Este día teníamos que elegir entre ir a Peradeniya para ver el Jardín Botánico o ver Kandy, que aún no nos había dado tiempo de verlo, antes poner rumbo a las montañas para ver dónde nace el famoso té de Ceylán. Escogimos la primera opción y después de desayunar fuimos a ver la ciudad. Kandy es también Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Es una bonita ciudad entre colinas presidida por un gran lago y una figura de Buda gigante que parece estar protegiendo la ciudad.


Seguimos paseando y cerca del Templo y el lago está el famoso Queens Hotel, edificio colonial de aire decadente que dicen fue la residencia de los últimos reyes cingaleses y que la Reina de Uk, Isabel II se hospedó allí en una de sus visitas a la ciudad.
Después emprendimos viaje hacia Nuwara Eliya (73 kms). La primera parada fue en Ramboda Falls, unas de las cascadas más altas del país. Comimos en un restaurante que estaba justo enfrente de las cascadas y tenía unas vistas espectaculares. Era un sitio turístico y la comida no era ni tan buena ni tan barata como en otros de los restaurantes donde nos llevaba el conductor, pero merece la pena solo por el paisaje.




Desde allí ya nos fuimos directamente a Nuwara Eliya bordeando el Piruduthalaga Forest Reserve, un bosque de gran belleza. Al llegar a la ciudad nos sorprendió su aspecto que nada tiene que ver con el resto de las ciudades del país, con razón la llaman la pequeña Inglaterra, porque allí es donde más se nota la influencia y la herencia inglesa. Durante la ocupación del país, los ingleses se instalaron allí en su gran mayoría porque el clima era parecido al de Inglaterra, fresco y húmedo. No olvidéis llevar un jersey y un paraguas o chubasquero sea cual sea la época del año en la que vayáis.
El hotel que habíamos reservado con Booking era el Unique Cottages (85€ 1 noche) Nos encantó. Era un pequeño hotel nuevo en un edificio estilo colonial y tanto las zonas comunes como la habitación estaban decoradas al detalle y con todas las comodidades. Después de instalarnos nos fuimos a dar una vuelta por la ciudad pero como empezó a llover, nos fuimos a cenar al restaurante Grand Indian, que pertenece al Grand Hotel, aunque está en un edificio independiente. El local era bonito y estaba muy bien decorado. Cuando salimos aún llovía y fuimos a visitar el Grand Hotel que está justo enfrente, es un edificio emblemático de Nuwara Eliya y supuestamente el mejor hotel. Nos tomamos un cóctel en su elegante bar y nos fuimos a dormir.