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BELLA SICILIA 🧭 Blogs de Italia
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Diario: BELLA SICILIA  -  Localización:  Italia  Italia
Descripción: Un recorrido por la antigua Magna Grecia
Autor: Ctello   Fecha creación: 
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Índice del Diario: BELLA SICILIA

Etapas 1 a 3,  total 22
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Etapa: CONSIDERACIONES GENERALES E HISTORIA  -  Localización:  Italia Italia
Fecha creación: 21/06/2020 07:48  
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Sicilia es una isla italiana. Es por eso que los ciudadanos de la UE solo necesitan para viajar el DNI.

Ocupa una extensión de más de 25.000 km2 y está separada de la Península por el estrecho de Mesina.

Por su forma triangulas se le dio el nombre griego de Trinacria. Dicho nombre derivó en Sicania y de ahí a Sicilia.


En su territorio destaca la presencia del volcán Etna, de 3.330 metros y aún en activo (de vez en cuando da algún susto). La presencia del volcán tiene gran influencia en la orografía de la isla ya que el basalto es el principal componente de los montes Hibleos.


También hay otros montes, que se entienden como una prolongación de los Apeninos. Aunque ninguno de esos montes supera los 2.000 metros, la isla tiene un aspecto montañoso.

Quizás una de las cosas más importantes en cuanto a vegetación es la gran abundancia de especies que ha introducido el hombre. Fenicios y griegos llevaron el cultivo de la vid, el olivo o las higueras, los árabes introdujeron limoneros y almendros y la presencia española, naranjos y chumberas. Además, hay zonas de bosque mediterráneo.

Sicilia no es fría pero siempre es conveniente llevar una chaqueta por si acaso. Un día de primavera con lluvia puede resultar fresco. Y para subir a ver el Etna se tiene que ir abrigado y con zopa deportiva. De todos modos tiene más días soleados que la media del resto de Italia.

Su situación estratégica ha hecho que todo el mundo haya querido controlarla. Y así ha sido a lo largo de la historia.

Se han encontrado las primeras evidencias humanas en las cuevas de los Montes Pellegrino y Lévanzo. Datan del paleolítico. Se sabe que en el II milenio a.C. se asentaron aquí grupos de indoeuropeos que se mezclaron con los "autóctonos".

Hacia el 1.500 a.C. llegaron elinos y sículos. Estos últimos, por ejemplo, introdujeron el caballo y la agricultura.

Sobre el año 1.000 a.C. llegaron los fenicios, que fundaron algunas colonias como Solunto, Mozia y Palermo. Hacia el 700 a.C. llegaron los griegos, que fundan colonias en Agrigento, Siracusa, Gela, Selinunte y Catania. Ya desde el principio tuvieron algunos encontronazos con los cartagineses.




Magna Grecia (en griego Μεγάλη Ἑλλάς Megálē Hellás) es el nombre dado en la Antigüedad al territorio ocupado por los colonos griegos en el sur de la península italiana y en Sicilia, donde fundaron numerosas polis que comerciaron con su metrópoli.

Muchas de las nuevas colonias se convirtieron en poderosas y prósperas ciudades, como Neápolis (Νεάπολις, Nápoles) o Síbaris (Σύβαρις). Otras ciudades de la Magna Grecia fueron Siracusa (Συρακούσσες), Akragas (Άκραγας, Agrigento), Selinunte (Σελινοΰς), Taras (Τάρας, Tarento), Locros (Λοκροί), Regio,(Regio de Calabria, Ρήγιον), Crotona (Κρότων), Turios (Θούριοι), Elea (Ελαία), Mesana (Mesina), Tauromenio e Hímera. Desde estos emplazamientos se mantenían vínculos con la Grecia más occidental, la del actual litoral hispanofrancés: Massalia (Marsella), Antípolis (Antibes), Nikaia (Niza), Emporion (Ampurias) o Mainake (Málaga).

Dioniso el Viejo, tirano de Siracusa (siglos IV y V a.C.) les mantiene a raya y se convierte en uno de los gobernantes más poderosos del Mediterráneo. Lo mismo pasa con Agatocles (316-289 a.C.).

Durante la Primera Guerra púnica, los romanos conquistaron toda Sicilia, salvo Siracusa, que consiguió mantenerse independiente (241 a. C.). Sin embargo, durante la Segunda Guerra púnica, Sicilia se alió con Cartago, por lo que los romanos la conquistaron militarmente en 212 a. C., pese a los intentos del famoso inventor Arquímedes por defenderla, que murió en la toma de la ciudad. Después de la conquista, Sicilia fue reducida a provincia romana.

En el período romano Sicilia fue el granero de Roma. No hubo muchos acontecimientos destacables más allá de los saqueos del pretor Verres y algunas revueltas de esclavos.

Con la caída del Imperio romano, una serie de pueblos germánicos se sucedieron en la isla: primero la ocuparon y saquearon los vándalos (439-468), aunque asumieron la cultura y las costumbres de la isla. Debemos tener en cuenta que en el 476 el rey vándalo cedió la isla a Odoacro, tras deponer al último emperador romano de Occidente, Rómulo Augústulo. Odoacro era ahora el rey de Italia. Cuando éste murió, Sicilia pasó a manos del godo Teodorico.

En 535, desembarcó en ella el general Belisario, comandante de las tropas bizantinas, a quien había enviado el emperador Justiniano. La conquista fue bastante rápida ya que apenas había algunos godos para defenderla. La isla se incorporó al Imperio bizantino. Sicilia fue bizantina durante cuatro siglos. Fue un período de gran desarrollo cultural. En ese tiempo surgen de allí varios Papas e importantes escritores.

A partir del siglo VIII, los sarracenos del norte de África iniciaron ataques cada vez más fuertes sobre Sicilia, conquistando y fundando en la isla el emirato de Sicilia entre los años 827 y 902. Palermo se convierte en la capital de la isla. Empieza un momento de esplendor en la ciudad, con la construcción de impresionantes palacios y mezquitas. Se desarrollan fuertemente la agricultura, los sistemas de regadío y de cultivo de la huerta.

En la segunda mitad del siglo XI, a partir de 1061, Sicilia fue conquistada por los normandos dirigidos por Robert Guiscard y su hermano Roger. Guiscard expulsó a los bizantinos del sur de Italia, mientras su hermano Roger recibió del papa el título de conde de Sicilia.

Más adelante, en 1130, Roger II consiguió unificar el sur de Italia y la isla de Sicilia obteniendo del Papa el título de rey, base de lo que después se conocerá como el Reino de las Dos Sicilias. Es un momento de esplendor y de convivencia pacífica de varias culturas. La administración queda en manos de griegos; las finanzas, de los árabes y la creación de un nuevo estado feudal así como la religión, en los latinos. Se crearon monasterios católicos pero se permitió que las iglesias ortodoxas griegas siguieran con su culto.

En ese período se construyeron las catedrales de Palermo, Cefalú y Monreale, verdaderas joyas artísticas, así como la Capilla Palatina o algunas iglesias.


En 1194, el emperador Enrique VI, hijo de Federico I Barbarroja, tras un primer intento fallido en 1191, logró el trono de Sicilia, reclamando la corona como herencia de su esposa, Constanza I de Sicilia. Su reinado fue bastante breve porque murió en el campo de batalla en 1197.

Su hijo, Federico II, fue uno de los reyes más poderosos de Europa. No habita en la isla pero nunca la deja de lado. En ese tiempo se desarrollaron espectacularmente las artes y la literatura.

Su reinado estuvo protagonizado por el conflicto con la Santa Sede, el cual se enmarcaba en el complicado enfrentamiento entre gibelinos y güelfos, dos facciones encabezadas, respectivamente, por el Emperador y el Papa. Federico II fue un poderoso monarca y los sucesivos pontífices poco pudieron hacer contra él, salvo excomulgarlo.

