La etapa de hoy era una de las que más esperábamos de todo el viaje y no era para menos, ya que el Big Sur está considerada como una de las carreteras más bonitas del mundo para conducir.
El Big Sur, o Highway 1, se extiende a lo largo de California recorriendo su costa. En realidad, el Big Sur, es una región que cubre parte del condado de Monterey, ya muy cerca de Carmel, pero que en nuestro viaje entre Morro Bay y Santa Cruz, bien merece la pena recorrer esa Highway 1 al completo entre estos dos puntos como veremos a continuación.
Antes de empezar decir que los viajeros que transitan entre las ciudades de Los Ángeles y San Francisco, lo normal, si van pillados de tiempo, es que lo hagan por el interior, por la 101, ya que desviarse por la 1 es perder bastantes horas de viaje debido a que la carretera es de doble sentido y llena de curvas sobre acantilados. La pregunta ahora es: ¿Merece la pena desviarse por aquí?. La respuesta es contundente: Sí y mucho si se dispone de tiempo. Para nosotros fue, sin duda alguna, una de las etapas más bellas que hicimos en todos los días que pasamos en ruta.
El día anterior andábamos mirando el tiempo como locos porque dependiendo del día que hiciera estaba claro que la experiencia por este Big Sur iba a ser de una u otra manera. En principio lo daba bueno y cuando nos levantamos por la mañana, los dioses se aliaron con nosotros y nos hizo un día de infarto, con lo cual las vistas a tener durante todo el recorrido fueron abrumadoras.
En total, cubriríamos, desde Morro Bay hasta Santa Cruz, 266 kilómetros de carretera serpenteante a través de continuos acantilados.
A lo largo de nuestro viaje fijamos unos cuantos puntos para parar y el primero de ellos fue Piedras Blancas, muy cerca de Morro Bay. En estas dos playas mirando al Pacífico, se encuentra permanentemente viviendo una colonia de leones marinos apostados en la arena. Un aparcamiento gratuito y sin asfaltar nos da la bienvenida a estas playas así como un cartel que indica de forma clara en cual de las dos playas de hayan los leones marinos, ya que depende del día pueden estar en una u otra. Hoy parece que tocaba la playa de la derecha :).
Nos fuimos a la playa y hay que decir que es un espectáculo ver a estos animales en su propia habitat. Aquí nos encontramos con una pareja de madrileños con los que estuvimos hablando largo y tendido sobre nuestros respectivos viajes mientras mirábamos a tan simpáticos bichos :).
Levantamos el ancla y nos vamos a nuestra siguiente parada, Ragged Point. Digamos de Ragge Point que es como un mirador inmenso sobre los acantilados en el cual han construido apartamentos, bares, etc. y que tiene unas vistas de infarto, sobre todo las de la izquierda si estamos mirando en la dirección del mar.
Próxima parada McWay Falls, en el Julia Pfeiffer Burns State Park, un parque estatal en cual tienes que pagar si quieres acceder con tu coche y no así si lo haces andando. Como estaba hasta los topes no nos quedó otra que aparcar abajo en la carretera de cualquier manera e ir casi a la carrera a ver la playa porque cuando íbamos a entrar al parque llegaba un ranger en su 4x4 y empezó a multar a todos los coches que estaban aparcados en las inmediaciones de la entrada y no habían pagado :).
Si hablamos de playas paradisiaco e idílicas, una vez hayamos visto esta seguro que se nos quedará grabada para siempre en el subconsciente, como uno de las playas más bonitas que hayamos visto jamás. Y es que McWay Falls es una pequeña cala de aguas transparentes y arena blanca coronada en uno de us laterales por una impresionante cascada, pero lo mejor es que veáis las imágenes del vídeo para entender de que estoy hablando, aunque las imágenes tampoco hacen honor al espectáculo visual que acontece ante nosotros al asomarnos al acantilado. ¿Se puede pedir más?.
Nuestra siguiente parada seria Bixby Bridge, ya muy cerca de Carmel pero antes de llegar al famoso puente no pudimos resistirnos en parara a un punto a voleo que nos pareció brutal y que es uno de los lugares que aparece en la intro de Diario de un Viajero. Y es que es punto, en concreto, es el que nos pareció más espectacular de toda la ruta, aunque el famoso Bixby Bridge es también para quitarse el sombrero.
