Nos despertamos sobre las 14 horas y tenía un mensaje de Fer en el móvil, pues a las 12 tuvo que dejar el cuarto y estaba en la recepción del hotel esperando a ver si queríamos comer con él, pues hasta las 17 horas no le salía el tren de vuelta a casa.
Hicimos un gran esfuerzo por levantarnos y bajamos al bar de enfrente, llamado BODEGA EL RINCÓN (antiguamente BODEGA MIGUEL ANGEL). Él ya había tomado algo así que mi novio y yo pedimos para picar:
-Clóchinas/coquinas
-Pincho moruno de sepia, langostinos, atún rojo y verduras.
Todo estaba muy rico y bien presentado, además el servicio fue muy amable, como en todos los locales que hemos estado, da gusto. Aquí tenéis más fotos y opinión del local: www.tripadvisor.es/ ...ml#REVIEWS
Una vez que marchó Fer para la estación, a coger el tren, volvimos al cuarto del hotel a dormir un rato y escapar del calor que ya empezaba a hacer (sin llegar a asfixiar).
Cuando nos levantamos cogimos el bus 21 justo delante de la puerta del hotel y nos bajamos en la TORRE DEL ORO. Hicimos unas cuantas fotos y dimos un paseo por la orilla del río pero hacía bastante calor así que pasamos para las calles y nos dirigimos hacia la catedral.
Ya había cerrado cuando llegamos, una pena, pero de todos modos yo iba con vestido de asas así que no creo que hubiese podido pasar, pues había una cartel en la puerta prohibiendo esa vestimenta.
Quisimos ir a Manolo Cateca pero cierra los domingos, una pena. Así que probamos otro local que nos habían recomendado, LAS TERESAS. Allí nos tomamos dos cañas para quitar la sed y luego un amontillado (Bolaina) y un oloroso (Río Viejo).
Pedimos para acompañar:
-Morrillo de atún
-Solomillo de ternera retinta
-Lomo en manteca
Todos los pinchos venían acompañado de tomate y una especie de ensalada de col. Estaban muy ricos, sobre todo el solomillo, excelente. El servicio, como siempre, de diez y el local es muy bonito, de estilo tradicional. Pagamos 19€. Aquí tenéis la opinión en Tripadvisor y más fotos del local: www.tripadvisor.es/ ...lucia.html
Al salir de este local dimos una vuelta por la zona, llena de callejuelas con bares, tiendas y terrazas, con mucha vida. Entramos en un pequeñísimo local muy antiguo porque al pasar por delante nos dio buenas vibraciones, llamado ÁLVARO PEREGIL.
Nos atendió un chaval muy amable. Tomamos en la barra, de madera y con mucha historia, en los típicos vasitos de cristal, una manzanilla y un fino de Tío Mateo. Luego probamos Vino de Naranja y un oloroso de solera, ambos bastante dulces. De pincho:
-Queso
-Montadito de pringá (que ya tenía yo ganas de probarlo, me gustó mucho)
-Chicharrones de Cádiz, deliciosos, con aceite y pimentón.
Al parecer el local de al lado también es de ellos, pero nadie lo diría porque es muy moderno y elegante, nada que ver con éste...
Después nos dirigimos al SANTA CRUZ, en donde los Manolos (dos camareros que se llaman igual) nos saludaron muy contentos de volver a vernos. Nos colocamos otra vez en la barra y nos sirvieron varios generosos que ya habíamos tomado el día anterior. A mayores nos hicieron una mezcla que no habíamos probado: en la misma copa echaron manzanilla Solear de Barbadillo con Solera 1847 Cream, dulce pero rico. De comer pedimos:
-Papas aliñás
-Gazpacho (el mejor que he probado nunca)
-Flamenquín de carne
Pagamos 19€ y nos despedimos de ellos, muy a nuestro pesar. Lo pasamos bomba allí, qué pena que no estén más cerca porque me pasaría allí todo el día, es un local que guardo en el recuerdo para siempre y que no dudaré en visitar cuando vuelva por Sevilla.
Volvimos al hotel dando un paseo, pues la temperatura era ideal. Yo llevo dos días sin ponerme una chaqueta, algo impensable en Galicia a estas alturas del año...Y a otras también.
Pensábamos reservar un taxi en el hotel para que nos llevase al día siguiente al aeropuerto pero el chico de recepción nos dio los horarios del bus y, a pesar de que el avión salía temprano, podíamos cogerlo perfectamente, pues comienzan a funcionar a las 4:30. En el horario que nos dieron en recepción vimos que se puede coger billete de ida y vuelta por 6 euros, cosa que desconocíamos.