Cuando Federico murió, el Papa Inocencio III, por su cuenta, buscó un mejor candidato para ocupar el trono. Y lo encontró en Carlos de Anjou, hermano del rey de Francia. Para el Pontífice mejor candidato equivalía a decir vasallo suyo. Fue nombrado rey en una ceremonia celebrada en Roma en 1266.

Nombrado rey pero no lo era de modo efectivo.

El trono lo ocupaba Manfredo, hijo ilegítimo de Federico II. Carlos de Anjou, al frente de un poderoso ejército, se dirigió al sur de Italia, donde derrotó a los sicilianos en la batalla de Benevento, en la que murió Manfredo. Corría el año 1266.

Conradino, nieto de Federico, apenas tenía 16 años cuando en 1268 intentó recuperar el trono que creía le pertenecía legítimamente a su familia. Ayudado por los gibelinos, luchó por ello. Carlos los derrotó, capturó a Conradino y ordenó que fuera decapitado. Con ello se instauraba definitivamente el poder angevino en Sicilia.

Carlos fue un rey déspota. Instauró un gobierno absolutista y estableció una elevadísima presión fiscal. Exigió a los terratenientes que presentaran sus títulos de propiedad y al no poder mostrar escrituras ya que muchas tierras se poseían desde antiguo, las confiscó y se las dio a franceses.

Trasladó la capital de Palermo a Nápoles. Los franceses ocupaban todos los centros de poder y eran arrogantes y autoritarios a ojos de los sicilianos.

Muchos nobles partidarios de los Hohenstaufen se establecieron en el reino de Jaume I. Entre ellos Giovanni de Prócida, médico y diplomático, asesor de Federico II Hohenstaufen y tutor de su hijo Manfredo. A Giovanni le confiscaron sus tierras y violaron y maltrataron a su mujer y a su hija así como mataron a su hijo cuando intentaba impedirlo. Exiliado, buscó apoyos contra Carlos.

También se marchó Roger de Lauria, en este caso acompañando a Constanza como paje. Las tierras de su familia también habían sido confiscadas. Este personaje llegaría a ser muy importante en la historia.

Enrico I de Ventimiglia, el primer noble expropiado por el nuevo rey, se retiró a sus feudos ligures, pero mantuvo comunicación y viajes constantes a Valencia para convencer primero y planificar después la anexión de Sicilia a la Corona. Por otra parte, los aragoneses y angevinos mantenían una larga rivalida

Las Vísperas sicilianas en 1282 provocaron la división del reino y acabaron con el reinado de Carlos de Anjou, sustituido por la influencia de la Corona de Aragón. se conoce al acontecimiento histórico de la matanza de franceses en Sicilia en el año 1282, que acabó causando el fin del reinado de Carlos de Anjou en la isla, sustituido por los reyes de Aragón.

En la primavera de 1282 Carlos de Anjou se preparaba, en Nápoles, para encabezar una cruzada contra el Imperio bizantino y tomar Constantinopla. Pero algo ocurrió.

El 30 de marzo de 1282, cuando las campanas de las iglesias de Palermo llamaban al oficio de vísperas, se produjo un levantamiento del pueblo de Palermo, que masacró la guarnición francesa (angevina) presente en la ciudad. La versión más famosa dice que se festejaba el lunes de Pascua y muchos habitantes de la ciudad se habían reunido para asistir a los oficios vespertinos. En la plaza, junto al templo, los fieles esperaban la hora de iniciar las vísperas cuando llegó un grupo de franceses borrachos. Uno de ellos, un sargento, se dirigió a una joven casada y empezó a molestarla. Su esposo, furioso, sacó un cuchillo y lo apuñaló. Los demás franceses acudieron a socorrerlo y a vengarlo, pero los palermitanos, más numerosos, los rodearon y les dieron muerte justo en el momento en que las campanas de la iglesia y las de toda la ciudad empezaban a tocar.

Lo más seguro es que la rebelión estuviera preparada y tuvieran que atacar al oír el tañido de las campanas.

2.000 franceses fueron asesinados, también niños.


El levantamiento se extendió a otras localidades de la isla, como Corleone y Mesina (aunque esta ciudad no se unió a la causa hasta abril), hasta que se expulsó completamente de la isla a los franceses. Los sicilianos llamaron en su ayuda al rey Pedro III de Aragón. Pedro III podía alegar en favor de su causa los derechos de su mujer Constanza, hija del rey Manfredo, de la casa de Hohenstaufen, que gobernó en Sicilia y Nápoles hasta su derrota y muerte a manos de Carlos I de Anjou en la batalla de Benevento.

Pedro se dirigió a la isla y desembarcó en Trápani el 29 de agosto; el día 30 entró en Palermo. El obispo de Cefalú le coronó como rey el 8 de septiembre. Los sicilianos al servicio del príncipe Pedro fueron vencidos en Magliano di Marsi, aunque los angevinos sufrieron una derrota definitiva en Mesina. Perdieron en esta batalla a unos 10 000 soldados. Todas las ciudades de la isla, así como las de Malta, se sometieron al rey Pedro, si bien Carlos seguía conservando el sur de Italia, en el que continuaba llamándose rey de Sicilia, a pesar de no dominar ese territorio.

La Sicilia insular quedó bajo dominio de Pedro el Grande, rey de Aragón, y la Sicilia continental formará el Reino de Nápoles bajo dominio angevino. A la muerte de Pedro, Sicilia pasó a su hijo Jaime.

Cuando Jaime fue llamado al trono aragonés, a la muerte de su hermano Alfonso III, la isla quedó nuevamente unida a Aragón. No obstante, por el tratado de Anagni se devolvió Sicilia a los angevinos a cambio de quedar con Cerdeña.

Los sicilianos, descontentos con esta perspectiva, eligieron rey a Federico, hijo menor del rey Pedro y que era lugarteniente general del reino. En agosto de 1302 se firmó el Tratado de Caltabellotta, por el que Federico fue reconocido como rey de Trinacria (en esa época no se utilizaba el nombre de Sicilia ). Así la isla quedaba en poder de una rama secundaria de la familia real aragonesa. Federico III, rey de Sicilia, casó a su hija María con Martín el Joven, hijo del aragonés Martín I. Como consecuencia, a la muerte sin sucesión legítima de Martín el Joven, en 1409 Martín el Humano se coronó rey de Sicilia, reuniéndose de nuevo Sicilia y la Corona de Aragón.

Cuando Martí I l'Humà muere sin descendencia, estalla una guerra civil en Sicilia. El almirante Bernardo de Cabrera se alzó contra Blanca de Navarra, regente desde la muerte del rey.

Cuando Fernando de Antequera es nombrado rey de Aragón en el Compromiso de Caspe, Sicilia se convirtió en un virreinato bajo el mando del Duque de Peñafiel, segundo hijo del rey. A partir de ese momento habrá virreyes en la isla.

En 1421 el rey Alfonso V desembarcó en Sicilia. Para evitar que hubiera alzamientos, dio privilegios a la nobleza local y construyó fortalezas en la costa para protegerse de los ataques de piratas. A ello se añadió que emprendió la conquista de Nápoles desde Sicilia. Los dos reinos se unen con el nombre de Sicilia-Nápoles y siguen controlados por un virrey. A su muerte, se separan. Nápoles va a su hijo Ferrante y Sicilia pasa a la Corona de Aragón.

En tiempos de los Reyes Católicos un grupo de soldados que no habían cobrado aún su paga después de haber estado en una campaña militar decide cobrarse lo que les deben por su cuenta y emprenden una oleada de saqueos en la isla. Eso es el detonante para una serie de revueltas contra los españoles y el poder del virrey.

