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Suiza en tren con Swiss pass ✏️ Blogs de Suiza

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Suiza en tren con Swiss pass
Diario: Suiza en tren con Swiss pass  -  Localización:  Suiza  Suiza
Descripción: Un viaje a Suiza en tren con la Swiss pass
Autor: Ctello   Fecha creación: 
 
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Etapas 1 a 3,  total 15
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Etapa: Recorrido  -  Localización:  Suiza Suiza
Fecha creación: 18/08/2014 20:20  
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1º DÍA (25 DE JULIO): GINEBRA
2º DÍA (26 DE JULIO): LAUSANNE, VEVEY Y MONTREUX


3º DÍA (27 DE JULIO): FÁBRICA DE QUESO GRUYÈRE, PUEBLO DE GRUYÈRES, FÁBRICA DE CHOCOLATE CALLIER EN BROC, CASTILLO DE CHILLON, ROCHERS DE NAYE Y MONTREUX


4º DÍA (28 DE JULIO): MONTREUX Y PASEO DE LAS FLORES AL CASTILLO DE CHILLON, TREN GOLDEN PASS A INTERLAKEN, JUNGFRAUJOCH


5º DÍA (29 DE JULIO): LAUTERBRUNNEN, CATARATAS DE TRUMMELBACH, TELEFÉRICO A GIMMELWALD (subida y bajada), LAGO DE BRIENZ, MEIRINGEN, CATARATAS DE REICHENBACH, BRIENZ, LAGO DE THUN Y THUN
6º DÍA (30 DE JULIO): TREN A ZERMATT. VISITA AL PUEBLO. SUBIDA AL GORNERGRATBAHN (Cervino)
7º DÍA (31 DE JULIO): TREN GLACIER EXPRESS A CHUR. VISITA A CHUR. VISITA A AROSA.
8º DÍA (1 DE AGOSTO): VISITA A VADUZ (Capital de Liechtenstein), MAIENFELD (Pueblo de Heidi), ST. GALLEN


9º DÍA (2 DE AGOSTO): TREN BERNINA EXPRESS. PARADA EN TIRANO (visita). AUTOBÚS BERNINA EXPRESS. VISITA A LUGANO.
10º DÍA (3 DE AGOSTO): TREN A BELLINZONA (visita al castillo de Castelgrande). TREN WILHELM TELL A FLÜELEN. BARCO WILHELM TELL A LUCERNA (visita de la ciudad).


11º DÍA (4 DE AGOSTO): SUBIDA AL MONTE PILATUS. SUBIDA AL FUNICULAR DEL STANSERHORN (JAVI TAMBIÉN AL TELEFÉRICO ABIERTO CABRIO). ALTDORF. BÜRGLEN. SCHWYZ. TREN A BERNA.

12º DÍA (5 DE AGOSTO): VISITA A BERNA. TREN A ZURICH. VISITA A ZURICH.


13º DÍA (6 DE AGOSTO): VISITA A BASILEA. REGRESO A BARCELONA DESDE ZURICH.
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Ver Etapa: Recorrido



Etapa: DATOS PRÁCTICOS  -  Localización:  Suiza Suiza
Fecha creación: 18/08/2014 20:22  
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NOMBRE DEL PAÍS: Confederación Suiza o Confederación Helvética (nombre oficial derivado del latín).

CAPITAL: Berna.

POBLACIÓN: 7,9 millones de habitantes. El 10% de la población es inmigrante (el 22% de los trabajadores), predominando italianos, alemanes, españoles y turcos. Residen 10.000 españoles que emigraron durante las décadas de los 50 y 60. Actualmente se vuelve a dar este fenómeno. El sector de población inmigrante ha llegado a Suiza atraído por su alto nivel de desarrollo y su carácter de país neutral. Los núcleos urbanos se concentran en ciudades, pueblos y aldeas ubicadas en las planicies centrales, sobre todo en las riberas de los grandes lagos. Buena parte de la población vive en localidades pequeñas, núcleos dispersos y casas diseminadas.



RÉGIMEN POLÍTICO: Suiza es una República federal de 26 estados, llamados cantones. Tiene tres niveles políticos: el gobierno federal (para todo el país), 26 cantones (20 enteros y 6 mediocantones) y los municipios. En el ámbito federal, el órgano legislativo es la Asamblea Federal, que tiene dos cámaras: el Consejo Nacional (200 miembros elegidos por sistema proporcional) y el Consejo de los Estados (elegidos uno o dos por cada cantón). Los parlamentarios tienen su propio oficio y no cobran un sueldo por su función representativa, sólo dietas por las tareas vinculadas a la labor parlamentaria. Los cantones y los municipios son muy autónomos. Cada cantón tiene su propia constitución, leyes, parlamento y tribunales. Esta división descentraliza el poder porque se considera que los problemas se resuelven mejor en el nivel más cercano posible (es el principio de subsidiariedad).

Suiza también se caracteriza por su sistema de democracia directa o semidirecta, ya que además de las elecciones periódicas se someten a referéndum muchas de las decisiones políticas. Se realizan una media de 4 a 5 referéndums al año y en el mismo referéndum se pregunta al electorado sobre varios temas. En ciertos cantones tradicionales todavía se reúnen periódicamente todos los ciudadanos en asambleas al aire libre y deciden las cuestiones legislativas locales.

A nivel del gobierno federal, tradicionalmente se forma por una coalición de los principales partidos políticos (la llamada “fórmula mágica”): Social demócrata; Demócratas cristianos; Liberal Demócrata y la Unión de Centro Democrático, que es ultraconservador y contrario a los inmigrantes (el más votado en las últimas elecciones). El Presidente de la Confederación se elige por el Consejo Nacional y se produce rotación anual entre los diferentes ministros (consejeros federales). Este año ha sido elegido presidente el ministro de Exteriores, Didier Burkhalter (Partido Liberal), el cual no tiene más poder que los otros ministros, sólo ejerce la función de representación del país. En la ejecución de las tareas gubernamentales el Gobierno Federal es asistido y asesorado por la Cancillería Federal, que ejerce actualmente Corina Casanova (Partido Demócrata Cristiano).

Diplomáticamente se caracteriza por su política de relaciones exteriores neutral, sin haber participado activamente en ningún conflicto internacional desde 1815. Suiza es la sede de varias organizaciones internacionales, incluyendo la Cruz Roja, la Organización Mundial del Comercio, una de las dos oficinas de la ONU en Europa, de la FIFA (máximo organismo de fútbol a nivel mundial), de la UEFA (mayor ente del fútbol europeo) y del COI (máximo organismo encargado de la realización de los juegos olímpicos).

