18km prácticamente llanos, dejando atrás la zona volcánica para pasar a la única zona arbolada que vimos. La mañana se levantó lluviosa pero enseguida el sol salió para acompañarnos, como siempre

Aquí había un tramo en el que necesitabas una cuerda para bajar...pensaba que sería peor por mi vértigo pero la verdad es que no es para tanto!


En esta etapa cruzamos el último río, no el más profundo pero sí el más ancho. Vimos gente descalza...menuda locura!

Al llegar al desvío de Thórmork decidimos caminar unos pocos km más hasta el refugio de Básar. La quinta etapa es la más dura y queríamos tener más tramo hecho.

La verdad es que nos alegramos de hacer este tramo en la cuarta etapa, los campings pasados Thórsmork son preciosos y haber tenido que caminar estos km más junto con la quinta etapa hubiera sido un dolor de cabeza.

Tecnología punta! xD

El refugio de Básar nos encantó, con buenos baños, zona de barbacoa y donde pudimos cargar los móviles por primera vez. Vistas desde la tienda:

Tras montar la tienda y pegarnos una merecida ducha, fuimos a cenar nuestros ya aburrida sopa de fideos y se puso a llover, por lo que nos quedamos en la zona cubierta de barbacoa charlando con una pareja alemana. Había un grupo organizado durmiendo en el refugio y estaban cocinando pescado y una pata entera de cabrito, imaginaros nuestra envidia tras días racionando nuestra comida...parecíamos perros famélicos! Creo que el guía islandés se dio cuenta y el buen hombre nos regaló los restos del pescado cuando ellos hubieron acabado...no nos podíamos creer nuestra suerte! Estábamos tan emocionados! jajajaja

Nos vino bien este extra, pues el día siguiente se presentaba durillo...