A partir de ese momento empezó un período de decadencia. Los virreyes lo único que hacen es controlar a la población y evitar que den problemas a la corona. Algunos, incluso, se preocupan más de su propio beneficio, casando a sus hijas con ricos hacendados o dedicándose al negocio de los esclavos o a la piratería.

Carlos V de Alemania y I de España pasó un tiempo en Sicilia, ocupándose personalmente de impartir justicia y restablecer el orden. Incluso destituye a los virreyes que se extralimitan. Sicilia le apoya en su lucha contra los turcos. Por todo ello, se le dio el título de Gran Justiciero y se levantó una estatua en su honor en la Piazza Bolonia de Palermo. Cuando se marchó de la isla dejó como virrey a Ferrante Gonzaga. Gran error. El virrey se extralimitó y cobró más impuestos de la cuenta. Los campesinos se convirtieron en bandoleros.

Gonzaga fue destituido y reemplazado por Juan de Vega. Parecía que era más justo... hasta que actuó en su propio beneficio.

Felipe II nombró virrey al Duque de Medinaceli. Por fin un virrey que hacía cosas por la isla. Construyó carreteras, puentes, se preocupó por el desarrollo del comercio. Pese a eso, sigue habiendo revueltas.

En los reinos de Felipe III y Felipe IV todo siguió más o menos igual.

Con ocasión de la guerra de Sucesión española, se entregó la isla al duque de Saboya, Víctor Amadeo II, a título de rey. No obstante, en 1720 cambió Sicilia por Cerdeña y la isla quedó en manos del emperador austriaco, Carlos VI.

Sin embargo, por el tratado de Viena, Sicilia y Nápoles fueron entregadas a Carlos de Borbón, hijo de Felipe V de España, introduciendo así la dinastía Borbón en la isla. Cuando Carlos asumió el título de rey de España como Carlos III, dejó ambos reinos a su hijo Fernando, que asumió el trono de las Dos Sicilias. Carlos había emprendido toda una serie de reformas para modernizar la isla. Al marchar, dejó como virrey a Domenico Caracciolo, que intentó limitar los privilegios de la aristocracia y suprimió el Tribunal de la Inquisición. El pueblo siciliano empieza a tener nuevas ansias de independencia. De hecho, Francesco Paolo di Bassi intentó derrocar la monarquía y proclamar la independencia. Hubo un baño de sangre.

Se suceden los intentos de independencia. Los reyes cada vez se ocupan menos de la isla. Hay motines y sublevaciones, que son reprimidos por la fuerza. En 1848 se declara la autonomía de Sicilia. Apenas si llega a un año antes de que sean aplastados de nuevo.

En 1860, como parte del Risorgimento, la expedición de los Mil liderada por Giuseppe Garibaldi desembarcó en Sicilia y en el collado de Pianto romano, cerca de Calatafimi, derrotó el 15 de mayo a los Borbones. La marcha de Garibaldi fue finalmente completada con el asedio de Gaeta, donde se expulsó a la última resistencia Borbón y Garibaldi anunció su dictadura en nombre de Víctor Manuel II. Sicilia se convirtió entonces en parte del reino de Italia (1861).

Desde entonces, la historia siciliana ha estado estrechamente vinculada a la de Italia. Ocupada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, fue elegida por los Aliados para atacar Europa, en la operación generalmente conocida como desembarco de Sicilia, en 1943.

Italia se convirtió en República en 1946 y como parte de la Constitución de Italia, Sicilia se constituyó como una de las cinco regiones con estatuto especial.

Sicilia está dividida en 9 provincias: Palermo, Messina, Catania, Ragusa, Caltanisseta, Agrigento, Siracusa, Enna y Trapani.

Tiene unos 5 millones de habitantes aproximadamente.

Si hay algo que todos relacionamos siempre con Sicilia es la mafia. Seguramente proviene del bandolerismo y de las redes que se crearon para protegerse.

A principios del siglo XIX la mayor parte de los terratenientes estaban establecidos en las grandes ciudades y dejaban sus tierras en manos de los capataces, "campieri". Estos capataces cada vez tenían más poder y al unificarse Italia se hicieron con el control de la isla. Muchos políticos les favorecían a cambio de apoyos.

La palabra mafia aparece por primera vez en una obra de teatro de 1863. La obra se llamaba "Il mafiusi della Vicaria". La palabra caló hondo y políticos del norte empezaron a llamar en tono despectivo mafiosos a todos los habitantes del sur que se saltaban las reglas.


Después de la Segunda Guerra Mundial se asoció con movimientos independentistas de Sicilia. Salvatore Giuliano fue el personaje más famoso de ese período. Su vida fue llevada al cine en la película El siciliano.

En los años 70 la mafia es especialmente preocupante. Se han convertido en verdaderas organizaciones criminales. Algunos jueces, como Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, abren macroprocesos contra ellos. Ambos fueron asesinados y hoy el aeropuerto de Palermo lleva su nombre.

En Sicilia no se oye hablar del tema pero está ahí.

La gastronomía siciliana es deliciosa. A mí personalmente me encanta. Es sencilla pero deliciosa.

Los principales recursos naturales de la isla son las verduras. Es típico, por ejemplo, comer pasta a la Norma, en homenaje a Bellini, con berenjenas, tomate natural algo de ricotta y albahaca. Las berenjenas también se toman asadas. La caponata es una ensalada agridulce y tibia, que consta de aceitunas, berenjenas y pimientos asados. Está buenísima.

El arancini es una gran croqueta rellena de arroz y el cazzilli, de patata, de cubierta dorada gracias al azafrán. Los arancini llenan mucho, son muy baratos y muy buenos.


Hay muchos dulces elaborados con pistachos.

Se come mucha pasta, generalmente con verduras pero también con pescado (con sardinas o anguila), e incluso con frutos secos.

En cuanto al pescado, hay mucho atún, sardinas y pescados fritos. Hay buena carne y deliciosos embutidos. Muchas veces la carne (también el chorizo) se prepara dentro de dos tejas de barro que se cubren con carbón y se deja hacer despacio.

En lo que respecta a los postres, hay mucha influencia árabe. Se usan mucho la miel y las almendras. Los dos postres más típicos son el delicioso cannoli, el dulce siciliano por excelencia (una masa enrollada en forma de tubo que dentro lleva ingredientes mezclados con queso ricotta) y la cassata (un postre árabe a base de ricotta, bizcocho, fruta confitada y mazapán).


La frutta martorana o frutta di Martorana es un famoso dulce típico siciliano, más específicamente palermitano, pero característico también de Mesina, parecido al mazapán pero mucho más dulce y sabroso, hecho de almendra y azúcar y elaborado tradicionalmente con forma de fruta. Según una tradición, la frutta martorana nació porque las monjas del convento de la Martorana, para sustituir las frutas recogidas de su jardín, crearon otras nuevas con almendra y azúcar para decorar el monasterio con motivo de la visita del papa de la época.


Son muy famosos los espectáculos de marionetas desde el siglo XIV. Son francamente preciosas.

Hay vuelos directos a Palermo desde Barcelona (1:55 horas) o a Catania (algo más de 2 horas).
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Ver Etapa: CONSIDERACIONES GENERALES E HISTORIA



Etapa: PALERMO 1ª PARTE  -  Localización:  Italia Italia
Fecha creación: 21/06/2020 07:57  
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Llegamos a Palermo por la tarde y nos fuimos directamente al hotel a dejar las maletas. Hay unos 30 km entre el aeropuerto y la ciudad. Viajamos con un grupo organizado pero el tour no empezará hasta dos días más tarde por lo que tenemos un día y medio por nuestra cuenta. Así pues aprovechamos para ver un poco Palermo (lo iremos visitando un poco por partes).