LENGUA OFICIAL: son 4 los idiomas nacionales: el alemán (64%), el francés (20%), el italiano (casi 6,5%) y el romanche (0,5%). El alemán se habla en el norte y centro de Suiza pero existe una gran variedad de dialectos. El francés predomina en la parte oeste y en Ginebra. El italiano sobrevive en el sur, al norte del lago Como, en el cantón del Tesino. El romanche lucha por mantenerse en una pequeña zona al sureste, en el cantón de los Grisones. Se trata de una variante del rético (lengua muerta prerromana que se hablaba en el sur de los Alpes). El romanche tiene 5 dialectos regionales, lo que dificulta su normalización. Por otra parte el inglés es el idioma más extendido para todo lo relacionado con los negocios.

PRINCIPALES CIUDADES: Zúrich (376.000); Ginebra (191.000); Basilea (171.000); Lausana (140.000); Berna (130.000); Winterthur (103.000); Lucerna (77.000); San Galo (73.000) y Lugano (59.000). El número de habitantes se refiere a la ciudad y no incluye los de su área metropolitana. La ciudad de Zúrich es la más poblada, pero si se tiene en cuenta su área metropolitana tiene más habitantes Ginebra (1,2 millones frente a un millón de Zúrich).

Suiza tiene el mismo huso horario que España.



MONEDA: Franco suizo (CHF), que también es la moneda oficial de Liechtenstein. Suiza no pertenece a la Unión Europea. Un franco suizo equivale a 0,82 euros aproximadamente. Un euro equivale a 1,22 francos suizos aproximadamente. En las grandes ciudades y en los lugares turísticos también se acepta el euro. Se suele aceptar el euro en restaurantes, tiendas y hoteles (aunque con un cambio desfavorable) pero se necesitan francos para pequeños pagos.

Un franco se divide en 100 céntimos (“rappen”, en alemán). En muchos comercios el precio, además de en francos, suele estar en euros pero vale la pena pagar en francos, si es posible, o con tarjeta de crédito.

RELIGIÓN: El 46% de la población es cristiana católica y el 40% cristiana protestante. En las urbes más importantes existen influyentes minorías como los judíos. Los inmigrantes de origen musulmán han hecho aflorar esta religión que alcanza aproximadamente un 3% si bien un referéndum de 2009 prohibió la construcción de minaretes en el territorio.

GEOGRAFÍA: Suiza es un pequeño país sin salida al mar, con una extensión inferior a la de Aragón y que limita al norte con Alemania, al oeste con Francia, al sur con Italia y al este con Austria y Liechtenstein. Es uno de los países más montañosos de Europa; los Alpes ocupan cerca del 60% de su territorio, en el centro y sur, mientras que otra cordillera, el Jura, lo hace en el noroeste.

Suiza se puede dividir en tres áreas topográficas básicas:
a) Los Alpes suizos, en el sur. Los Alpes son una cordillera de montañas altas que se extienden por varios países europeos (básicamente Suiza, Francia, Austria, Alemania e Italia). En Suiza ocupan cerca del 60% de la superficie y forman los tramos interiores de los Peninos, del Tesino, de los Réticos, del Glarona y de los Berneses. El pico más alto de Suiza es la Punta Dufour (Dufourspitze), con 4.634 metros. Entre los picos más altos de los Alpes se encuentran múltiples valles, con cascadas y glaciares. Éstos conforman la cabecera de algunos de los ríos más importantes de Europa, como el Rin, el Ródano y el Tesino. Otros ríos corren por el país y desembocan en los grandes lagos que hay en Suiza.
Una de las montañas más famosas del país es el Cervino (4.478 metros), en los Alpes Peninos, formando parte de la frontera con Italia. Otros picos destacados son el Dom (4.545 metros) y el Weisshorn (4.506 metros). En los Alpes berneses, al norte de Lauterbrunnen, se encuentra un valle de Interlaken (entre los lagos de Thun y Brienz) con 72 cascadas, también conocido por las montañas Jungfrau (4.158 metros) y Eiger (3.970 metros) y otros de los valles más pintorescos de la región. En el sureste destaca el valle de Engadina, donde se encuentra el municipio de Saint Moritz y el pico más alto de la zona, el Piz Bernina (4.049 metros).

b) La Meseta suiza, en el centro y parte del norte. Ocupa cerca del 30% de la superficie del país, es también llamada la Tierra Media (“Mittelland”). Cuenta con amplios valles con colinas, bosques y pastizales, usualmente utilizados para la agricultura y la ganadería. Es en esta zona donde se ubican las ciudades y los lagos más grandes de Suiza. El lago más grande es el lago Lemán, ubicado en la parte oeste y compartido con Francia.

c) Las montañas de Jura, en el oeste de Suiza, en la frontera con Francia, sin superar nunca los 1.700 metros. Con montañas más bajas, redondeadas y con clima más benigno que los Alpes, ha permitido un mayor asentamiento humano.



Suiza posee más de 1.000 lagos naturales y dispone de abundante energía hidroeléctrica en sus centrales. Cabe destacar el lago Lemán (compartido con Francia), el lago de Zúrich, el lago de Neuchâtel, el lago de Constanza (compartido con Austria y Alemania), Lugano (compartido con Italia), Cuatro Cantones o Biel.

CLIMA: Suiza tiene un clima continental, de carácter alpino en las cordilleras, que se caracteriza por una gran variabilidad. En el sur se hace notar la influencia del clima mediterráneo, que suaviza las temperaturas. Las precipitaciones son abundantes de mayo a agosto, aunque se reducen en el sur por la influencia mediterránea.

En agosto, las temperaturas oscilan entre una media mínima de 13ºC y una media máxima de 25ºC, pero al subir a los picos las temperaturas pueden descender mucho. Así, la temperatura máxima media en agosto en el monte Jungfrau (4.158 m) no llega a 2ºC. Vale la pena llevar siempre por si acaso un paraguas y algo de abrigo.

ECONOMÍA: La tradicional prosperidad de la sociedad suiza y su alta capacidad económica (entre los cinco países con mayor renta por habitante del mundo) nacen de un compromiso moral asumido en los siglos XVII y XVIII, cuando el país era un territorio árido poblado por una masa de campesinos montañeses dedicados a la agricultura y al pastoreo. La mentalidad del puritanismo de la reforma religiosa protestante cuajó en los espíritus de las gentes y convirtió a Suiza en una potencia financiera y tecnológica de primer orden.

El suelo no es rico y presenta obstáculos naturales. Las actividades agrícolas conservan cada vez menos peso en la balanza sectorial. Dado el predominio de las zonas montañosas y estériles, las explotaciones agropecuarias de los valles difícilmente alcanzan para cubrir las necesidades básicas de la población. Sólo la abundancia de acuíferos y pantanos ha proporcionado riego suficiente para prados y campos de labranza, además de la materia prima energética para poner en funcionamiento todo el sector hidroeléctrico.


