Llegué a Viena en tren desde Praga y lo primero que hice fue comprarme el abono de metro de 48 horas (13, 30 euros) en las máquinas de la estación. Lo activas una vez y ya no tienes que sacarlo más.
Mi primera visita fue a la Catedral de Viena en Stephansdom. Metro U3, Stephansplatz, 3. Se puede visitar de manera gratuita aunque hay zonas donde debes pagar para entrar.

Viena está plagada de carruajes por toda la ciudad, te los encuentras en cada esquina con los turistas dentro haciendo fotos a todo. Viena es carísima, aunque puedes comer en algún turco incluso en el centro por poco dinero, así que me imagino el precio de una vuelta en uno de esos coches a caballo... imposible para mi bolsillo.
Después de la catedral me fui a ver la casa de Mozart, es una casa de tres plantas con muy pocas cosas originales pero con el espíritu muy presente del genio que te envuelve nada más entrar. Allí podras visitar todas las habitaciones, admirar su obra de puño y letra, escuchar muchas de sus piezas y admirar recreaciones de óperas como "la flauta mágica" en una de sus habitaciones. Prohibido hacer fotografías, aunque me las arreglé para hacer esta de la escalera interior. La otra es de la fachada.


Mi siguiente visita fue al palacio imperial y al museo Sissi. El palacio Hofburg abarca una amplia zona y ha sido durante 600 años el lugar de residencia de los Hasburgo. Pero yo me centré en los apartamentos Imperiales (Kaiserappartements), el Museo de Sissi y la Platería de la Corte. La entrada cuesta 12,90, te dan una audioguía en tu idioma y está prohibido hacer fotografías.

Nada más entrar te encuentras con varias habitaciones donde se expone toda la vajilla de oro y plata de la corte, es realmente impresionante.

Después te adentras en los apartamentos imperiales donde vivían Sissi y el emperador Francisco José. Las estancias se encuentran perfectamente conservadas con sus muebles originales y cantidad de información sobre todo de la emperatriz, de su vida, su extrema delgadez, sus potingues de belleza y sobre todo de su desequilibrio emocional, pues esa es la sensación que te queda después de la visita... Una mujer encerrada en una jaula de oro que viajó por todo el mundo para escapar de todo lo que la rodeaba, incluso tal vez de ella misma...