A nosotros nos recogieron en la Terminal nada más llegar. El tren que conecta el aeropuerto con la ciudad se llama Trinacria Express y pertenece al ferrocarril metropolitano. Sale del Aeropuerto y llega hasta la estación Palermo Centrale efectuando algunas paradas en el camino. Hay varios trenes a la hora. Cuesta unos 6 euros 10 si se compra ida y vuelta) aproximadamente.

También hay unos autobuses lanzadera de la empresa Prestía e Comandè. Tiene varias paradas y cuesta más o menos lo mismo que el tren.

Un taxi puede costar 40 euros al centro.

Dejo este enlace para orientarse con los transportes:

www.oraribus.com/orari... ne=Palermo


La llanura de Palermo y las montañas que la rodean están habitadas desde época prehistórica. Restos de esta presencia son las pinturas rupestres que se encuentran en la cueva de Addaura, en el monte Pellegrino, situadas al norte de la ciudad y que estuvieron habitadas durante el Paleolítico y el Mesolítico.

Palermo fue fundada por los fenicios en el siglo VIII a.C., que seguramente la llamaron Machanath y por ella han ido pasando todas las culturas.

Pronto se convirtió en la más importante del llamado triángulo fenicio, comprendiendo Motia y Solunte.

De la dominación fenicia quedan algunos testimonios, como los muros antiguos de la ciudad, que permanecen en algunas calles y en el centro del casco antiguo, el Pie Fenicio constituido por la calle principal, la Avenida Vittorio Emanuele y toda una serie de callejones perpendiculares a ésta. No hay muchos más vestigios de ese tiempo.

Entre los siglo VIII y VI a. C. los griegos colonizaron Sicilia, le dieron el nombre de Panormo, que significa 'puerto fluvial'. Comerciaron con los cartagineses.

Durante la Primera Guerra púnica fue un importante bastión de Cartago. En el año 254 a. C. los romanos conquistaron Palermo y debieron defenderla de las numerosas tentativas de reconquista de los cartagineses en el 251 a. C.

El nombre latino de Palermo era Panormus. Bajo el emperador romano Augusto, algunos legionarios romanos se asentaron en la ciudad, que siguió hablando en griego.

Tras la caída del Imperio romano, cuando los vándalos fundaron su imperio en 439, con la actual Túnez como centro y Cartago como capital, invadieron varias veces Sicilia hasta que consiguieron anexionarse Palermo definitivamente. Posteriormente fue recuperada por los bizantinos, que la mantuvieron en su poder durante tres siglos.

En 826, las desavenencias entre el comandante de la flota bizantina en Sicilia, Eufemio de Mesina, y el emperador Miguel II desembocaron en una lucha por el poder en la isla, en la que finalmente se involucraron los árabes. Estos fueron ocupando la isla durante los siglos IX y X. Palermo fue conquistada en el 831 después de un largo asedio, convirtiéndose en la capital del emirato de Sicilia, que se encontraba nominalmente bajo el poder aglabí. Fue un período tenso en la isla, con tensiones entre árabes y bereberes.

Sólo tras el afianzamiento del califato Fatimí en Ifriqiya, el califa Ismail al-Mansur estabilizó la isla bajo su dominio, nombrando a su lugarteniente Hasan al Kalbi emir de la isla en el 948. Éste fijó su residencia en Palermo e instauró su propia dinastía, la kálbida. Con la paz surgió un florecimiento económico debido a la mejora de la agricultura y al aumento de la actividad comercial y artesanal. En esa época vivían en la ciudad 300.000 personas. Se hizo llegar el agua, se construyeron mezquitas, espectaculares palacios...En aquel tiempo parece que cconvivían con judíos y cristianos, obligados solo al pago de impuestos.

Roger de Altavilla y su hermano Roberto Guiscardo iniciaron en 1061 la conquista de la isla auspiciados por el Papa. En 1071 los normandos sitiaron Palermo, sitio que terminó con la rendición de la ciudad al año siguiente bajo la promesa de que los ciudadanos serían libres de practicar su religión y regirse por sus propias leyes.



En el reinado de Federico II de Suabia la ciudad alcanza una época de esplendor. Palermo se convirtió virtualmente en la capital del Sacro Imperio Romano Germánico en tiempos de Federico II y Conrado IV. En ese período se construyeron espectaculares monumentos.

Cuando en 1265 el Papa nombra rey a Carlos de Anjou, la capital pasa a Nápoles y Palermo decae.

En 1282 el pueblo de Palermo se rebeló contra los franceses, en las llamadas Vísperas sicilianas, que dan lugar a la expulsión de Carlos y al comienzo de la influencia aragonesa sobre la isla. Todo esto lo he explicado más ampliamente en la primera etapa, al hablar de la historia.

La población pasó de 30.000 a mitad del siglo XV a 135.000 habitantes a mediados del siglo XVII. De esa época son los importantes monumentos barrocos que podemos encontrar.

Los Borbones unificaron Sicilia con el Reino de Nápoles en 1734. Palermo pasa de ser la esplendorosa capital a ser un simple municipio de provincias.

En la segunda mitad del siglo XIX vive un período de renacimiento, principalmente gracias a la industria. Se construyen edificios art nouveau.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Palermo permaneció prácticamente intocable hasta que los aliados comenzaron a avanzar hasta Italia después de la invasión aliada de Sicilia en 1943. En julio, el puerto y los distritos aledaños fueron fuertemente bombardeados por las fuerzas aliadas y quedaron destruidos.

En 1946 la ciudad fue declarada sede del Parlamento regional, como capital de un Estado de la Región Especial (1947), cuya sede se encuentra en el Palazzo dei Normanni.

En la segunda mitad del siglo XX tuvo que hacer frente a la corrupción y la mafia.

Hoy es una ciudad de casi 700.000 habitantes que aún conserva parte de su esplendor pasado (aunque algunas zonas estén aún degradadas). Cuenta con muchos encantos por lo que es necesario dedicarle más de una jornada.

En julio de 2015, el conjunto «Palermo árabe-normando y las catedrales de Cefalú y Monreale» fue incluido en la lista del patrimonio de la Humanidad por la Unesco, recogiendo expresamente siete bienes individuales en la ciudad: Palazzo dei Normanni y Cappella Palatina, San Giovanni degli Eremiti, Iglesia de la Martorana, Iglesia de San Cataldo, Catedral de Palermo, Palacio de Zisa y el Ponte dell'Ammiraglio

Empezamos nuestra visita por la ciudad viendo los exteriores del TEATRO MASSIMO, al que entraremos otro día. Es el mayor de los teatros de ópera de Italia y el tercero más grande de Europa. Está dedicado al rey Víctor Manuel II de Italia.



Se construyó en los terrenos donde se habían ubicado la iglesia de le Stimmate y del monasterio de San Giuliano. Los trabajos de demolición de esos templos se iniciaron en 1875 tras los sucesivos contratiempos que siguieron al concurso de 1864, ganado por el arquitecto Giambattista Filippo Basile para hacer un teatro para la ciudad.

El edificio lo terminó su hijo, Ernesto Basile, quien se hizo cargo de la construcción en 1891 tras la muerte de su padre, el 16 de mayo de 1897.

Es de estilo neoclásico. Tiene forma de pronao corintio hexástilo elevado sobre una monumental escalera. A los lados de la escalera hay dos leones de bronce con alegorías de la Tragedia y la Lírica.
Sobre las seis columnas se puede leer "L'Arte rinnova i popoli e ne rivela la vita"(el arte renueva los pueblos y en ellos revela la vida). No se sabe de quién es esa frase.