Condicionado por el déficit alimentario estructural, el laborioso suizo enfocó la economía hacia la especialización al transformar materias primas en productos elaborados que se reexportan a terceras naciones. La actividad industrial es muy importante, pese a la inexistencia de materias primas. Basan su riqueza principalmente en una mano de obra muy especializada dedicada a la fabricación de objetos de precisión, de gran calidad y muy valorados mundialmente, tales como relojes y la electrónica en general. La electrometalurgia (especialmente en lo referente al aluminio) se ha desarrollado bastante en los últimos tiempos. También recientemente las industrias química y farmacéutica, particularmente en Basilea, han experimentado un gran impulso. La industria textil tiene una gran tradición principalmente la de algodón, lana, seda (cantones de Zúrich y Basilea) y fibras artificiales. También tiene una extraordinaria industria de los derivados lácteos (leche, queso, mantequilla y chocolate).

El sector terciario es igualmente muy relevante. Junto al turismo, la banca suiza ha gozado de gran protagonismo internacional, capitalizando muy sabiamente el ahorro ajeno (por aquello del secreto bancario) y gestionando inversiones y créditos que generan unas plusvalías cuantiosas. Ese secreto bancario por el que los bancos no estaban obligados a proporcionar ningún dato sobre sus cuentas ha hecho que Suiza, junto a otros destinos, se convirtiera en uno de los llamados “paraísos fiscales”. El 1 de febrero de 2013 la ley prohibió ese secreto y a partir de ese momento los bancos deben informar a los ministerios de hacienda de los países que hayan firmado con Suiza un acuerdo de transparencia fiscal (entre ellos España) sobre datos referidos a las cuentas de los inversores sobre los que se sospeche que tengan cuentas en Suiza de manera irregular. El turismo también tiene un peso relevante en la economía suiza, tanto en invierno, por las pistas de esquí de los Alpes, como en verano. No en vano los suizos se vanaglorian de haber inventado el turismo en el siglo XVIII. También crearon los trenes cremallera para ascender por las montañas.

Por último, Suiza ha sabido potenciar las multinacionales de servicios creando enormes conglomerados de fábricas en los alrededores de las grandes ciudades. Suiza mantiene un intenso comercio con la Unión Europea excepto en lo concerniente a la agricultura. La economía suiza actual es una de las más estables y modernas del mundo. El índice de desempleo no llega al 4% (casi el 26% en España).

GASTRONOMÍA: La cocina suiza se distingue por su variedad. En cada región se nota la influencia de la cocina francesa, alemana o italiana. Al mismo tiempo, cada cantón tiene sus propias especialidades y sus propios gustos. El problema es que muchos suizos no se sienten orgullosos de su cocina. El país tiene fama de comida “pesada”, adecuada a un trabajo duro o a un clima adverso que necesita comidas fuertes que aporten calorías. Muchos restaurantes y hoteles prefieren ofrecer un menú “internacional” y los que deseen conocer la cocina local deben escoger restaurantes especializados.

Toda comida en un restaurante comienza generalmente con una sopa o crema y cada región tiene la suya típica: en Tesino la famosa sopa de verduras (“minestrone”); en Berna, la sopa de guisantes con oreja de cerdo; en el cantón de Schwyz tiene como base la mantequilla, crema de leche y harina, etc.
Tras la sopa tenemos el primer plato, con una enorme variedad de posibilidades: carnes secas o ahumadas, distintos tipos de salchichas (más populares en las zonas alemanas), pescados de río o lago (trucha o salmón), quesos fuertes, huevos cocinados de distintas formas, pasteles salados calientes (tarta de queso o legumbres), champiñones frescos o secos, etc.

El plato fuerte, casi siempre carne con alguna guarnición, representa la riqueza de la cocina suiza, por su cantidad y por sus ingredientes, con mucha mantequilla, una estupenda crema y excelentes salsas. Un ejemplo de un plato de este tipo es el guiso de carne troceada de ternera a la zuriquesa (“geschnetzeltes Kalbsfleisch”), preparado con mantequilla, crema, vino, champiñones y otros manjares.

Generalmente no se incluye el postre, que debe pedirse por separado. La mayoría de los postres están basados en chocolate y leche. Los pasteles, ricos en mantequilla o crema batida, son parte importante de la selección, como el pastel de pera al estilo de Ginebra, el bizcocho de chocolate tipo San Gall, el bizcocho de miel de Lucerna, el pastel de cerezas al estilo de Basilea, la tarta de Kirsch de Zug (con licor de cerezas), la tarta de zanahoria de Argovia o las “lenguas de Schaffhausen”. No se puede dejar de probar los bombones.

Lo más conocido en el extranjero de la cocina suiza es la “fondue” de queso, que se considera el plato nacional, especialmente en los cantones franceses. Cada cantón suizo tiene su fondue típica con diferentes guarniciones y es un plato festivo y alegre. En principio, la fondue se realiza con los quesos emmental y gruyère o con “vacherin”, fundidos todos en vino blanco seco o licor de cerezas (“kirsch”) hirviendo en un bol de cerámica, cuyas paredes se han frotado con ajo. A la mezcla, suave y sedosa, se le añaden especias y un poco más de alcohol; se lleva a la mesa y se coloca encima de un hornillo para mantenerla hirviendo mientras se come.

La fondue se come con unos tenedores especialmente largos y un trozo de pan en su extremo. Se introduce el pan en el bol, se mueve un poco en la mezcla y se espera un poco para no quemarse la lengua. Si su pan se cae en el bol, se le castiga: si la comida es en casa, lavará los platos y si es en otro lugar, pagará el vino blanco bebido durante la comida.


Otra especialidad suiza y relacionada con la fondue es la “raclette”. Tiene su origen en Valais y se hace casi exclusivamente con un queso típico de la zona. Se prepara colocando medio queso cerca de un fuego y la parte que se funde se vierte en el plato y se sirve sobre patatas cocidas sin pelar, guarnecidas con pepinillos en vinagre.

La carne suiza es de gran calidad, tanto la ternera como la carne de caza (jabalí, corzo, rebeco). Una especialidad del cantón de los Grisones es la famosa carne seca (“Bünderfleisch”), que es carne de vaca medio cocida que se ahúma y se seca y se corta en tiras muy finas. Otros platos nacionales son:
a) El “plato bernés” (“Berner Platte”), que es un conjunto de ahumados fríos, salchichas y carne cocida, servidos con chucrut (col agria) y judías verdes.

b) El “Rösti”: patatas cocidas, cortadas en dados y fritas en mantequilla. En algunos cantones se añade queso emmental, en otros salsa de manzana y a veces se incluyen huevos en la mezcla. Tiene aspecto de tortilla española pero de sabor muy diferente. Suele acompañar platos de carne o verdura.
La comida rápida típica de Suiza es la salchicha de ternera (“Kalbsbratwurst”), que tiene su origen en Zúrich. Otros embutidos de la tierra son los salchichones, longanizas, lomo embuchado, tasajo (corte de carne de vacuno) ahumado o chopped.

