Día intenso y el que más kilómetros de carretera nos iba a llevar.
Madrugamos muchísimo, renunciando al desayuno del hotel, cargamos la nevera con hielo y carretera para adelante :).
Salimos de Mammoth Lakes con temperaturas bajísimas pero pocos kilómetros más allá, el desierto se imponía y pese a ser muy temprano ya cascaba el sol y el calor a bloque.
Sabíamos de antemano gracias a otros diarios que había que entrar en Death Valley con gasolina suficiente para poder poner el aire en el coche y no sufrir en nuestra visita. También sabíamos que las gasolineras dentro del parque te estampaban a más no poder, así que diseñamos un plan de avanzar y cuando estuviéramos a 50 o 60km echaríamos gasolina, perooooo no salió el plan como el culo y nos comimos una buena, pero esto más adelante XD.
El caso es que camino del Death Valley paramos a desayunar algo en Lone Pine, un peculiar pueblo en el que antaño se rodaron numerosas películas y que quedaba como a 120 kms. de nuestro primer destino. Así las cosas, viendo que la gasolina en Lone Pine andaba a más de 4$ el galón cuando la veníamos pagando a poco más de 3$, decidimos cargar en la siguiente gasolinera que viéramos camino del parque. Craso error, desde Lone Pine hacia Death Valley ya no encontramos más gasolineras con lo cual tuvimos que cargar dentro del parque y nos metieron más de 5$ el galón. Cargué 20$ cagandome hasta en todo y pusimos camino hacia nuestra primera parada.
Abro aquí un pequeño tip sobre la gasolina que nosotros descubrimos a partir, precisamente, de nuestra salida del Valle de la Muerte. Hasta entonces, veníamos cargando gasolina más o menos entre los 3$ y los 3,50$ el galón (1 galón son más de 3 litros y medio de gasolina). Bien, resulta que si cargas gasolina en gasolineras sin marca, como yo las llamo (no son shell, ni chevron ni cosas por el estilo), la gasolina casi te la regalan, estamos hablando de pagar 2$ el galón, una auténtica pasada. Así que ya sabéis, marcar en vuestros gps siempre gasolineras que no sean de marca y veréis que ahorro :). Sobra decir que nosotros a partir de aquí siempre cargamos en esas gasolineras.
Pero continuemos con nuestras andanzas. Nuestro primer punto, y en un recorrido bien planeado y lógico para no dar vueltas sería las Mesquite Flat Sand Dunes. Unas tremendas dunas de arena, al más puro estilo Sahara que quitan el hipo. Pero lo mejor, como siempre, es que veáis el vídeo para poder entender mejor de lo que hablo. Decir que eran las 10 de la mañana y pasamos de los 7 grados en Mammoth Lakes a los 40 que hacía aquí. Simplemente tremendo.
Carretera hacia adelante y nuestra siguiente parada será en el Devil's Golf Course. Esta acumulación de rocas salinosas es sin duda alguna una de las cosas más atractivas que se pueden ver en el parque, pero ojo, porque si las tocas pinchan :).
De aquí nos vamos para Badwater Basin, el punto más calurosa de toda América del Norte y el más famosos del parque. A 85 metros bajo el nivel del mar, en este punto puede llegar a hacer en Julio hasta más de 50 grados. Nosotros decir que tuvimos hasta suerte pillándolo a "sólo" 42 o 43 grados, jeje.
La siguiente visita es la que más nos gustó de todas, me estoy refiriendo a la Artist Drive con su Artist Palette en lo más alto. Esta bonita carretera de dirección única y unos cuantos kilómetros, nos permite viajar a través de tremendos cañones de rocas de todos los colores. Sin duda alguna, para nosotros, la mejor visita de todo el parque y una de las mejores que hicimos en todo el viaje.