En lo alto del edificio se construyó una enorme cúpula semiesférica. El esqueleto de la cúpula es una estructura metálica reticular que se apoya sobre un sistema de rodillos que permiten los movimientos provocados por los cambios de temperatura.

El Teatro Massimo reabrió sus puertas el 12 de mayo de 1997 tras un largo período de abandono. Puede visitarse, como haremos nosotros otro día.

Las últimas escenas de la película El Padrino III (1990), de Francis Ford Coppola, se rodaron aquí.

Seguimos por la comercial Via Ruggiero y luego nos desviamos en la Piazza Ruggiero Settimo. En esa plaza hay un monumento blanco a ese almirante.

Allí hay una parada de taxis y una estación de autobuses lanzadera al aeropuerto.

Allí vemos el POLITEAMA GARIBALDI. Politeama es un teatro donde se llevan a cabo varios tipos de representaciones. En 1865 el municipio de Palermo decidió la construcción del Politeama. Como era muy caro, le pidieron ayuda al banquero Carlo Galland.

El teatro se había proyectado originalmente como un teatro diurno al aire libre, pero en un segundo momento se decidió realizar una cubierta. En junio de 1874 se inauguró aunque aún estaba incompleto y sin cubierta, y la primera representación fue Capuletos y Montescos de Vincenzo Bellini. La cubierta es de 1877 y es toda una proeza.

Desde 1910 hasta diciembre de 2006 el Ridotto del teatro albergó la Galería de arte moderno de Palermo.

Lo más llamativo es su portada, un arco de triunfo coronado por la cuadriga de bronce de Apolo, obra de Mario Rutelli, acompañada por una copia de caballos de bronce de Benedetto Civiletti. Por detrás está el edificio semicicular, una especie de Coliseo. Giuseppe Giovanni Almeyda se inspiró se en el Anfiteatro romano de Pompeya. Apolo es el dios de las artes y va acompañado por Euterpe, musa de la lírica

La cúpula era metálica, puramente modernista, tan en boga por entonces.

Está dedicado a Garibaldi.

Con su construcción, ya había dos teatros en la ciudad. El Teatro Massimo Vittorio Emanuele fue concebido para responder a la demanda de la aristocracia y de la alta burguesía que requerían un gran teatro que emulase los de las grandes capitales europeas. El Politeama se pensó para satisfacer las necesidades de diversión del pueblo y de burguesía de clase media, cada vez más numerosa. En él se representarían funciones teatrales, espectáculos de circo y conciertos.

Los pórticos con columnas y los frescos de estilo pompeyano son muy bonitos. También es precioso el interior. También dentro hay pinturas de estilo pompeyano.

Por Palermo podemos ir caminando. Para algunos puntos podemos coger autobuses urbanos.

Nos trasladamos luego a las CATACOMBE DEI CAPPUCINI. Estas catacumbas contienen aproximadamente 8.000 momias y están divididas en secciones: sacerdotes, niños, vírgenes, frailes, profesionales, hombres, mujeres y ancianos. Para llegar cogimos un taxi. Entre 4, sale barato. Pero se puede ir en autobús (106 o 124).


Están situadas bajo un convento de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, que fue originalmente un cementerio en el siglo XVI y en el que los frailes excavaron criptas subterráneas. En el año 1599 los frailes capuchinos enterraron a uno de sus miembros llamado Silvestro de Gubbio en las catacumbas. Fue el primero de muchos.

Los cuerpos se deshidrataban y se trataban con vinagre, algunos se embalsamaban y otros se protegían en urnas de cristal. Después les volvían a poner sus ropas.

En sus orígenes las catacumbas estaban destinadas solamente para el sepelio de los frailes aunque con el paso de los años las familias palermitanas solicitaron que sus familiares fallecidos fueran depositados allí.

La entrada es de pago. Es un lugar espectacular aunque puede dar un poco de impresión ver a tanto muerto junto. Casi todos están colgados en nichos en las paredes, de pie. Todos llevan su ropa (hábitos de monje, traje, uniforme militar...).

Vas recorriendo pasillos de paredes blancas donde aquellas cuencas vacías parecen clavarse en ti.

La más famosa de estas momias es la de Rosalía Lombardo, una niña siciliana que falleció a la edad de casi dos años a consecuencia de una neumonía en 1920. Su padre encargó al químico Alfredo Salafia que embalsamara el cadáver de la niña conforme a su innovadora y duradera técnica. Una vez momificado el cuerpo, fue trasladado a la Capilla de los Niños de las catacumbas de los Capuchinos de Palermo, siendo uno de los últimos cuerpos en ser aceptados en la cripta.


Su estado de conservación es excelente. La niña está en una urna de cristal, como si fuera Blancanieves, y parece más dormida que muerta. Si hasta lleva un enorme lazo en la cabeza...Prácticamente no está deteriorada y se dice de ella que es la momia más bella del mundo.

La entrada cuesta 3 euros. No se puede hacer fotos, tocar nada, comer, beber o hablar alto.

Esa tarde, ya de regreso al centro, visitamos la CATEDRAL. Por primera vez. Volveríamos.

Se trata de un edificio precioso e imponente mandado construir en 1185 por el obispo Gualtiero. En aquel tiempo el rey Guillermo II estaba construyendo la Catedral de Monreale.

Desde entonces se ha modificado varias veces. La más importante de las reformas tuvo lugar en 1781, cuando se añadieron la cúpula central, las capillas laterales y el conjunto de cúpulas que recubre las naves laterales.

Desde el año 2015 es parte del Circuito árabe-normando de Sicilia con el que la Unesco ha reconocido como Patrimonio de la Humanidad un conjunto de 12 monumentos repartidos entre las ciudades de Palermo, Monreale y Cefalù.

En la fachada de la Via Matteo Bonello se ven las estatuas situadas sobre los cuatro pilares de la balaustrada que delimita el patio de la entrada, en la reja que cierra el edificio. Representan, de izquierda a derecha, a San José, San Pedro, San Pablo y San Francisco de Paula. Fueron esculpidas entre 1724 y 1725 por Giambattista Ragusa, escultor que tiene obras en otras importantes iglesias de la ciudad. La actual balaustrada se remonta al siglo XVIII y substituyó la anterior (siglo XVI) diseñada por Domenico Gagini. La fachada queda enmarcada entre dos torres laterales que fueron construidas en 1250 (los tres cuerpos superiores fueron añadidos en el siguiente siglo).

Unos arcos-puente del siglo XIV unen esa fachada con el Palacio Arzobispal.

El portal principal de esa fachada es estilo gótico-catalán. Se construyó en 1353 para sustituir al portal original. Tiene una forma un tanto peculiar. Es un arco apuntado pero queda un tanto trucado por una hornacina donde hay un bonito relieve de la Virgen con el Niño, de la misma época. La puerta en bronce es obra del escultor Filippo Sgarlata y fue instalada en el año 1961.

En la Via Incoronazione (paralela a la Via Vittorio Emanuele) encontramos la fachada norte de la Catedral. El portal renacentista fue posteriormente modificado en estilo neoclásica. También hay varias ventanas de arco rebajado. Estas ventanas pertenecen a las capilla laterales reformadas en el siglo XVIII. La fachada está almenada.

La fachada este, donde está el ábside, puede pasar desapercibida pero es la única que ha mantenido intacto su estilo árabe-normando. Sus decoraciones son un raro ejemplo, en Europa, de arte fatimí. Hay taraceas de piedra negra de volcán sobre molduras de piedra caliza. Esta técnica fue muy usada en otros edificios de la época. La taracea es una técnica ornamental que consiste en la incrustación de pequeños trozos de madera, nácar, hueso u otros materiales en un objeto de madera.