Respecto a la bebida, los suizos son muy aficionados a la leche pero también a los alcoholes, que se gravan con fuertes impuestos y son caros. La bebida nacional es la cerveza, pero también la producción y consumo del vino tienen tradición en algunos cantones. Igual que en el resto de Centroeuropa, también se consume el tradicional y especiado vino caliente (“glühwein”). Para ahorrar se puede optar por agua del grifo, que es de una potabilidad absoluta y muy buena, a veces incluso mejor que el agua embotellada.

HOTELES: el prestigio de la hostelería helvética tanto en el funcionamiento del servicio como en el óptimo equipamiento técnico y humano es el resultado de la secular tradición turística del sector. En cualquier caso, los precios de los hoteles son de los más elevados de Europa, en sintonía con la alta capacidad económica del país (una de las cosas que harán encarecer más el viaje a Suiza). En su favor cabe decir que los precios garantizan la calidad incluso en los más modestos alojamientos.
Los hoteles reservados en este viaje son un total de 9 y todos ellos son de 3 estrellas. Todos han estado bien.

RESTAURANTES: Hay que tener claro que comer en Suiza es caro aunque existen opciones para todos los gustos y bolsillos. Para conseguir precios económicos se puede optar por cervecerías, tabernas o bistrots que ofrecen comidas caseras y platos combinados. Los restaurantes tienen un servicio a la carta, generalmente muy caro, y menú del día (-plat du jour-), que puede ser completo (sopa o crema y dos platos) o sopa y un plato principal o un único plato (aunque con ración generosa). Los supermercados, grandes almacenes y centros comerciales mantienen abiertos autoservicios y centros de comida rápida, más económicos y de calidad aceptable (como Manor; Migros; Globos o Coop City). Además de poder comprar algo de comida para llevar (preparada o no) esos grandes almacenes disponen en algunas ciudades de restaurantes tipo self service que harán que puedas comer bastante bien y por mucho menos precio que en otros establecimientos. Conviene entrar y echar una mirada primero a todo lo que tienen (aunque casi siempre la vista se pierde en la extensa variedad de postres). En algunos como en Manora o Coop suele haber buffets en los que pagas según el tamaño del plato escogido; en Migros, en cambio, va a peso.


SEGURIDAD: Suiza tiene uno de los índices de criminalidad más bajos del mundo. Los robos no son frecuentes pero en cualquier caso siempre hay que tomar precauciones como vigilar siempre nuestras pertenencias y no exhibir el dinero u objetos de valor, especialmente en los lugares de mayor concentración turística. Ladrones los hay en todas partes.

MEDIOS DE TRANSPORTE: el vuelo desde Barcelona a Ginebra es directo, en un avión de la compañía suiza Swiss Airlines, el viernes 25 de julio (de 9 a 10:30 horas). El aeropuerto de Ginebra se encuentra a 5 km. de la ciudad (en Cointrin) y se puede acceder a ella en autobús o en tren (en 10 minutos). La vuelta se efectuará desde Zúrich, en vuelo directo a Barcelona, el miércoles 6 de agosto (20.50-22.35 horas). El aeropuerto de Zúrich (en Kloten) se amplió en el 2003 con una nueva terminal, conectada con la anterior por tren subterráneo y es la base de la compañía Swiss International Airlines. Se encuentra a 11 km. del centro de Zúrich y se puede llegar rápidamente en tren.

Uno de los símbolos de Suiza es su red de trenes, amplia y eficaz, que enlaza todos los cantones del país. La red ferroviaria cuenta con más de 5.000 km. que corren a cargo de las compañías SBB-CFF-FFS. Hay una parte del territorio, concretamente en la zona de los Grisones, en la que la red ferroviaria corresponde a la compañía Ferrocarril Rético (son los que llegan a Saint Moritz). La red se caracteriza por su limpieza y puntualidad, reflejo de la naturaleza de este pueblo. Esa puntualidad no es sólo de palabra, existe realmente. Eso no significa que no se produzcan retrasos (nosotros tuvimos algunos de escasos minutos) pero siempre te avisan por megafonía de la incidencia al mismo instante de producirse.

Existen trenes de diferentes tipos: intercitys, expresos, cremalleras, regionales, rápidos o con trasbordos en estaciones, diurnos y nocturnos o los turísticos con vagones artísticos. Los trenes comarcales y de montaña son más lentos pero ofrecen unas hermosas referencias paisajísticas. En todas las estaciones funcionan las consignas, que cuestan entre 5 y 10 CHF. Como ya comentaré en el recorrido, esas consignas son mucho más grandes de lo que parecen a simple vista. No devuelven el dinero que se ha consignado. Conviene llevar encima monedas.

Además de los trenes normales y de la red de ferrocarriles réticos, hay unos trenes especiales pertenecientes a la red Golden Pass, que pueden ser panorámicos o retro, que van dirigidos a turistas para recorrer las zonas más emblemáticas. Nuestro viaje se realizará básicamente en tren y tenemos reserva en cuatro de estos trenes especiales:
- Tren Golden Pass: desde Montreux a Interlaken (aunque acaba en Lucerna).
- Tren Glacier Express: desde Zermatt a Chur (aunque acaba en St.Moritz).
- Tren Bernina Express: desde Chur hasta Lugano, pasando por Tirano (Italia). Desde Tirano a Lugano se hace el trayecto en autobús.
- Tren Guillermo Tell: desde Lugano a Lucerna (el tramo final se hace en barco).


Gracias a la tarjeta Swiss Pass podremos utilizar cualquier medio de locomoción público -tren, autobús, tranvía, metro y barco- sin límite ni horario durante todo el viaje y en un total de 35 ciudades. También incluye los trenes especiales. Igualmente la mencionada tarjeta permite el acceso libre a unos 400 museos de todo el país y entre el 25% y el 50% de descuento en las excursiones de montaña (tren cremallera o teleférico).

Asimismo se pueden realizar travesías en ríos y lagos a través de barcos. La mayoría de ciudades suizas tienen tranvías además de una eficaz red de autobuses. Sólo la ciudad de Lausana tiene metro.
La tarjeta Swiss pass tiene varios tipos y cada uno comprará la que le convenga más. Existen descuentos por familias y otros (“saver”) para grupos de más de 2 personas viajando juntas. El precio para una tarjeta de 15 días es de 348 euros pero a la larga compensa si vas a coger muchos trenes. A título de ejemplo daré unos cuantos precios. El Golden pass cuesta 51 euros, el Glacier (en el trayecto que hicimos) 113, el Bernina 112, el Wilhelm Tell 194, los cruceros de los lagos de Thun y Brienz unos 30 y 25 euros respectivamente, etc. Además, como comentaba, te hacen descuentos significativos en teleféricos y funiculares. Así el Jungfraujoch tiene una rebaja de casi 50 euros, el Gornegratbahn de unos 35 ó 40 euros menos, el Rochers de Naye vale algo menos de la mitad, etc. Los museos (la gran mayoría) también son gratis con la tarjeta (15 francos el museo de la Cruz Roja; 18 el Olímpico, 15 el castillo de Gruyères ó 15 el Castillo de Chillon).

