Apurando las últimas horas en Colorado, nos levantamos temprano para ponernos en marcha.
Como siempre, Gunnison no nos decepciona, y nos da los buenos días con -12ºC, si es que nos estábamos acostumbrando a lo bueno!
Nuestra primera idea era volver a Denver por la autopista 70, yendo de Ouray a Grand Junction, pero un desprendimiento de tierra en Glenwood Canyon cortó la carretera, así que volvemos por el interior, que no deja de ser mas espectacular.
Esta vez, volvemos a tomar la carretera escénica Byw 24, pero en Johnson Village nos desviamos para tomar la Byw285.
La carretera cruza colinas y extensos valles de inmensas praderas, el tono de la hierba aletargada por el largo invierno, es de un color pajizo e intenta desprenderse de las ultimas nieves
Salpicando la pradera, pequeñas casas aisladas y ranchos con impresionantes entradas, se empieza a ver bastante ganado, vacas y caballos principalmente.
La carretera va ascendiendo, pasando por pueblos como Fairplay y Jefferson, y dos collados bastante altos, El Red Hill Pass a 3043m, y el Kenosha Pass, a 3047m. para después comenzar a descender hasta llegar a Denver.
Me encantan estos paisajes abiertos, bordeados de blancas montañas, tan típicos del Oeste americano..
Llegamos a Denver a mediodía, hemos reservado en la Quinta Inn de Lakewood, una de las zonas de las afueras de Denver, ya que en el centro los alojamientos son mas caros.
Aprovechamos para lavar nuestro pobre coche, que esta hecho un asco y hay que entregarlo en condiciones, también, para rehacer maletas, deshacerse de lo innecesario y dejarlo todo preparado, que mañana toca madrugon!!
Una vez que hemos dejado todo listo, nos vamos a pasar nuestra últimas horas en Colorado.
Decidimos ir a cenar al lugar que nos recomendaron los chicos de Denver que conocimos ayer en Gunnison, se llama "Park Burguer", y está genial, es un local super bonito, decorado con gusto y una inmensa cocina abierta donde trabaja un monton de gente joven, esta hasta los topes de gente cenando y eso que son las 6 de la tarde!! Tenemos que esperar un cuarto de hora que aprovechamos para pasear por la zona. Es el típico barrio americano, con casas unifamiliares o adosadas muy bonitas, con sus jardines, calles arboladas y tiendas y locales con mucho encanto.
Por supuesto cenamos una rica hamburguesa que no defrauda!!
Para terminar la noche, decidimos ir a un local mítico en Denver, el "Grizzly Rose", es un local de honky-tonk, donde dicen que acuden auténticos cowboys desde bastante lejos.
La "Country Music Association", lo ha elegido como mejor bar Country de Estados Unidos, así que estamos deseosos de conocerlo!!
Metemos la dirección en el GPS y alla vamos.
Cuando llegamos, decenas de personas esperan fuera a que abran sus puertas, nos sorprende ver a un montón de familias con sus hijos a la puerta. Es domingo y y por lo visto desde que abren hasta las 11 de la noche, admiten todas las edades, asi que es muy típico que las familias de Denver y de pueblos cercanos vengan hasta aquí a bailar Honky- Tonk.
Pagamos la entrada de 5$ y entramos.
El sitio es alucinanate. Es como un saloon del antiguo Oeste con diversas zonas. En la parte central una pista enorme de madera, como una especie de tablao donde los vaqueros bailan el Honky-tonk, con un escenario al fondo, donde hay música en directo todas las noches, otra zona con mesas para comer, una zona de billares, otra zona con dos toros mecánicos, y una barra inmensa que recorre medio garito....auténtico, auténtico! y lo mejor de todo, las birras a 3,5$, no está nada mal!!
Mientras esperamos a que comience la musica y los vaqueros empiecen a mover sus camperas, jugamos unos billares, despues de 3 partidas, unos cowboys adolescentes con sus stetson calados hasta los ojos, malotes, malotes, nos retan!!
Pasamos de su movida y nos vamos a tomar unas cervezas mientras vemos de que van las clases de baile de Honky-Tonk.
Decenas y decenas de personas se alinean en el tablao para aprender los pasos de un profe que parece cubano. Lo cierto es que mucho ritmo no tienen, y han de repetir los pasos hasta la saciedad. Después de un rato interminable de teoría, comienzan a bailar al son de la música en directo. Esta noche toca un grupo llamado "Nathan Dean and the Damn Band". Country puro, suenan genial.
Lo mejor de todo, es que unos chicos malotes que parecen latinos, con sus gorras de béisbol para atrás, sus pantalones caídos y sus zapatillas de basket, que están viendo los toros desde la barrera, saltan al medio de la pista y en un momento se hacen con el escenario. Es una pasada verles bailar, se saben todos los pasos habidos y por haber del Honky-tonk !! Eso si que es ritmo!
Nos pasamos un buen rato escuchando el concierto y viendo a la gente bailar, es muy curioso. Después nos acercamos a una sala donde algunos están practicando con el lazo y otros intentando sostenerse mas de 30 segundos en un toro mecánico. Esta claro que este es un sitio de ocio de los vaqueros de Colorado. Me ha gustado mucho!!
Pero tristemente esto se acaba y mañana hay que madrugar
Ha sido un buen final en Denver, para concluir nuestra aventura americana...
- Noche en "La Quinta Inn" de lakewood:84$. Habitación cuadruple con desayuno.