Seguramente la fachada más famosa de la catedral sea la sur. A pesar de que parece una mezcla de estilos, sus grandes proporciones hacen de ella algo majestuoso. En un lado (a la derecha si la miramos de frente) encontramos la esbelta torre sureste, que está adornada con el reloj creado por Vincenzo Gagini en 1574.


En esa fachada sin duda llama la atención el pórtico. Data de 1453 y se superpone una estructura anterior. Tiene tres arcos apuntados enmarcados entre dos torres laterales.

Cuando lo atravesamos, nos encontramos con un portal exacto al portal gótico que comenté antes, incluido el edículo que muestra una reproducción de la Virgen con el Niño. Sin embargo, aquí la Virgen no es una talla un mosaico de alrededor del 1200. En la primera columna a la izquierda del pórtico puede verse un relieve que reproduce una página del Corán, lo que no deja de ser curioso en una catedral católica.

Esta fachada es del siglo XV y la principal es del siglo XIV.

Delante se abre el Planum Ecclesiae, el atrio de la Catedral, es uno de los lugares más representativos de la Via Vittorio Emanuele. En 1575 el Arzobispado encargó a Vincenzo Gagini la creación de una balaustrada de mármol que, en 1761, fue sustituida con la actual. Se accede al interior del recinto a través de varios portales situados en las tres calles colindantes. Todos los portales quedan enmarcados entre dos pilares adornados con una estatua.

En esa plaza había una fuente pero en 1744 se sustituyó por una estatua de Santa Rosalía, patrona de la ciudad y cuyos restos están en la catedral. Según se cuenta, en 1624 sus restos, que se habían encontrado en el Monte Pellegrino, fueron llevados en procesión por la ciudad que sufría en aquel entonces una grave epidemia de peste. El fin de la epidemia, coincidiendo con esos acontecimientos, otorgó a la santa el patronazgo de la ciudad.

Entrar en la catedral es gratis. Sin embargo, algunas zonas, como las tumbas reales, son de pago. Lo explicaré en otra etapa porque las vimos otro día.

El interior de la catedral guarda muy poca relación con el exterior. Se ha modificado tanto a lo largo de los siglos que predomina el neoclásico.

Quizás en lo primero que nos fijaremos es en la cantidad de estatuas que hay en la nave central. La planta de la iglesia es de cruz latina con dos naves laterales. La nave central se sostiene sobre unos imponentes pilares blancos y está adornada con unas estatuas, éstas que comentaba, creadas por los hijos del escultor renacentista Antonello Gagini (1478-1536). En la cara interior de los arcos que sujetan las paredes, tanto de la nave central como de las capillas laterales, hay unas columnas de mármol que proceden del edificio originario (siglo XII). Van emparejadas de dos en dos.

Las pilas de agua bendita no están en la entrada, como suele ser costumbre, sino a la altura del cuarto arco. Hay dos, una copia de la otra y preciosas. La más antigua, de principios del siglo XVI, es la de la izquierda. La copia, a la derecha, es de 1583. Vale la pena detenerse a ver sus tallas.

No voy a detenerme a hablar de todas las capillas pero sí haré mención a una. En la capilla de la Inmaculada Concepción se custodia un simulacro en plata de la Inmaculada, creado en el siglo XVII. Lo que quiero comentar está delante de esta capilla. Allí se custodian, parece que de forma provisional, los restos mortales del Padre Pino Puglisi, beatificado por el Papa Francisco y primer mártir de la Iglesia Católica asesinado por la mafia. Está previsto que el sarcófago sea trasladado al barrio donde nació Padre Puglisi, Brancaccio, cuando finalice la construcción de la iglesia de San Gaetano.

También hablaré de una estatua. En una de las capillas vemos la Madonna Libera Inferni. Esta escultura la hizo en 1469 el escultor Francesco Laurana para instalarla en una iglesia de la ciudad de Trapani. Acabada la obra, los palermitanos estaban tan entusiasmados con esa Virgen no quisieron desprenderse de ella y terminaron por instalarla en esta Catedral. Un siglo más tarde, en 1576, el Papa Gregorio XIII, durante su visita a la ciudad, le otorgó el poder de conceder la Indulgencia a las almas del Purgatorio. Desde entonces se la conoce como Madonna Libera Inferni.

También hay una magnífica capilla de las Reliquias Sagradas. En su interior se custodian reliquias de Santa María Magdalena, Santa Cristina, Santa Águeda, Santa Ninfa, San Mamiliano y los Mártires de Palermo (San Eustorgio, San Procolo y San Golbodeo). Esta capilla, desde 1908, se encuentra aislada tras una reja de hierro forjado.

En la catedral hay wc públicos pero yo no los he usado.

En el suelo hay una línea dorada. Es la meridiana solar, creada en 1794 por el astrónomo Giuseppe Piazzi. Gracias a ella, en Sicilia, se comenzó a contar el paso de las horas como en las demás naciones de Europa. Hasts finales del siglo XVIII en la isla se contaban las horas a partir de la media hora después de la puesta de sol. Cuando se creó la Meridiana del Duomo de Milán, once años antes, Piazzi pensó que ya era hkra de modernizarse.

Su funcionamiento se basa en una abertura circular practicada en la octava cúpula de la nave derecha, la que se halla a la altura de la capilla de San Francisco de Paula, cuyo diámetro es la milésima parte de su altura sobre el suelo. Cuando llegan la doce del mediodía (hora solar), un circulo dorado que se proyecta a través del techo hace brillar la raya de latón de la meridiana, marcando también la temporada del año y el signo zodiacal que le corresponde.

Otra curiosidad. El coro gótico, tallado en madera de nogal, es una copia del de la catedral de Barcelona.

La PORTA NUOVA de Palermo es la más monumental y famosa de las puertas de Palermo. Se construyó en 1583 por voluntad del virrey de Sicilia, Marco Antonio Colonna, para celebrar la victoria de la Armada Cristiana en la Batalla de Lepanto, a la cual participó como almirante de la escuadra naval de los Estados Pontificios.

En el mismo lugar estaba la Porta dell'Aquila, que fue derrumbada para dar lugar a la nueva.

La puerta está unida al ala norte del Palacio de los Normandos, donde se encontraban los acuartelamientos del palacio, hoy sede del mando principal de la Región Militar de Sicilia. Esta cercanía determinó en 1667 su parcial destrucción, al explotar accidentalmente un polvorín. Dos años después fue reconstruida por el arquitecto Gaspare Guercio, adquiriendo su aspecto actual.

En la parte exterior hay un arco de grandes bloques de piedra co cuatro atlantes, dos a cada lado. Representa los Turcos Otomanos que fueron derrotados en la Batalla de Lepanto.

En el segundo piso y en el tejado está representada el águila, emblema de la ciudad.

En el tercer piso hay una galería de cinco arcos.

La cobertura piramidal está rematada por una linterna y recubierta por unos azulejos que reproducen el emblema de la municipalidad, el águila.

Nos dirigimos ahora al PALAZZI DEI NORMANI. Solo vimos el exterior. Casi al final del viaje entraremos así que entonces lo comentaré más ampliamente. El Palacio Real de Palermo, o Palacio de los Normandos, es actualmente la sede del Parlamento Siciliano. En su interior se halla la Capilla Palatina que, unidamente al ala más antigua del palacio, y a otros seis monumentos de la capital de la isla, es parte del Circuito árabe-normando de Palermo, Monreale y Cefalù. Este itinerario turistico-cultural obtuvo, en julio de 2015, el reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco.

Es, por tanto, uno de esos monumentos imprescindibles en la visita a Palermo.

SAN GIOVANNI DEGLI EREMITI está formado por el claustro del antiguo convento y por su iglesia. Este conjunto monumental es desde el siglo XII uno de los lugares más internacionalmente conocidos de Palermo y también es Patrimonio de la Humanidad. Está en una elevación de terreno pero sobre todo destaca por sus cúpulas rojas, como las de San Cataldo.

