Jueves 23 de Junio
Habitación recogida, maletas al coche, y a desayunar al Spice Market Buffet.
Antes de hacer el check-out la intención era aprovechar los 18 $ del Starbucks para pillar unos cafés para el camino, pero de nuevo hay mucha gente esperando, así que nos vamos directamente.
Última parada en Las Vegas en el cartel de “Welcome to…” a pesar de que realmente nos estábamos marchando.

Siguiente destino Los Ángeles. La verdad que este tramo es eterno y aburridísimo, para mi el peor de todo el viaje, y eso que ha habido días de muchos más kilómetros.
Cuando ya estamos llegando, empezamos a conocer la magnitud de esta ciudad, las autopistas de 7 carriles, y sobre todo porque parece que estás llegando, estás llegando, estás llegando, pero no llegas, jajaja.
Ponemos en el gps la siguiente dirección “3114 Canyon Lake Drive, Los Angeles, CA 90068, EE. UU.” Es un sitio donde puedes acceder con el coche y tener unas buenas vistas desde allí mismo del famoso cartel.
Llegando

Y desde Canyon Lake Drive

Así de cerquita estábamos

De nuevo con ayuda del gps, en un periquete nos plantamos en Hollywood Boulevard, y justo al lado del Dolby Theatre hay un centro comercial con parking donde dejamos el coche, y nos damos una vuelta calle arriba, calle abajo, viendo las estrellas de los famosos y sus huellas, frente al Chinese Theatre.


Rocky gano el Oscar en el 76!!!! De qué cosas se entera uno.

A pesar de que hace calor, se está bien por la calle, teniendo en cuenta lo que hemos soportado los días anteriores. Se nota que estamos cerca del mar.
Aprovechamos para comer allí mismo en el centro comercial, ya que así te hacen descuento en el parking. Hay un California Pizza Kitchen con vistas al cartel desde la terraza.

Dos cocacolas, unos nachos y una pizza 23,50 $, puesto que la camarera super simpática, está un rato hablando con nosotros, y nos invita a los nachos que eran 4,99, así que se los dejamos de propina.
Vuelta al coche, para pasar por Beverlly Hills y Rodeo Drive. La verdad que estamos ya saturados, y no sabemos ni lo que queremos ver, así que ponemos rumbo a Santa Mónica, donde dormimos esta noche, The Seaview Motel.
Aquí podemos comprobar, que aunque parezca imposible, en autopistas de 7 carriles en cada sentido, puede haber atasco. Tener en cuenta que en Los Angeles la mayoría de la gente se desplaza en coche, y además 1 persona, 1 coche. Tienen carril de “alta ocupación de vehículos”, y que podréis usar si vais 2, si si… alta ocupación ya son 2 personas en el coche. Es muy práctico y podéis evitar atascos en las autopistas. Nosotros al entrar en la ciudad lo usamos sin problema.

Lo mejor del Seaview Motel es su ubicación, a 2 minutos andando de la playa y 5 más hasta el muelle, pero es un motel en toda regla. No hay grandes lujos, pero las habitaciones y el baño están limpias. Este último está un poco ya pasado en años, pero bueno, para una noche, más que suficiente. Además tiene unas pocas plaza de parking gratuito, eso si, “first in, firts serve” (el primero que llega se la queda). Nosotros no se muy bien a qué hora llegamos, pero quedaba una libre.


Respecto a las habitaciones, pedir si os pueden asignar una que no de a la avenida, yo les escribí antes para pedirlo, y aún así, era en la esquina justo al lado de la avenida. Por la noche costaba dormir con el ruido de coches, sirenas de policía…
Nos vamos a dar un paseo por la playa y acercarnos hasta el muelle para ver el atardecer.




Justo saliendo del motel hacia la izquierda, andando a 5 minutos hay un restaurante italiano, Brunos, que tienen pizzas para llevar. Nos pedimos una pizza enorme y una cerveza para mí mientras esperamos, total 27 $, y nos la llevamos a la terracita que tiene el motel, para dar por concluido el día.