La bicicleta es popular entre el segmento más joven de la población y la mayoría de ciudades ofrecen bicicletas de forma gratuita por 3 o 4 horas.

COMPRAS: Suiza es un país caro y por tanto no hay que esperar gangas. Ofrece una gran variedad de recuerdos de calidad. Puede comprarse un reloj hecho en el país del mundo que mejor los elabora, en Ginebra o Zúrich principalmente. También puede hacerse con un reloj de cuco (que no son para nada baratos).

Merece la pena comprar las famosas navajas multiuso del ejército suizo (rojas y decoradas con la cruz blanca nacional). La reputada marca Victorinox es popular y apreciada en el mundo entero. Las encuentras en todas partes y para todos los gustos. Para obtener buenos precios lo mejor es ir a la tienda de la fábrica, en Schwyz.

Otras compras pueden ser de joyería de Ginebra, encajes y bordados de Lauterbrunnen, cajas de música, cerámica, figuras de madera pintadas, tejido de algodón y lino, pañuelos, juguetes de madera, porcelana de Berna y Largnau o bisutería de Lausanne.

En el apartado gastronómico, destacan especialmente los chocolates (son de grandes marcas como Nestlé, Lindt, Suchard o Tobler o de talleres artesanales) y las diferentes variedades de quesos, como emmental y gruyère.


Los artículos deportivos, especialmente ropa, tienen una envidiable calidad y son muy apreciados por los turistas con gran poder adquisitivo.
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Ver Etapa: DATOS PRÁCTICOS



Etapa: GINEBRA  -  Localización:  Suiza Suiza
Fecha creación: 18/08/2014 20:23  
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Avión Swiss Air BCN-Ginebra. Llegada en una hora y veinte minutos. En el avión nos obsequian con bebidas, una pasta rellena de chocolate (tipo napolitana) y una chocolatina.

Tren al centro de la ciudad (ojo con no subirse en primera clase cuando llevas segunda) y alojamiento en el hotel Drake Longchamp, en la calle Butini, muy cerca de la principal Rue de Lausanne, al que se llega en el tranvía nº 15 desde la Plaza Cornavin (estación de trenes). Una vez tuvimos las llaves y dejamos las cosas en las habitaciones volvimos a la Rue de Lausanne para coger el tranvía. El mismo que nos ha llevado al hotel nos conducirá en poco tiempo a nuestras siguientes visitas (dirección Nations).

El nombre de Ginebra es de origen celta: Genava. Aunque Ginebra esté mencionada en escritos de Julio César en latín como Genava (Génava), durante la Guerra de las Galias, el nombre en sí mismo es de origen céltico. Vendría a significar algo parecido a "estuario".

El primer pueblo que se estableció en la región y en parte de Galia (Saboya y Delfinado) fueron los alóbroges. El lugar ocupado actualmente por Ginebra fue un poblado alóbroge, tomado y fortificado por César (58 a. C.). Bajo la dominación romana forma parte de la provincia de la Galia Narbonense.

A la caída del imperio la ocuparon los burgundios (siglo V) y los francos (534). Fue capital del reino de Borgoña en el siglo IX y se integró en el Sacro Imperio Romano Germánico en 1032, dentro del cual goza de cierta autonomía.

En el siglo XVI adoptó rápidamente las tesis de la Reforma luterana y acogió a Calvino en 1541. Con el calvinismo, la ciudad se convirtió en refugio para protestantes que escapaban de otros lugares.

En la noche del 11 al 12 de diciembre 1602, Ginebra fue atacada por los duques de Saboya. Los atacantes utilizaron unas escaleras plegables de madera (guardadas en el Museo de arte e historia) para asaltar la muralla sur. Los ginebrinos ganaron la batalla y llamaron ese evento "l'Escalade", cuya conmemoración se celebra cada año. Anexionada por la Francia revolucionaria en 1798, la unión duró hasta la derrota de Napoleón en 1814. En 1815 se sumó a la Confederación Helvética. Hoy en día es una de las ciudades más francesas de Suiza, una de las más caras del mundo pero también una en las que se vive mejor.


A orillas del lago Lemán (o lago de Ginebra) se encuentran importantes ciudades y entre ellas destaca Ginebra, puerta natural de entrada a Suiza y donde desemboca el río Ródano. Es posiblemente el centro urbano más cosmopolita de Suiza. Se la conoce como la “ciudad de la Paz” o “la más pequeña de las grandes ciudades” porque, pese a tener pocos habitantes, tiene una gran importancia internacional a nivel diplomático, porque alberga muchas organizaciones internacionales y por las conferencias que se realizan en ella al más alto nivel.

Es sede de unas 200 organizaciones internacionales. Fue sede de la Sociedad de Naciones (precedente de la actual ONU) en el período entre las dos guerras mundiales y hoy acoge la principal delegación de la ONU en Europa. Tampoco podemos olvidar que es la sede de la Cruz Roja, que nació allí.

Ginebra es una ciudad rica y bien cuidada, entre las más caras del mundo, con un casco antiguo bien preservado, tranvías, calles peatonales y numerosos parques. El casco antiguo se encuentra en la orilla izquierda del lago Lemán. La estación de ferrocarril se ubica en la orilla derecha del lago, en la plaza de Cornavin. Desde esta plaza salen dos calles muy comerciales, la rue de Lausanne y la rue de Mont Blanc. Una vez cruzado el lago por algunos de los diferentes puentes (de Mont Blanc, des Bergues, de l’Ille, etc.) estaremos en la orilla izquierda donde unas calles más allá comienza el casco antiguo (“vieille ville”).

En primer lugar entramos en el Palacio de Naciones Unidas,en el enorme Parque Ariana, al que se accede por una entrada trasera (no la principal, más famosa, llena de banderas) y para la que tienes que caminar un poco. Por el camino vimos el exterior del Museo Ariana, precioso palacio rodeado de jardines junto a los que hay una estatua de Gandhi.