Seguimos nuestra ruta y vamos a dar con nuestro huesos a Carmel, concretamente a la Misión, la segunda de toda California y fundada concretamente por Fray Junípero Serra. Después de la parada en la Misión, nos dirigimos hacia el pueblo en sí para darnos una vuelta por el y comer algo.
En esta apacible, bonita y de nivel localidad, un día llegó a ser alcalde el famoso Clint Eastwood. Las calles de Carmel están impregnadas de sitios bellos que nos recuerdan más a una localidad del norte de Europa que a una localidad americana. Ver el ayuntamiento de Carmel-by-the-Sea, que es como se llama realmente el pueblo, no tiene desperdicio, talmente parece una caseta pequeña en la que guardar cualquier cosa menos los interiores de un ayuntamiento :). Os estaréis preguntando porque digo al principio de este párrafo lo de “nivel”. Pues bien, en este pueblo se ve que hay gente de mucha pasta y las tiendas y restaurante nos lo recuerdan con sus precios por no citar la cantidad ingente de ferraris y demás coches de lujo que se ven aparcados por sus calles.
Reponemos fuerzas en un bonito restaurante metido en un galería y dejamos Carmel para dirigirnos a nuestro último punto, Santa Cruz. Cuna del surf en California, Santa Cruz ejercerá hoy como nuestro campamento base para pasar la noche antes de partir, al día siguiente, hacia San Francisco.
Tengo que decir, que la Highway 1, entre Carmel y Santa Cruz tiene puntos realmente espectaculares. Si bien abandonamos definitivamente los impresionantes acantilados que veníamos recorriendo desde el principio de nuestra ruta, hay un punto sobremanera que nos llamó la atención y es que, entre estas localidades llegas a circular entre dos inmensas dunas que delimitan la carretera del agua y que creedme, son dignas de ver.
Llegados a Santa Cruz, antes de fichar en el hotel, nos dirigimos hacia el pequeño faro hoy reconvertido en museo del Surf. A las horas que llegamos ya estaba cerrado pero la playa que tiene con todos los sufres allí apiñados y los monumentos que hay alrededor recordando a todos los que perdieron la vida practicando este deporte son dignos de ver, por no citar las impresionantes vistas sobre el mítico boardwalk.
En realidad, hicimos una primera parada antes de esta que está relacionado con la mítica película Jóvenes Ocultos de 1987 para visitar uno de los lugares de rodaje de la misma que transcurre casi por completo en esta localidad de Santa Cruz. Pero para los que seáis cinéfilos, estoy preparando un vídeo íntegro sobre dichos lugares de rodaje que próximamente podréis ver en el canal.
Nos vamos de este lugar y encaminamos nuestros pasos hacia el hotel, el Knights Inn Santa Cruz, un hotel que no está nada mal para hacer noche. Con un precio bastante medido y situado casi al lado del boardwalk para darnos un garbeo por la noche. Pese a la mala valoración que tenía en booking, hay que decir que al final no nos dejó mal sabor de boca.
Toca la visita al Boardwalk, el que dicen que es el parque de atracciones más antiguo de USA. La verdad que es una pasada pasearse por sus calles llenas de atracciones y chiringuitos de comida y bebida en la que ponerse las botas con las cosas más raras que te puedas imaginar. La entrada es gratuita, al igual que en el de Coney Island en NY, sólo pagas por lo que consumes y por las atracciones en las que montas.
De aquí nos fuimos hasta el Santa Cruz Wharf, una suerte de muelle lleno de tiendas y restaurantes en el que una vez más podemos ver leones marinos :).
Dejamos el Wharf y regresamos al Boardwalk para pasear otro rato y cenar alguna de las cosas raras que te ofrecen. En mi caso no se ni que comí pero lo podéis ver en el vídeo, jeje.
Pues nada, hasta aquí llega el capitulo de hoy. espero que hayáis disfrutado con el y que disfrutéis , así mismo, del vídeo de los que es una de las carreteras más bellas del mundo para conducir. Nos vemos en el siguiente episodio.