Llegamos a Johannesburgo a las 7:40 . Volamos con Saudia Airlines . Escalas largas pero sin problemas de retrasos. A las 11:10 salía el vuelo de Airbotswana hasta Maun. Según había leído suele salir con 30 minutos de retraso y así fue. Llegamos a Maun a las 13:40. Nos estaban esperando los del hotel. El transfer desde y hacia el aeropuerto es gratuito. Llegamos al hotel, dejamos las cosas, nos duchamos y nos fuimos al aeropuerto. Nos llevaron ellos. Teníamos el vuelo contratado para las 16:00h. Nos acercamos a la oficina que Airshakawe tiene al lado del aeropuerto y nos sentamos dentro a esperar que nos avisaran. La entrada en Botswana no pudo ser mejor.

Como comenté en la primera entrada del diario el sobrevuelo lo contratamos con la agencia Air Shakawe. Nos costó cerca de los 200€ por los dos. Si vais más personas o podéis compartir el vuelo con otros, sale más barato. Pagamos en la agencia con tarjeta de crédito. No pudimos tener mejor primer contacto con Botswana. El vuelo es espectacular , se ven paisajes fascinantes y puedes divisar sin dificultad manadas de varios animales. Nosotros escogimos el que tiene una hora de duración. Aunque al final estuvimos algo más.

Una vez terminado el vuelo, nos fuimos hasta el hotel. Como todavía era temprano nos fuimos hasta Maun. Preguntamos en recepción y nos ayudaron a parar a un taxi en la carretera. Nos dijeronque pagaramos 8 pulas, al cambio unos 70 céntimos. El taxi puede ser compartido y va subiendo o bajando gente. Le dijimos que nos dejara en la zona comercial. En pocos minutos estábamos viendo alguna tiendecilla, viendo a la gente local haciendo su vida y entramos en un Spar a comprar alguna cosa. El ambiente estaba animado y pasamos un buen rato viendo a un grupo haciendo danzas.

Cuando nos pareció volvimos al hotel, paramos a un taxi y por menos de 1€ nos llevó. Cenamos en el hotel algo que habíamos comprado en el Spar y nos fuimos a descansar. El día había sido increíble. El delta del Okawango nos impresionó, los colores, el agua, las marcas de los caminos creados al paso de los animales, las manadas que pudimos ver desde el aire. No hay palabras para describirlo. Esa noche la mente intentaba asimilar tantas imágenes dsifrutadas. Tocaba descansar que al día siguiente había que madrugar. Nos esperaba el paseo en Mokoro y el Paseo a pie por una de las islas formadas por el delta.