La visita al Palacio de Naciones Unidas cuesta unos 10 CHF por persona y es necesario mostrar un pasaporte por grupo para que te den una acreditación. En nuestro caso fue imposible hacer la visita en español y tuvimos que conformarnos con una en inglés con una guía de nacionalidad china. El recorrido dura una hora y recorres las principales salas de los distintos edificios que conforman el conjunto, mucho más completa e interesante que Naciones Unidas en Nueva York. O por lo menos a mí me lo pareció así. Llaman poderosamente la atención la sala de Derechos Humanos, con una espectacular cúpula obra de Miquel Barceló, o la sala del Consejo, con pinturas murales de Josep Mª Sert.


La Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra se ubica en el llamado Palacio de las Naciones, edificio construido por la Sociedad de Naciones entre 1929 y 1938 y ampliado en los primeros años de la década de los cincuenta y últimos sesenta. También se ubican allí oficinas administrativas de otros organismos dependientes como el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la OMS o la OIT. Ha sido ampliado en varias oportunidades hasta alcanzar un largo total de 600 metros. Posee 34 salas de conferencias y alrededor de 2800 oficinas. Es la segunda de las cuatro sedes más grande, después de la de Nueva York.

Delante del Palacio nos llama la atención una curiosa escultura. En el Parque Ariana se han ido incorporando obras de arte contemporáneo. Entre esas obras se encuentra la Silla Rota. Se trata de una monumental escultura (cuya temática deja muy clara el nombre) de 12 metros de altura y más de 5 toneladas de peso. Está hecha en madera por el maestro carpintero Louis Genéve, siguiendo los diseños del artista helvético Daniel Berset. Fue un encargo de la organización Handicap International, firme defensora de los derechos de las personas discapacitadas y que quería llamar la atención sobre el daño que provocan las minas antipersonas. Se instaló allí en 1997 para estar solo tres meses... y lo que lleva.

Saliendo del Palacio y cruzando la calle encontramos el enorme edificio que alberga la Cruz Roja. En la parte inferior está en Museo de la Cruz y la Media luna roja, que es visitable (con audioguía). Sin estar mal el museo es algo insípido. Eso sí, no podemos dejar de lado el hecho de que la Cruz Roja nació en Ginebra y que es el único museo que se le ha dedicado en el mundo. Fue inaugurado en 1988 y completamente remodelado en 2013.

Se encuentra situado junto al CICR (Comité Internacional de la Cruz Roja- un edificio que sí es precioso), en una moderna instalación de estructura subterránea hecha con cristal y cemento. Se inauguró en 1988 y del mismo se pueden destacar algunas obras como el grupo ‘Los petrificados’, escultura de Carl Bucher que representa la violación de los derechos del ser humano.


Henri Dunant nació en Ginebra en 1828. Era empresario, filántropo y humanista. Al observar las secuelas de la batalla de Solferino en Italia, se decidió a escribir sus recuerdos y experiencias en el libro Un Recuerdo de Solferino, en el que reclamó la creación de un cuerpo de voluntarios para socorrer a los heridos de guerra sin distinción del bando que fueran. Dicha petición sirvió más tarde para la fundación de la Cruz Roja. Él mismo ayudó económicamente para comprar material sanitario, que escaseaba, y animó a la población a asistir a los heridos sin importarles de dónde eran. Es más, se le considera el inventor del botiquín de primeros auxilios.

La primera reunión aconteció el 17 de febrero de 1863, la cual se considera hoy en día la fecha de fundación del Comité Internacional de la Cruz Roja. El Presidente de la Sociedad Ginebrina para el Bienestar Público, el jurista Gustave Moynier, hizo del libro y sus sugerencias el tema de la reunión de 9 de febrero de 1863. Las recomendaciones de Dunant se examinaron y se valoraron positivamente por los miembros. Crearon un comité de cinco personas para investigar más la posibilidad de llevarlo a cabo e hicieron de Dunant uno de sus miembros. Los otros fueron Moynier, el general del ejército suizo Henri Dufour y los médicos Louis Appia y Théodore Maunoir.

Moynier y Dunant tuvieron muchas discrepacias al respecto de mantener la neutralidad, algo que para el segundo era innegociable.

En 1864 se redactó la Convención de Ginebra con base en algunos de los postulados humanitaristas de Dunant, que recibió el premio Nobel de la Paz en 1901.

En el casco antiguo pasamos por la casa donde tuvieron lugar esas reuniones y donde nació la Cruz roja.

Regresamos al centro de la ciudad y comemos en Manora (restaurante self-service del centro comercial Manor), una opción muy razonable teniendo en cuenta los precios de Suiza. La comida está dispuesta en diferentes zonas y puedes escoger lo que quieras. Los precios están marcados y no es difícil saber lo que cuesta cada cosa. En el caso de las ensaladas, por ejemplo, dispone de una especie de buffet en el que puedes elegir lo que más te gusta y pagar el precio por el tamaño del plato. La gracia es llenarlo lo más posible y con aquello que resulte más caro (vamos, si se puede coger ensalada de pasta con carne mejor que lechuga porque se paga lo mismo). También hay una zona donde unos cocineros hacen carne u otros platos calientes al momento. Los postres son deliciosos. En cuanto a la bebida, aunque puedes coger lo que gustes es bueno saber que en el restaurante, junto a las mesas, hay un grifo en el que puedes servirte agua muy buena, fresca y gratis.

Visitamos el casco antiguo (ayuntamiento, catedral de san Pedro, Maison Tavel, Parc des Bastions, catedral ortodoxa rusa, reloj de flores, etc). También vimos la torre de la Isla, situada en una pequeña isla en medio del río Ródano que pasa desapercibida si no te fijas atentamente. Se trata de los restos de un antiguo castillo episcopal del siglo XII - XIII que después se convirtió en prisión.

Al pie de la torre existe una lápida que recuerda el paso de Julio César por Genava. Así es como se llamaba la ciudad en la época romana, en el 58 a.C.

Hay una estatua de 1919 dedicada a Philibert Berthelier. Se trataba de un patriota ginebrino al que juzgaron por traición contra el duque de Saboya y decapitaron en 1519. Estuvo en esa prisión.


La catedral de san Pedro se halla sobre una colina en la orilla izquierda del Ródano. Data de los siglos XI y XIII y desde sus torres (es posible subir previo pago de 5 CHF- 157 escalones) se obtienen buenas vistas. Se transformó en lugar de culto protestante en el siglo XVI y desde ella Calvino dirigió los asuntos espirituales de la comunidad durante 25 años.

Tenía una estructura gótica pero en el siglo XVIII se le incorporó una fachada neoclásica semejante a un templo romano. Llama la atención la ausencia de ornamentación en su interior, sin imágenes ni adornos. Esto es propio del protestantismo.

El edificio refleja la estética calvinista imperante, de diseño sobrio y purista e interiores luminosos. Es importante buscar (en la nave de la izquierda conforme se entra) la silla que usó Calvino, mucho más pequeña de lo que habría imaginado (lo primero que pensé al verla es que el buen señor tenía un culito pequeño).

