No nos pusimos despertador pero a las 7.50h ya me he despertado,
tranquilamente y sin prisas nos preparamos para el día. Tan sin prisas que hemos salido de casa a las 11 pero no hay problema porque la ruta de hoy no es muy larga. Rumbo al Valle de Kandertal vamos desde casa (Beatenberg) dirección Spiez y casi al llegar está el desvío de Kandersteg donde antes de llegar veremos a la derecha a pie de carretera el cartel de Blausee. La entrada vale 7chf.

y al pasar se da un paseo de escasos 5 minutos


hasta que ves el precioso e idílico Lago Blausee con ese color turquesa, rodeado de bosques, valles y al paso del río Kander. Te vuelves loco haciendo fotos pero nada que pueda reflejar lo que se aprecia estando allí, es precioso.



Con el precio de la entrada puedes coger una barquito que sale cada 30 minutos indicado en un reloj, la cual lleva el remero (Rudholf) y caben 15 personas. Te da una vuelta de 10 minutos por el lago y puedes ver la cantidad de truchas que hay en el agua.

Ahí dentro hay restaurante, parque infantil y puedes dar la vuelta al lado en menos de 15 minutos ya que es muy pequeño. En la caseta de entrada/salida hay baño, tienda de recuerdos carísima y algo de bebida.
También pasa el río con vistas muy chulas.

Una vez visto salimos rumbo Oeschinensee que esta incorporandonos de nuevo en dirección a Kandersteg tal y como íbamos y a unos 5kms veremos el cartel de acceso. Hay varios parking que valen 4€/sin límite de horas pero nosotros lo dejamos en un sitio que vemos sin problema y evitamos el pago (somos Españoles!)
Al lado ya vemos la caseta de madera con el teleférico que vale 18€ solo ida y 26€ i/v. Recomiendo coger i/v ya qué sí no la bajada es por unos caminos con mucha pendiente, muy estrechos y 45min. La góndola te sube en 10 min aprox los 500 metros de desnivel y al llegar arriba tienes el rodhelbahn a la izquierda y el camino hacia el lago donde hay que andar unos 25min.



El camino no conlleva ninguna dificultad y hay familias con niños y carritos. Por el camino podemos ver el Valle de Kandertal con muchas vacas en los prados y montañas altísimas con restos de nieve en algunas. Hay dos restaurantes y opción de alquilar una Barca para dar una vuelta por el lago que es mucho más grande que el Blausee.



Comemos unos bocatas que nos hemos traído con inmejorables vistas, disfrutamos del paisaje, unas fotos y de vuelta para montar nos en el rhodelbahn que es una pista que recorre un trocito de montaña en el que vas montado en un cochecito que tú mismo controlas. No hay ningún peligro ni para niños ya que si quieres ir despachio vas frenando y si no caes por inercia.. Vale 4chf 1 viaje y 18 bono de 5. Montamos y como no sabes como funciona vas frenado, sin saber muy bien como colocarte y mira que es sencillo. Pone que están prohibidos móviles y cámaras pero la llevamos para inmortalizar el momento. Al bajarnos nos queda la sensación de que nos hubiera gustado coger más velocidad y repetimos! Esta vez mucho más divertida, pasas un rato divertido.


Ya bajamos en el teleférico y rumbo Thun (nos hemos pasado el desvío de Spiez y como no hay nada destacable, ni nos molestamos en dar la vuelta). Llegamos a Thun y aparcamos en la estación de tren, en el aparcamiento a los lados hay zonas de ora max 30 min y en medio una que no pone nada y ahí lo dejamos.

El centro está a escasos minutos y vemos el puente de madera, la calle comercial de Oberte Hauptgasse pero no hay nadie, es lunes a las 18 y está todo desierto.

Llegamos a la plaza del ayuntamiento

y volvemos por una calle paralela con muchas terrazas, música en directo y una noria.
Desde aquí se ve el castillo a lo alto y salen fotos bonitas.



En el río (Aare) hay chicos con tablas de surf tirandose y dejándose llevar por la corriente para salir y hacerlo de nuevo. A la vuelta entramos al spar y es el súper más barato que hemos visto al menos comparando el precio de los botes de cerveza (0,30€ respecto a coop). Vuelta al coche que empieza a llover y no subimos al castillo ya que dicen que es más bonito desde fuera y lo hemos visto desde el pueblo.
Seguimos bordeando el lago Thun pero esta vez por la orilla de arriba pasando por pueblecitos muy pequeños y miradores sin parar hasta llegar a Beatushöhlen o Cuevas de San Beato que están cerradas desde las 17.30 pero lo bonito está por fuera y es ideal porque no hay nadie así que vamos subiendo por las rampitas, haciendo fotos y disfrutando de las vistas hacia la montaña y hacia el lago que es todo
precioso.




De aquí ya vamos rumbo a casa que es curioso que según el GPS estamos en línea recta hacia arriba a menos de 1km, en cambio por carretera nos esperan 15 kms y 25 minutos... Llegamos a casa a las 21 y a disfrutar de nuestra terraza con vistas cenando productos españoles y un rosti que hemos comprado para probar en un súper que son patatas ralladas que dejas en la sartén vuelta y vuelta y se hace una especie de tortilla de patatas sin huevo, crujiente por fuera y más cocida por dentro.