Hicimos un gran esfuerzo por levantarnos y bajamos al bar de enfrente, llamado BODEGA EL RINCÓN (antiguamente BODEGA MIGUEL ANGEL). Él ya había tomado algo así que mi novio y yo pedimos para picar:
-Clóchinas/coquinas
-Pincho moruno de sepia, langostinos, atún rojo y verduras.
Todo estaba muy rico y bien presentado, además el servicio fue muy amable, como en todos los locales que hemos estado, da gusto. Aquí tenéis más fotos y opinión del local: www.tripadvisor.es/ ...ml#REVIEWS
Una vez que marchó Fer para la estación, a coger el tren, volvimos al cuarto del hotel a dormir un rato y escapar del calor que ya empezaba a hacer (sin llegar a asfixiar).
Cuando nos levantamos cogimos el bus 21 justo delante de la puerta del hotel y nos bajamos en la TORRE DEL ORO. Hicimos unas cuantas fotos y dimos un paseo por la orilla del río pero hacía bastante calor así que pasamos para las calles y nos dirigimos hacia la catedral.
Ya había cerrado cuando llegamos, una pena, pero de todos modos yo iba con vestido de asas así que no creo que hubiese podido pasar, pues había una cartel en la puerta prohibiendo esa vestimenta.
Quisimos ir a Manolo Cateca pero cierra los domingos, una pena. Así que probamos otro local que nos habían recomendado, LAS TERESAS. Allí nos tomamos dos cañas para quitar la sed y luego un amontillado (Bolaina) y un oloroso (Río Viejo).
Pedimos para acompañar:
-Morrillo de atún
-Solomillo de ternera retinta
-Lomo en manteca
Todos los pinchos venían acompañado de tomate y una especie de ensalada de col. Estaban muy ricos, sobre todo el solomillo, excelente. El servicio, como siempre, de diez y el local es muy bonito, de estilo tradicional. Pagamos 19€. Aquí tenéis la opinión en Tripadvisor y más fotos del local: www.tripadvisor.es/ ...lucia.html
Al salir de este local dimos una vuelta por la zona, llena de callejuelas con bares, tiendas y terrazas, con mucha vida. Entramos en un pequeñísimo local muy antiguo porque al pasar por delante nos dio buenas vibraciones, llamado ÁLVARO PEREGIL.
Nos atendió un chaval muy amable. Tomamos en la barra, de madera y con mucha historia, en los típicos vasitos de cristal, una manzanilla y un fino de Tío Mateo. Luego probamos Vino de Naranja y un oloroso de solera, ambos bastante dulces. De pincho:
-Queso
-Montadito de pringá (que ya tenía yo ganas de probarlo, me gustó mucho)
-Chicharrones de Cádiz, deliciosos, con aceite y pimentón.
Al parecer el local de al lado también es de ellos, pero nadie lo diría porque es muy moderno y elegante, nada que ver con éste...
Después nos dirigimos al SANTA CRUZ, en donde los Manolos (dos camareros que se llaman igual) nos saludaron muy contentos de volver a vernos. Nos colocamos otra vez en la barra y nos sirvieron varios generosos que ya habíamos tomado el día anterior. A mayores nos hicieron una mezcla que no habíamos probado: en la misma copa echaron manzanilla Solear de Barbadillo con Solera 1847 Cream, dulce pero rico. De comer pedimos:
-Papas aliñás
-Gazpacho (el mejor que he probado nunca)
-Flamenquín de carne
Pagamos 19€ y nos despedimos de ellos, muy a nuestro pesar. Lo pasamos bomba allí, qué pena que no estén más cerca porque me pasaría allí todo el día, es un local que guardo en el recuerdo para siempre y que no dudaré en visitar cuando vuelva por Sevilla.
Volvimos al hotel dando un paseo, pues la temperatura era ideal. Yo llevo dos días sin ponerme una chaqueta, algo impensable en Galicia a estas alturas del año...Y a otras también.
Pensábamos reservar un taxi en el hotel para que nos llevase al día siguiente al aeropuerto pero el chico de recepción nos dio los horarios del bus y, a pesar de que el avión salía temprano, podíamos cogerlo perfectamente, pues comienzan a funcionar a las 4:30. En el horario que nos dieron en recepción vimos que se puede coger billete de ida y vuelta por 6 euros, cosa que desconocíamos.