La entrada es de pago.

En culturas como la árabe o la bizantina, tan presentes en Sicilia, las formas cuadradas (como el cuerpo del edificio) simbolizan la Tierra. En cambio, las cúpulas, esféricas, son símbolo del cielo.

El claustro es posterior, del siglo XIII. Un auténtico remanso de paz. Estaba frente al edificio del convento, hoy desaparecido. En el centro hay un pozo muy antiguo.

El interior es muy austero. Se edificó sobre una planta de Cruz de tau. Su espacio interior se compone de cinco cuerpos, conectados entre si por altos arcos apuntados y cubiertos por otras tantas cúpulas. Gran parte del edificio se restauró en el siglo XIX. Hay algún resto de frescos.

La fundación del convento se remonta al siglo VI. Fue fundado por Gregorio Magno que le dedicó a San Hermes de Grecia. En el lugar escogido para la construcción del convento, en la orilla sur del río Kemonia, ya había habido una construcción anterior creada sobre una cueva en la cual se hallaba un manantial subterráneo.

Con la llegada de los árabes a la isla, el convento fue destruido y suplantado por una mezquita. Cuando llegaron los normandos, sobre esa mezquita edificaron una iglesia. La sala de oración tiene origen islámico.

En su segunda fuundación el convento se dedicó a San Juan el Evangelista (San Giovanni) y a San Hermes (San Ermete). Del nombre italiano de ambos santos, deformando con el pasar del tiempo la pronunciación del segundo, nacerá el nombre de San Giovanni degli Eremiti.

Durante el reinado de Ruggero II de Sicilia (1130-1154) el convento fue encomendado a la Orden Benedictina, cuyos frailes gozaban de una gran consideración entre la realeza. En aquel entonces el Abad del convento solía oficiar la misa dominical en la Capilla Palatina, dentro del Palacio Real, y era el confesor personal del rey.

El jardín data de finales del siglo XIX. En esa época se restauró el edificio y se derribaron edificios particulares que se construyeron pegados a la iglesia a partir del siglo XVI.

Uno de los más antiguos teatros de Palermo, abierto al público por primera vez en 1742, es el Teatro Bellini. Se encuentra en un rincón de la plaza, colindando con el solar de la iglesia de Santa Maria dell'Ammiraglio (también conocida como La Martorana). Junto a la fachada del teatro se encuentra la terraza de la Pizzeria Bellini, una de las más conocidas de la ciudad.

El nombre original era Teatro dei Travaglini, era de madera y tenía capacidad para unos 500 espectadores.

En las Guerras Napoleónicas la corte se refugió en Palermo. La reina María Carolina de Austria, entre 1806 y 1812, se hizo asidua a este Teatro. Por eso el teatro se puso de moda entre la aristocracia y la alta burguesía y se convirtió en el primero de la ciudad. Su nombre se cambió por Teatro Carolino.

En 1840 se construyó la actual fachada neoclásica que substituyó la anterior de madera. Con la llegada de la Unidad de Italia, en 1860, el teatro cambió de nombre otra vez, siendo dedicado al compositor siciliano Vincenzo Bellini. En la misma época el nombre de la plaza, hasta entonces Piano di San Cataldo, también fue se cambió a Piazza Bellini.

Durante la Segunda Guerra Mundial se usó como cine. En 1974 sucumbió, pasto de las llamas, en un incendio fortuito.

MARTORANA es el nombre con el que se conoce a la Iglesia de Santa Maria dell'Ammiraglio, del siglo XII. La visita es de pago.

La fachada, de estilo barroco tardío, cuya creación se remonta al año 1750, evidentemente no es la original. Detrás de esta fachada se encuentra el sector del edificio añadido en 1588, debido a las reformas promovidas por el colindante Convento de la Martorana, al cual fue encomendada la iglesia en 1433. La estructura árabe normanda original, bastante pequeña, queda en el lado izquierdo del conjunto (mirando desde la plaza) y algo escondida por la gran fachada lateral y por la presencia del Teatro Bellini.

El campanario tiene cuatro cuerpos cuya altura se va reduciendo progresivamente. Los primeros dos cuerpos se remontan al siglo XII, la misma época de la construcción de la iglesia, y están decorados con el mismo tipo de cincelado y de taraceas que se encuentran en el ábside de la Catedral. El tercer cuerpo y el cuarto fueron añadidos en el siglo XIV. Bajo el campanario hay un pequeño pórtico en el cual, a consecuencia de la reforma de 1588, se halla el portal principal.

En el interior coexisten dos estilos, el árabe-normando y el barroco.

La iglesia fue fundada en 1143 por el almirante siriaco Giorgio d'Antiochia, en estilo griego-bizantino. En 1433 la iglesia Alfonso V entregó a las monjas del colindante Convento de la Martorana, que suprimieron el rito ortodoxo adoptando el católico.

El convento fue fundado en el año 1394 por iniciativa de la aristócrata Eloisa Martorana. Este convento, que adoptó la regla benedictina, recibió el nombre de su fundadora, llamándose Convento de la Martorana.

En 1588 el Convento de la Martorana reformó el edificio, derrumbando la fachada (y el pórtico) de la iglesia árabe normanda y alargando su estructura llegando a doblarla. La reforma transformó la planta originaria de cruz griega en cruz latina, con tres naves, dos capillas laterales y un amplio coro alto situado sobre el nuevo portal al que, desde entonces, se accede a través del pórtico del campanario.

En el interior hay dos partes diferenciadas. La más antigua, la más llamativa, destaca por sus mosaicos repartidos entre techo, suelo e iconostasio. La más reciente, añadida en el siglo XVI y decorada según los cánones del barroco tardío, se reconoce por sus frescos enmarcados entre decoraciones de trampantojo.

Hay mosaicos en el suelo y en el iconostasio. Son de estilo árabe. Tiene temas decorativos de carácter geométrico y están creados por piedras duras y mármol rojo y verde sobre un fondo de mármol blanco.

En paredes, bóveda y cúpula hay mosaicos de estilo bizantino, espectaculares. Están realizados con teselas de piedras duras, para crear los colores, y de cerámica con pasta de vidrio dorada, para crear el fondo. Algunos de los mosaicos se han perdidos en el trascurso de los siglos, como los de la fachada y del ábside central.

Al centro de la cúpula vemos al Cristo Pantocrátor, rodeado por cuatro arcángeles representados en el acto de orar en su presencia. Alrededor hay ocho Profetas del Antiguo Testamento. En los nichos de la estructura cuadrada están representados los Cuatro Evangelistas.

También hay escenas de la Anunciación, apóstoles o el Tránsito de la Virgen.

Las cúpulas de los lados están pintadas en azul con estrellas, como el cielo.

Pegada a la Martorana encontramos SAN CATALDO, otro de los edificios más destacados de la ciudad, como el anterior.



El almirante Maione de Bari, que vivía a pocos pasos, hacia 1154 fundó este edificio religioso como capilla privada. Quiso dedicar la capilla a San Cataldo, santo venerado en la región sureña de Apulia de la cual era nativo. En aquellos años el Piano de San Cataldo, con todos los edificios que le rodeaban (iglesias de San Cataldo y de Santa Maria dell'Ammiraglio, Convento de la Martorana, Iglesia y Monasterio de Santa Caterina d'Alessandria) se situaba unos metros por encima del actual nivel de la ciudad. Después de la creación de la Via Maqueda (finales del siglo XVI) el suelo de la plaza fue rebajado para facilitar el transito, dejando así las tres iglesias unos tres metros por encima del nivel de la plaza. Hay una escalerita para acceder a ella. Igual que la Martorana, la entrada es de pago.