El siguiente punto iba a ser Dante's View, pero como había que desviarse más de 20 kilómetros por una carretera llena de curvas y luego volver por la misma, es decir, más de 40 kilómetros de desvío, desechamos la idea y en su lugar pusimos Golden Cayon, un bonito cañón que no llevábamos apuntado pero que habíamos visto de pasada tirando para Badwater Basin.
Golden Cayon conecta con Zabriske Point en un recorrido de dos millas y media, unos 5 kilómetros que nosotros no hicimos entero por dos cosas: falta de tiempo y un calor que ya estaba en 45 grados :). Nos sorprendió mucho esta cañón y quedamos con ganas de recorrerlo al completo.
Última parada en Death Valley: Zabriske Point. Se trata de un estupendo mirador con vistas a montañas de colores que forman un paisaje más que peculiar.
En resumen, podríamos decir que Death Valley es una visita obligada. Pese a ser desierto, es un desierto muy variado con gran cantidad de atractivos que sin duda alguna os dejaran con la boca abierta.
Y ahora sí, nos vamos para Las Vegas, la ciudad del vicio.
Teníamos reservado en el Venetian, por una vez, había que darse un capricho :). Pero antes íbamos a cruzar el strip y parar en el mítico cartel que te da la bienvenida a la ciudad. El cartel está abarrotado de gente pero si sois un poco listos como nosotros no tenéis porque esperar la cola y os podéis hacer la foto solos por un lateral como se puede ver en el vídeo, jeje.
Aprovechamos aquí también para visitar una capilla típica de estas de Las Vegas, en concreto la bonita Little Church of the West en la que parecía que a esa hora había boda :).
Y de aquí, ahora sí, a recorrer el strip con el coche y hacer el check in en el lujoso Venetian.
Escogimos este hotel por las buenas críticas que tenía en el booking y la verdad es que está de lujo. El hotel por dentro no deja de ser un gran centro comercial ambientado en la bonita Venetian con gondoleros incluidos que te cantan y todo, eso sí, pasa do por caja y no es precisamente barato. Hay que decir aquí que el hotel tiene en cada planta un cuarto con máquina de hielo que nos vino muy bien para cargar nuestra nevera. Ojo, si osas coger un artículo de la nevera de la habitación, aunque sea para mirarlo y luego ponerlo te cuenta como que lo has consumido y te lo estampan. Menos mal que vimos el cartel y no nos comimos el fallo :).
Para acabar el día, nos fuimos de visita a la Calle Freamont, el antiguo strip donde empezó Las Vegas. Esta calle está a unos cuantos kilómetros del strip que todos conocemos y si no quieres volver a mover el coche puedes ir en autobús. Durante las 24 horas hay autobuses funcionando y puedes sacar por 8$ un pasa para montar de forma ilimitada en ellos durante 24h, cosa que nosotros hicimos y nos vino de lujo para ir a Freamont y para el día siguiente visitando el strip. El pase se activa la primera vez que lo usas y a partir de ahí 24h. Se saca pagando al conductor del autobús con el dinero exacto, no tienen cambio.
Volvamos a Freamont. Esta calle es la que representa en realidad el desfase total de Las Vegas, aquí está permitido beber por la misma y no s de extrañar ver chicas ligeras de ropa por la calle o entrar a cualquier casino y ver strippers encima de las mesas de juego. Es espectacular y decadente a la vez. Una gran pantalla gigante atecha a toda la calle y cada cierto tiempo ponen un espectáculo de Rock entre los que se incluyen a Queen o Bon Jovi entre otros. Merece la pena visitar esta calle para ver el ambiente decadente de la ciudad del vicio en contraposición del lujo y la seriedad que hay en el strip principal.
Y hasta que llegamos con el relato de hoy, en el próximo capítulo veremos más de Las Vegas. No olvidar ver el vídeo si queréis ver imágenes de los sitios así como más tips que os puedan ser de utilidad a la hora de preparar vuestro viaje.
Gracias por leernos y nos vemos en el siguiente capítulo.