Gangaikondacholapuram, obra cumbre de la dinastía Chola.
Con un sol de justicia, continuamos hacia Gangaikondacholapuram. En el camino pongo el GPS, porque el conductor parece un poco perdido. Continuamos por caminos segundarios y hacemos alguna parada en una charca donde están pescando de forma colectiva. A veces ponen a secar el grano en la carretera, ocupando, por la cara, un carril.
Los templos que vamos a ver esta tarde, son patrimonio de la humanidad y están incluidos en un conjunto llamado “Great Living Chola Temples”:
whc.unesco.org/es/list/250

Gangaikondacholapuram es un templo impresionante, que procede de la época de mayor esplendor de la dinastía Chola, cuando eran el reino más poderoso del sur de la India y Gangaikonda era su capital. Muchas de las construcciones datan del Siglo XI y son maravillas arquitectónicas y de la escultura A la entrada hay un enorme Nandi de piedra, la vaca sagrada y vehículo de Shiva, venerado en casi todos los templos hindúes.
Mires hacia donde mires, verás bellas esculturas en piedra y paredes labradas… incluso en el suelo, usadas a modo de baldosín veras piedras talladas. Lo único que no nos permite disfrutar a gusto de toda esta belleza es el sol que cae a plomo y que hace que incluso los indios busquen la sombra.

Mientras cruzábamos el patio, la niña se queda atrás, y se da la vuelta, corriendo en dirección opuesta a nosotros, porque se está quemando los pies, pese a que estaba ya a mitad de camino. La atrapa un jardinero y nos la trae en brazos con suma amabilidad.
Aquí descubrimos un truco: algunos occidentales entran en los templos con calcetines.