el trayecto. Tampoco nosotros estábamos muy habladores por el madrugón.En menos de 15 minutos estábamos ya en la terminal. Pasamos unos cuantos controles y facturamos sin ninguna incidencia. El vuelo salía a las 7:20Am así que teníamos tiempo de sobra. Tal vez podríamos incluso haber llegado algo más tarde, pero mejor prevenir… Dimos una vuelta por el aeropuerto y con las rupias que quedaban compramos algo de té de Mackwoods (tiene delito no haberlo comprado en la fábrica y hacerlo en el aeropuerto, pero había que gastar el poco dinero que nos quedaba…). Fue amaneciendo y la hora de embarcar se acercaba. Volábamos con SriLankan Airlines, como dije en la introducción:

El embarque transcurrió sin incidencias y a la hora planificada despegamos. Nos despedíamos definitivamente de Sri Lanka. La experiencia había sido buenísima
No esperaba que nos sirvieran nada en el trayecto, pero sí, empezaron a repartir el desayuno… ¡Rice and curry! ¡Noooo, no máááás!
Tras recoger las maletas, nos dirigimos al mostrador que teníamos anotado en la documentación y allí nos atendió un alemán la mar de majo, que nos dio un par de botellas de agua, un folleto con indicaciones básicas, contó dos chistes y nos indicó que quien nos llevaría hasta el bote era otra persona que se encontraba en otro mostrador. Allá que fuimos. Y ese señor era todo lo contrario al anterior: frío, seco y diría que hasta antipático (menos mal que el alemán ya nos había dado el agua, porque este tipo no parecía estar por la labor de agradar a nadie). Nos dijo que esperáramos un rato hasta que llegara el bote que nos llevaría a Fihalhohi.
Esperamos ese rato. Y otro más. Y hasta otro poco más

Me dio bastante rabia la espera, la verdad. Y más teniendo en cuenta que era una estancia corta. Pero bueno, también sabía que este resort es de gama media (por decirlo así) y por tanto esto podía ocurrir. Supongo que en los carísimos, porque éste ya era caro, te vendrán a buscar cada menos tiempo. En cualquier caso, ¡ya estábamos en el barco! El trayecto duró unos 45-50 minutos. A mí me va la velocidad así que me lo pasé pipa, pero aquellos que sean de marearse mejor que no tomen tampoco el rice&curry del avión
Al llegar a la isla, fuimos recibidos por una chica que nos llevó hasta el bar y nos contó (a nosotros y al resto del pasaje, que básicamente era una pareja de China) sobre el proceso de check-in, horarios y demás historias. En resumen, la chica no era muy alegre y el feeling que nos dio es que repitió demasiado el mensaje de que el que rompe paga, en plan de: si tocas un coral, multa… Si tocas fauna marina, multa… Si se rompe algo en la habitación… Espera, ¡¡no me lo digas!!... ¡Multa!.
No sé si fue cosa de esa persona en concreto pero deberían darle una vuelta al proceso de bienvenida. Con lo que cuesta la broma no es agradable empezar la estancia teniendo la sensación de que si estornudas donde no debes, te va a costar dinero
Como dije en la introducción, hacer la reserva con mucha antelación nos permitió acceder a un Water Bungalow al precio de habitación normal y vaya acierto. La chica nos acompañó hasta allí y al entrar… Qué magnífica impresión
. Grande, limpio, todo en perfecto estado… Creo que es el mejor sitio en el que me he alojado nunca. Sin duda, mi consejo es que si podéis permitíroslo, hagáis el esfuerzo del OverWater (o bien si podéis haced la reserva Early Bird y a ver si está la oferta). Como pluses añadidos, los bungalow cuentan con internet gratis (en las habitaciones, 6$ por día), cada día entregan dos botellas de agua y además regalan una hora de masaje. Como podéis ver (aun con la baja pericia de la fotógrafa), una chulada:



Al dejar los trastos descubrimos el único inconveniente que tuvimos en todo el viaje: los últimos 50$ en efectivo que nos quedaban habían desaparecido
En fin, tras ponernos unos bañadores, fuimos a comer. Cada día fuimos a desayunar/comer/cenar por la playa, una gozada:

Al llegar el primer día al restaurante nos asignaron una mesa y un camarero. Ambas cosas serían fijas para el resto de la estancia. El buffet es el punto más flojo de Fihalhohi, sin duda. Y eso que yo no soy especialmente exigente con las comidas. Pero ya no era un tema sólo de calidad, sino de variedad (la cantidad me da un poco igual, no soy de hincharme). Imagino a la gente más especial con el tema culinario y se me forma en la mente la imagen de su buzón de sugerencias lleno de opiniones poco amistosas. Otro punto que deben corregir cuanto antes
La tarde transcurrió entre la playa, el bungalow, alguna consulta furtiva al móvil para ver qué pasaba en el mundo y… playa otra vez. No hay mucho más que hacer que descansar, que no es poco después del tute por Sri Lanka (y eso que allí los dos últimos días fueron tranquilos). Aproveché para hacer snorkel. Nadando un poco por aquí y por allá pude encontrar una zona en la que el reef terminaba y había un acantilado marítimo espectacular. Qué maravilla. Además es la zona en la que más fauna marítima había. Salía con los dedos como pasas después de todo el tiempo que estaba en el agua
Después, paseo por la playa hasta el restaurante para cenar (no insisto más en lo del buffet, daba igual desayuno/comida/cena: nada remarcable) y a dormir, que con el madrugón había ganas de echar un sueño.
28/6 – Domingo.
Estaba en la playa a media mañana cuando se empezó a mover algo de aire… Mala señal. Empezaron a venir unas nubes con un color que daba miedo. Sí, storm was coming:

