SAN PANTALEO
Amanece un nuevo y soleado día, desayunamos temprano y nos dirigimos a explorar un poquito el pueblo. Un sitio muy tranquilo y con una plaza encantadora. Merece la pena dedicarle una media horita y seguir con vuestro camino.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
SPIAGGIA CAPRICCIOLI
Emprendimos el camino hacia esta playita. Por el camino desde San Pantaleo (no recuerdo cual) habían varios miradores muy bonitos en los que merece la pena parar. Muchos autobuses de japoneses también decidieron parar ahí y fastidiarnos las fotos
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Esta playa era preciosa, adornada con arena fina y aguas cristalinas, un poco pequeña y con otra calita justo al lado cruzando por las rocas, mucho más íntima que la anterior. Lo único que no nos gustó fue que hubiera tanto vendedor ambulante molestando continuamente con pulseras, trapos y masajes.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
A diferencia de las playas del día anterior ésta ya era más turística y estaba cerca de puntos más concurridos de la isla. Gracias a ir en temporada baja no había mucha gente, en temporada alta imagino que estará más poblada. Como en playas anteriores también hay parking en la entrada.
PORTO CERVO
Teníamos hambre y nos dirigimos a Porto Cervo. Hicimos una paradita en el camino en un restaurante que no nos gustó nada de modo que no os lo voy ni a recomendar. Llegamos a Porto cervo y aparcamos el coche. El calor a esas horas era brutal, me cayó la del pulpo por arrastrar a mi novio hasta allí con el calor infernal.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Paseamos por allí durante una media hora, la verdad es que el sitio en si no tiene más que lo que veis en las imágenes. Bueno si, tiendas para millonarios
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Visto lo visto.. Volvimos al jacuzzy del hotel a relajarnos y a desconectar un poco.
Esa noche teníamos reservado en el Agriturismo la Colti. Como no teníamos hora hasta tarde busqué un pueblecito mono que visitar. No recuerdo el nombre pero si recuerdo que en el pueblo no había nada
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Por aquel entonces el roaming aun no estaba vigente en todos los países de la UE de modo que el GPS nos llevó donde quiso y nos desviamos 1 hora del restaurante. Llegamos tarde, muy tarde pero finalmente llegamos...
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La pequeña masia nos pareció un encanto y disfrutamos de un gran banquete sardo bajo la luz de las estrellas. La cantidad de comida que sirven es impresionante, quizás yo si fuera ellos serviría un poco menos porque resulta imposible comerlo todo. Los productos eran naturales y cocinados por ellos, disfrutamos mucho de los platos y en concreto del porcetto que estaba jugoso y su piel era crujiente. Te sirven antipasto, embutidos, quesos, pastas, verduras, de todo. Buena relación calidad precio, servicio atento, educado y excelente. Creo recordar que pasamos allí un par o tres de horas conversando, el precio oscilaba entre los 25-30 por persona y tenías que reservar por internet.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Tras esta deliciosa velada
nos fuimos al hotel a dormir.