Excavaciones recientes han demostrado que ya en tiempos de los romanos esa zona estaba ocupada.

Al salir estuvimos un rato sentados (o debería decir tumbados) en unos curiosos bancos cubiertos de césped.

Por detrás de la catedral se puede bajar la estrecha escalera del “Passage des degres de poules”, para desembocar en la Plaza du Bourg-de-Four, origen del primer asentamiento a orillas del lago. Cuenta con una atractiva fuente del siglo XVIII y el Palacio de Justicia, que fue en sus inicios un convento y después un hospital. Alrededor de la plaza se pueden recorrer algunas de callejuelas de trazado medieval, con pasadizos, plazas, fuentes y surtidores decorados, tiendas y tascas o cafés.

En esa plaza se celebraba un mercado desde el siglo IX. En el siglo XVI muchos protestantes que huían de otros países se alojaron allí. Por eso la altura de las casas aumentó (sin ser muy altas).

También se puede visitar el Ayuntamiento (“Hôtel de Ville”). En su Salón Alabama se firmó el primer Tratado de Ginebra con el que se fundó la Cruz Roja. Frente al Ayuntamiento se aprecia el edificio del antiguo arsenal, construcción del siglo XV que inicialmente tuvo como finalidad almacenar trigo. A la entrada hay un patio con soportales y varios cañones de artillería de los siglos XVII y XVIII donde en verano tienen lugar conciertos. En la primera planta están instalados los Archivos del Estado.

Aunque nosotros no lo vimos, tiene una curiosa escalera en rampa y en espiral, empedrada, que antes se subía a caballo. Data de mediados del siglo XVI.

En uno de los extremos del Ayuntamiento empieza la artería principal del casco antiguo, la Grand-Rue (Calle Mayor), plagada de edificios neoclásicos, anticuarios, cafés y librerías. La avenida es comercial y pintoresca, con mansiones antiguas restauradas. Una de ellas, la del número 40, se corresponde con la casa natal del filósofo y escritor Jacques Rousseau. En la primera planta está situado el museo dedicado a la vida y obra del gran pensador.

La “Maison Tavel” se considera la casa más vieja de Ginebra. Y aún está en pie. Perteneció a una familia noble local, cuyo escudo se puede observar en una de las ventanas de la fachada. Tiene sus orígenes en el siglo XII-XIII aunque sufrió modificaciones en los siglos XIV y XVII porque se destruyó en un incendio de 1334. Los propietarios que la renovaron fueron los ricos mercaderes Calandrini, que dotaron a la fachada de más ventanas. La fachada está decorada con cabezas esculpidas. Y la torre de la esquina es circular, alta y con tejado piramidal. Muy de cuento de hadas.

Acoge desde 1996 un museo dedicado a la vida de los ginebrinos en la antigüedad y en la planta superior una preciosa maqueta de la ciudad del siglo XIX.


Pertenecía a la familia Tavels, unos nobles ginebrinos.

En la planta baja hay expuestas algunas baldosas del siglo XVI y objetos medievales.

En la primera planta, hay piezas de metal como puertas y tiradores que se remontan a edificios de los siglos XVI y XVIII. En la sala más pequeña de la primera planta, se pueden ver cuatro cuadros del siglo XVIII que muestran representaciones de Ginebra.

En la segunda planta hay doce salas que nos dejan ver cómo eran en el siglo XVIII. Entre ellas hay un salón, una biblioteca, los aposentos, una torreta y la cocina.

Los sótanos se remontan al siglo XII. Hay unos enormes barriles. También se destinan a exposiciones temporales.

La entrada a la casa (no a las exposiciones temporales) es gratis. Vale la pena dedicarle un rato.

En el Jardín Anglais hay un enorme y bonito reloj de cinco metros de diámetro y más de diecisiete metros de circunferencia. Lo curioso es que está hecho de flores. El Servicio de Parques de Ginebra creó en el 1955 el Reloj de Flores o L'Horloge Fleurie y desde entonces, ha servido de inspiración a otras ciudades. Funciona gracias a un mecanismo electrónico que le permite regular la hora. Es imposible que funcione mal. Estamos en Suiza.

Cogimos un barco para dar un paseo de una hora por el lago Leman y al salir vimos el lugar donde mataron a Sissi (ante el hotel Beau Rivage), el mausoleo del duque de Brunswick y la Ile de Rousseau.

Y, claro, vemos el Jet d'eau desde todos los ángulos. El chorro de agua es el símbolo de Ginebra. Se trata de un géiser artificial de 145 metros de altura cuyo funcionamiento está condicionado por las condiciones climáticas.


No hace falta que haga grandes introducciones para saber quién era Sissi. Es un personaje muy conocido. El cine no ha sido muy fiel al reflejar su vida, siendo a menudo edulcorada. En la vida real fue una mujer compleja e inadaptada a la vida que le tocó vivir. Era una gran viajera, una aventurera, rebelde. Un espíritu libre en la enconsertada vida de la corte vienesa. Estaba obsesionada con su cuerpo. Medía 1,72 metros y apenas pesaba 50 kilos, con una cintura de avispa que mantuvo toda la vida. Hacía ejercicio hasta la extenuación y montaba a caballo durante horas. No dejó que volvieran a hacerle una foto desde los 30 años, siempre se mostraba cubierta en público desde entonces y su último retrato es de cuando tenía 42 años. Su gran historia de amor con Francisco José queda para el cine; en la vida real él sí la amaba pero ella a él no. Tuvo cuatro hijos, de los que perdió a la pequeña Sofía a los dos años y al único varón, Rodolfo, que según la versión oficial se suicidó.

El anarquista Luigi Lucheni quería asesinar a un noble francés en Ginebra. Cuando el rey de Italia Humberto I sofocó una revuelta de obreros en Milán en mayo de 1898, Lucheni juró venganza y planeó diversos atentados, a pesar de no tener dinero para viajar a Italia.

Sissi se encontraba de incógnito en la ciudad suiza junto a su dama de compañía pero un artículo de periódico develó la identidad de la famosa visitante. Lucheni vio en ella a la víctima perfecta. La atacó con un fino estilete en el corazón mientras paseaba a orillas del lago Lemán. Al principio la emperatriz, que entonces tenía 60 años, pensó que el extraño había querido robarle el reloj y se levantó a duras penas. Llegó a subir al barco pero pocos minutos después se desvaneció y murió.

Lucheni fue detenido por los viandantes al ver que huía. Fue entregado a la policía y, al saberse del asesinato de Sissi, fue condenado a cadena perpetua. No le importó la condena pero sí el castigo. Deseaba, parece, que le condenaran a muerte para pasar a la historia como mártir. No se le concedió el deseo y terminó suicidándose.

Frente al Hotel Beau Rivage, donde se alojaba, una estatua recuerda a Sissi en el lugar donde fue asesinada a orillas del lago. Muy alta, muy delgada y con un abanico.