De repente, empezó a caer agua como si no hubiera un mañana. El monzón hacía su aparición estelar. Estuvo lloviendo un rato y luego se paró, pero las nubes siguieron el resto del día, una rabia. Eso sí, pude aprovechar para hacer snorkel sin tener que usar la camiseta protectora ya que desde luego no me tenía que preocupar por quemarme por el sol porque no había ni un rayito…¡Ah! Ese día pude ver una tortuga por el fondo marino, una chulada

Después de comer teníamos reservado un masaje que como decía está incluido gratis al alojarse en Overwater. Duró cerca de una hora y estuvo muy bien. Al acabar, nos ofrecieron distintos tratamientos a precios de 3 cifras
Por la tarde-noche, una partida de billar, el trámite de la cena y una visita a la recepción para curiosear las excursiones disponibles. No teníamos mucha idea de hacer ninguna pero es que además no parecía llamarnos la atención la oferta: pesca nocturna, pesca diurna, buceo… Poco más. Y todo a 100$ o por encima. Pasopalabra.
No había habido mucha suerte con el clima ese día y con lo corta que era la estancia daba mucha rabia. Esperábamos que el día siguiente fuera mejor. Con los dedos cruzados, a dormir.
29/6 – Lunes.
A las 6Am me desperté sobresaltada. Llovía como si tiraran el agua con cubos
A las 9Am mientras desayunábamos cayó otra buena cantidad de lluvia. Y a las 1pm. Y a las 6pm…

El Lunes se había esfumado entre chubasco y chubasco. Monzón, love u loads.
¡Ah! Como he comentado, llevábamos todo incluido. No es un TI al estilo caribeño, de forma que los cócteles elaborados, zumos naturales e historias similares no están incluidas. Sí lo están refrescos, café/té, cerveza y combinados (cubatas de toda la vida) con marcas poco conocidas. Decidí ahogar las penas en buzz y así quitarme entre otras cosas el cabreo por el día de agua que había caído.
30/6 – Martes.
Me daba miedo hasta despertarme y mirar al cielo, pero no, hubo suerte

Al mediodía cayó otro chubasco pequeñito y ya el cielo quedó cubierto para el resto de la jornada, así que poco duró la alegría

Estaba claro que el tiempo en Maldivas nos la estaba jugando a base de bien. Una lástima. Como decía, no hay mucho más que hacer que descansar y disfrutar del sol, el mar y la playa. Pero sin sol el mar no luce igual y si llueve, de estar en la playa ni hablamos
Soy muy activa cuando estoy de viaje. Me gusta no parar ni un momento. Pero realmente me apetecía descansar en Maldivas… Lo que pasa es que con el tiempo que estaba haciendo me estaba empezando a subir por las paredes. Mejor ir a dormir y esperar que el sol tuviera a bien venir a visitarnos el último día.
1/7 – Miércoles.
Último día en Maldivas. En realidad no era ni un día entero porque teníamos que coger la lancha a las 8.30pm para ir al aeropuerto.
Me levanté temprano y… La Ley de Murphy funcionando a tope: ¿Es tu último día? Pues sol y buen tiempo, para que te vayas pensando en cómo podían haber sido el resto de días. Tampoco me voy a quejar, al menos se pudo disfrutar algo este último día y hacer alguna foto chula (dentro de mi torpeza fotográfica):






Por fin había sol, así que desayuno rápido y a la playa vuelta y vuelta. Qué gusto
Al mediodía dejamos todo recogido e hicimos el check-out. Después de comer nos quitaron la pulsera del TI y nos pusieron una temporal por si queríamos consumir algo más (con cargo, claro). Pedimos info sobre cómo asearnos al acabar el día y nos indicaron dónde estaban las habitaciones que tienen para ello (que son algunas de la zona de empleados).
Volvimos a la playa y exprimimos el tiempo al máximo hasta la hora en la que nos tocaba irnos a duchar para montarnos en la lancha poco después. A las 8.30pm puntualmente zarpábamos despidiéndonos de Fihalhohi y Maldivas con un extraño sabor de boca
El avión salía a las 11pm, así que no fuimos con prisas (en Fihalhohi es 1 hora más que en Male, así que íbamos con ventaja). Picamos algo para cenar y despegamos sin más incidencias. El viaje había terminado y emprendíamos el regreso después de haber vivido un montón de experiencias.
2/7 – Jueves.
Aterrizamos en Dubai a las 2Am hora local. La escala era larga, ya que hasta las 7:40Am no despegaba el avión con destino Madrid. Para escalas de más de 4 horas de duración, Fly Emirates entrega unos vales para poder comer en una serie de establecimientos concertados (un montón de ellos). Me costó algo encontrar el mostrador donde conseguir el vale pero al final lo localicé tras preguntar en dos o tres puestos de información. Lo utilicé en un McDonald’s porque era lo que más a mano me pillaba y no tenía ganas de investigar por allí (por cierto, vaya aeropuerto: lujo everywhere).
Tras dormir algo en el suelo, embarcamos rumbo a España. Algo antes de las 2pm aterrizamos en Madrid, dando por concluido un viaje que difícilmente podremos olvidar.