Salimos de Masai Mara en dirección al Lago Naivasha, son unas cuantas horas de camino, pero hacemos alguna parada técnica , para ir al baño y hacer alguna compra. En concreto hemos comprado unos pintalabios para protegernos los labios, pero mira que gracia, elegimos unos con sabor a fresa , y cuando se los ponen nuestros chicos vemos que tienen un precioso color rojo. Durante los siguientes días nos partimos de risa cada vez que ellos se pintan los labios con el supuesto cacao.
Llegamos al hotel , una vez instalados, vamos al restaurante , donde hay unos monos blancos y negros muy curiosos, que entran por la ventana del restaurante, nos acercamos a verlos mejor y sorpresa... nos dan la bienvenida meandose al lado de nuestras cabezas.
Buscamos en el embarcadero más próximo alguien para hacer la excursión en barca por el lago, y entonces decidimos que no iremos a la que nos proponía el guía, sino con barquero raftafari.
Entre los muchos lagos que cuenta el Valle del Rift, Naivasha es un lugar ideal para disfrutar de la naturaleza. Está rodeado de volcanes entre los que destaca el Monte , es un paraíso para los ornitólogos, que son los amantes de los pájaros, no penséis mal , con esta palabreja..
Naivasha y su « Crescent Island », pequeña península con forma de luna creciente, son un santuario para las aves y acogen a cientos de especies . El lago está rodeado de una vegetación abundante – bosques de acacias – donde otras muchas especies han encontrado un entorno que les resulta ideal, como es el caso de jirafas, búfalos, monos, hipopótamos...
Empezamos a navegar en dos canoas alargadas, esta vez si con chalecos salvavidas. Los compañeros empiezan a sospechar si ésta será una excursión "pirata" cuando el guía decide desembarcar en tierra firme con la barca, donde no hay ni embarcadero, así que al abordaje... pero como no consigue llegar a tierra, pasa al plan B, que consiste en poner las dos barcas juntas para que nos haga de pasarela hasta tierra sin mojarnos. Y de barca en barca y tiro porque me toca, !hop! salto y a tierra.
El paisaje es de una belleza extraordinaria, cerca de la orilla hay unas plantas guapísimas , que son papiros.
Y a caminar , por un momento me siento en la isla de Jurasic park, porque te sientes pequeñito rodeado de vegetación y de jirafas comiendo de las acacias. Es alucinante . El guía nos dijo que en este lugar se habían rodado escenas de la película Memorias de África
Se va poniendo el sol y volvemos a las barcas, vemos diferentes aves acuáticas, como cigüeñas, garzas, garcillas, gaviotas, ibis e incluso un martín pescador, y la maravillosa águila pescadora. Teniamos previsto que el guía le tirará pescado para verla volar sobre nuestras cabezas, pero no tiene pescado. Va bordeando las orillas buscando pescadores para comprar algo de pescado, pero parece ser que hoy no se ha dado bien la pesca y al final no lo consigue.
Tenemos el águila alrededor buscando su pescado, la vemos claramente y hasta la engaña tirándole peces imaginarios, pero claro no cuela. Entonces proponemos cortar un dedo al guía para lanzarlo, pero a él no le parece buena idea.
Como el guía nota que estamos molestos por el tema del pescado , nos propone ir a un camping que había al lado del hotel a intentar ver salir a los hipos a comer, así que llama a algún amigo para que le avise cuando vea a los hipos cerca. Vemos anochecer en la orilla del lago , pero no salen y al final desistimos y nos vamos a cenar.
El restaurante esta noche es a la carta, y nosotros venga a insistir en si todo es free, si lo es . Nayra y yo hemos pedido tilapia que es un pescado, cuando nos lo hemos comido por curiosidad miramos en el móvil que tipo de pez es , y la primera entrada de nuestro amigo google dice: ni se te ocurra comer un pescado llamado tilapia.... Horror , si nos hemos comido hasta la raspa...
Pero bueno parece ser que se refiere al criado en piscifactoría y supongo que éste seria del lago.
Amanece en el lago y mi marido y David corren para fotografiar el espectáculo , pero el gracioso de mi marido no comprueba si lleva tarjeta de fotos, y se queda con un palmo de narices, David inmortaliza el momento en una foto espectacular... Y abandonamos Naivasha.