El muro de los reformadores es una pared de 100 metros situada en el Parque del Paseo de los Bastiones y que fue construido al lado de la muralla de la fortaleza del siglo XVI. En este muro se esculpieron en piedra las efigies de los cuatro líderes de la Reforma protestante: Knox, Bèze, Calvino y Farrel.


El muro, erigido entre 1909 y 1917, está cubierto con inscripciones e imágenes que describen la historia de la Reforma y la persecución de sus primeros seguidores. Entre los símbolos grabados en piedra están el emblema de Ginebra, el águila real y la llave episcopal, así como león de Berna (su aliada) y el león de Escocia (hermanada con Ginebra por la religión y su pugna histórica).

Es uno de los monumentos más famosos de la ciudad así que su visita es obligada.

En ese parque está la Universidad de Ginebra.

Cogimos un tranvía y fuimos al barrio de Carouge. Los tranvías pasan por la Place de Neuve. Creo que son el 12 y el 18. Tardan en llegar unos 18 minutos. Hay 8 paradas hasta Rondeau.

Carouge fue construida en su mayor parte en el siglo XVIII, bajo la dirección del rey de Cerdeña, ya que la ciudad era protectorado de su reino. El trabajo lo llevaron a cabo arquitectos de Turín, dando lugar a una ciudad de estilo colorista lombardo, que impregna las casas con preciosas arcadas y plazoletas. Es como un remanso de paz en plena ciudad, como si entraras de repente en otro mundo.

Es un barrio bohemio, tranquilo, sin grandes monumentos. El corazón del barrio es la Place du Marché. Si visitas esta plaza en las mañanas de miércoles o sábado hay un mercado que lleva más de 300 años en funcionamiento.

Las casas neoclásicas. Muchas se han convertido hoy en galerías de arte, boutiques y tiendas especializadas. Y es que actualmente en el barrio se han instalado muchos artistas y artesanos. Hay un museo, el Museo de Carouge, que alberga una colección de cerámica de artistas locales de los siglos XIX y XX. Nosotros no lo visitamos.

Parece que también es uno de los sitios de moda para ir a tomar algo.

Volvimos a tomar un transporte y nos dirigimos a uno de los barrios de Ginebra que no visitan los turistas, el de Eaux Vives, con un ayuntamiento de arquitectura típicamente suiza y mucho más bonito que el de la propia ciudad. Se va en los tranvías 12 o 21. Son unos 20 minutos de trayecto y la parada se llama así.

Hay un parque, de los más antiguos de la ciudad, en la ampliación del Parc de la Grange, con el que se comunica a través de una puerta situada más abajo.

La minúscula isla de Rosseau, donde solía ir a pasear y descansar el filósofo, es ahora lugar de encuentro de jóvenes con su música y sus bebidas. Nada relajante. Pero es posible ver muchas aves a su alrededor.
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  Últimos comentarios al diario  Suiza en tren con Swiss pass
Total comentarios 4  Visualizar todos los comentarios

Marimerpa  marimerpa  21/08/2014 07:29   
Un viaje muy interesante, y por lo que veo Suiza es un país que se puede hacer perfectamente en tren. ¿No te animas a ponerle unas fotos? Quedaría más visual y más fácil de leer, y con los paisajes maravillosas de Suiza...

Como sugerencia, podrías cambiar los títulos de las etapas, y en lugar de 1º día, 2º día,... poner un título descriptivo. Así la gente podrá encontrarlas en buscadores y la gente sabe de qué va la etapa.

Eleo38  eleo38  28/02/2017 16:19
Muy buen diario, con muchos detalles, bien escrito, un itinerario amplio en 15 días. Lo tomo como base para mi viaje de setiembre!

Venecia1  venecia1  05/07/2020 21:23
Comentario sobre la etapa: Recorrido
Te he dejado mis estrellitas. Gracias por compartir y añadirle más info. Le echaré otro vistazo por ver si tomo alguna nota más. Saludos

Ctello  ctello  05/07/2020 21:28   
Comentario sobre la etapa: Recorrido
Gracias

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ranisa00
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Fecha: Lun Jul 05, 2021 12:05 pm    Título: Re: Transporte público en Suiza - Tren, bus, precios, rutas

El swis-pass no es que sea barato, pero subirte y bajarse de un montón de transportes tanto locales como nacionales sin colas de taquillas y con lo bien organizado que lo tienen es un punto a tener en cuenta. Eso sí es preferible llevar todos los horarios bien coordinados para sacarle rendimiento. Yo por ejemplo haber hecho Ginebra > Castillo de Chillón( gratis con el swiss-pass) en tren + bus local. Luego en Chillón a la salida coges un barco a Laussane. Metro a estación y a Friburgo en tren para terminar el día e Berna. Yo lo recomiendo, hasta los 16 años si van acompañados de uno...  Leer más ...
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Fecha: Lun Jul 05, 2021 05:16 pm    Título: Re: Transporte público en Suiza - Tren, bus, precios, rutas

Creo que las ventajas del swiss pass son muchas a pesar de su precio
Por otra parte el dia que estais en Luzerna yo intentaria añdir la siguiente combinacion que se incluye en el s pass
1 coger el barco a vapor que viaja por el lago de luzerna hasta la parad en que se sube al monte riggi y subir a dicho monte es una excursion muy bonita tanto en el barco como en el ferrocarril de montaña
Tambien os sugiero la subida a la jungfraujoch pero habria que buscar la forma de subir con las tarifas mas baratas que creo recordar son muy temprano pero quizas haciendo una noche en Interlaken...
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Feb 12, 2017
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Fecha: Lun Jul 05, 2021 07:20 pm    Título: Re: Transporte público en Suiza - Tren, bus, precios, rutas

estamos pensando comprar el bono de switt travel pass para cuatro días y así aprovechar las ideas que nos estais dando. Estamos viendo que en la página www.swiss-pass.ch hay una oferta del 25% pero no sabemos si podemos fiarnos. Alguien la conoce?

Ahora que nos hemos decidido a comprar el bono cambiaremos las rutas, creo yo... ¿Alguna idea? (no somos de senderos largos ni hacia arriba jajajajaja)

Muchísimas gracias por vuestras respuestas.
May_81
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Travel Addict
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Feb 12, 2017
Mensajes: 63

Fecha: Mar Jul 06, 2021 08:31 am    Título: Re: Transporte público en Suiza - Tren, bus, precios, rutas

la subida al monte riggi es andando o estamos hablando de coger un tren?
Manuelx7
Manuelx7
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Jun 30, 2013
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Fecha: Sab Ago 07, 2021 10:00 pm    Título: Re: Transporte público en Suiza - Tren, bus, precios, rutas

Buenas noches!

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