5 de la mañana. Comienza nuestro día de Nochevieja más atípico, igual que la Nochebuena.
Aquí está nuestro jeep (la foto es de la tarde anterior, cuando nosotros nos montamos aún era de noche).
Cuando llegamos a la entrada del safari somos el tercer jeep
No quiero poner muchas fotos del safari, para que así los que vayáis no sufráis "spoiler".
Tras 5 horas de safari volvimos al alojamiento para desayunar y cerrar las mochilas. ¡Nos vamos a Galle! Desde Udawalawe hay un bus directo que sale a las 12.30 horas y tarda unas 3 horas (que fueron cuatro...) y terminamos llegando a las 17.00 horas a nuestro alojamiento, Villa Canaya.
Por si no os habíais dado cuenta es Nochevieja...¿y ahora qué hacemos? Desde España me había puesto en contacto con varios hoteles de Galle para informarme sobre las cenas de Nochevieja. Finalmente, nos habíamos decidido por el hotel Amari Galle, precioso, a pie de playa. Ofrecían una cena tipo buffet de la que salimos a reventar, un capricho pero que nos habíamos ganado. Había mesa de entrantes con unos 40 tipos distintos: ceviches, carpaccios, canapés, sushi...Luego, como principales, había varias estaciones de cocina en vivo: pescados, carnes, comida ceilandesa. Y por último, el paraíso del dulce: unas 30 variedades distintas de tartas y postres.
Para las Campanadas pues...improvisamos. A las 23.59 pusimos la cuenta atrás del móvil y cuando quedaban 12 segundos nos comimos las uvas. Creo que nos vinimos muy arriba, una uva por segundo es demasiado
Continuamos la fiesta un rato más pero estamos derrotados; nos hemos levantado a las 4.45, hemos hecho el safari, cuatro horas de bus...y la cena está haciendo su efecto somnífero.
Volvemos a nuestro alojamiento en tuktuk y a las 2 estamos dormidos. Estamos en la playa...