Maione el 10 de noviembre de 1160 fue asesinado por Matteo Bonello delante de la Catedral.

Su sucesor, tanto en el cargo como en la propiedad de la iglesia de San Cataldo, fue Silvestro, familiar directo del rey y Conde de Marsico, antigua colonia romana en el sur de Italia que los Normandos habían elevado al rango de capital regional. Silvestro adquirió la iglesia para que fuera el mausoleo de su hija, Matilda de Marsico, fallecida en temprana edad. Se conserva la lápida sepulcral.

A la muerte de Guillermo I (1166) le sucedió al trono, a la edad de 12 años, el hijo Guillermo II. Margarita de Navarra (1123-1183), reina consorte de Guillermo I y madre del joven rey Guillermo I, ejerció la regencia del reino hasta que Guillermo no fue mayor de edad. En el 1172, con Guillermo ya mayor de edad, será fundada la Abadía Territorial Benedictina de Monreale, a la cual será entregada la iglesia de San Cataldo. Los Benedictinos se mantendrán a cargo de la iglesia hasta el año 1787. Después de esta fecha comenzará un periodo de vicisitudes que culminarán con la desacralización de la iglesia y su transformación en oficina de correos (1867).

A partir del año 1937 la iglesia fue devuelta al culto por la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén.

La iglesia tiene la arquitectura típica del arte fatimí del siglo XII. Resaltan las tres cúpulas rojas que cubren su nave central. En las paredes laterales hay tres ventanas de arco apuntado, asociadas a las tres bóvedas de las naves laterales y situadas en correspondencia de las tres cúpulas. Las ventanas están decorarads con unas celosías. En la parte superior del edificio había una inscripción que se ha perdido casi por completo.

En el interior, el suelo es de mosaico pero las paredes han perdido toda su decoración. La planta del edificio es de cruz griega, con tres naves y tres ábsides, alineadas según el eje oeste-este.

Lo que nos llama la atención es la gran cantidad de columnas, arcos y bóvedas de ladrillo.

Por la tarde nos vamos al barrio de Albergheria para ver el típico MERCADO de Ballarò, el más famoso de Palermo. Sus orígenes se remontan a la Alta Edad Media. Desde entonces se ha dedicado al comercio de frutas, verduras y hortalizas, procedentes de las huertas de la Conca d'Oro. Vale la pena ver los puestecillos aunque no vayas a comprar nada. También venden frutta martorana y corderos de mazapán (por el Agnus Dei).

Este mercado está abierto todos los días (aunque no siempre están todos los vendedores).

Como era Semana Santa nos encontramos con una procesión en la que habían sacado a la Virgen dolorosa.

El mercado se extiende desde la Via Ballarò (que se cruza con la Via Casa Professa) hasta la Via Birago.

El barrio de la Albergheria está delimitado por las dos calles principales del casco antiguo de Palermo (Via Vittorio Emanuele y Via Maqueda) que se cruzan en los Quattro Canti, donde el barrio queda representado en el Canto Sur por la presencia de su protectora, Santa Cristina. Luego comentaré esa famosa plaza.

Esta zona está un poco degradada. A pesar de ser casco antiguo, ha perdido parte de su encanto. Eso es porque en los años 30, en pleno fascismo, se derribó buena parte de antiguos edificios para construir otros sin ningún interés arquitectónico ni encanto.

La Piazza Casa Professa está dominada por la monumental fachada de la IGLESIA DEL GESÙ (Casa Professa).
Esta iglesia es un magnífico ejemplo de barroco siciliano. La iglesia fue consagrada en 1636. En el siglo pasado sufrió unos daños que conllevaron la destrucción de la bóveda (1937) y de la cúpula (1943). Se reconstruyó en los años 50.

La fachada tiene bastantes estatuas de un blanco inmaculado. Sobre el portal principal está la Madonna della Grotta, sobre los portales laterales vemos San Ignacio de Loyola (a la izquierda), fundador de la Orden de los Jesuitas, y San Francisco Javier (derecha). Sobre las esquinas del edificio se encuentran las estatuas de San Francisco de Borja (izquierda) y San Juan Francisco Régis (derecha). Otras tres de las cuatro estatuas restantes están dedicadas a mártires japoneses.

Se puede visitar (de pago). El exterior, a pesar de las esculturas, es bastante sobrio. En cambio el interior es espectacular, barroco puro. Es altísima y está completamente decorada con pinturas (bóveda y cúpula) y estucos. Hay un buen puñado de capillas, todas decoradas con la misma profusión de detalles. Puede encantar o sobrecargar.

Excavada en la roca caliza del subsuelo del convento está la Cripta de San Calogero donde en el pasado, debido a que la piedra caliza contribuye a la conservación de los cuerpos, se dejaban los restos de los frailes en la espera de una sepultura definitiva. Se accede a la cripta por una escalera que se halla detrás de la sacristía. También hay un ascensor, el mismo que se puede utilizar para acceder a las plantas superiores del conjunto.

Encontramos una plaza octagonal donde se cruzan dos calles importantes de Palermo, la Via Maqueda y la Via Vittorio Emanuele. Se llama Piazza Vigliena y es siglo XVIII.

En 1701 fue nombrado virrey de Sicilia don Juan Manuel Fernández Pacheco (marqués de Villena y duque de Escalona), famoso entre otras cosas por ser el fundador de la Real Academia de la Lengua Española. Para perpetuar su recuerdo el Senado de Palermo quiso dedicarle esta plaza, que fue titulada Villena, el nombre con el cual don Juan Manuel Fernández Pacheco era conocido en las cortes europeas de la época.

La plaza y las calles separan 4 barrios de la ciudad, llamados los Quattro Mandamenti. Cada barrio se "representa" con un monumento barroco en la esquina ligeramente curvada de un edificio, dando lugar a los llamados QUATTRO CANTI. Es uno de aquellos sitios que debes visitar obligatoriamente en Palermo.

Entre 1609 y 1620 fue edificado el conjunto monumental formado por cuatro fachadas, curvadas como en un teatro, que fueron asignadas a cada una de las esquinas formadas por el cruce de calles.

En el proyecto originario estaba prevista la presencia de cuatro estatuas de monarcas españoles, una por cada fachada, pero el arquitecto palermitano Mariano Smiriglio, quien en 1617 había tomado el relevo del florentino Giulio Lasso fallecido durante las obras, quiso añadir al conjunto otras cuatro estatuas que representasen las Cuatro Santas Palermitanas, asignando una por barrio.

Cada nivel muestra un estilo arquitectónico distinto. Los primeros dos niveles se inspiran en los edificios clásicos. En planta baja se utilizó el Orden corintio que, con sus decoraciones floreales y las alegorías de las cuatro estaciones del año, representa el orden natural (las fuentes que simbolizan los ríos de la Conca d'Oro se han añadido después).

En la primera planta de las fachadas, de Orden dórico, la presencia de los soberanos simboliza el orden social que se sobrepone al orden natural. En la segunda planta, donde aparece el Estilo Barroco, la presencia de las cuatro santas representa el orden divino que gobierna el orden social. Por encima de todo el escudo real, como expresión de la voluntad divina que desciende en la Tierra a través de la institución de la monarquía. Juntos al escudo real se muestran los escudos, más pequeños, del Senado y del Virreino de Sicilia.

El Canto Este es el del Mandamento de la Kalsa. Su patrona es Santa Águeda. Hay una estatua que representa el invierno, obra del escultor Nunzio La Mattina. En el segundo nivel está la estatua de Felipe II de España (1527-1598), esculpida por Carlo D'aprile, y en el último la de la santa.

El Canto Sur pertenece al Mandamento de la Albergheria y su patrona es Santa Cristina. La estatua que representa la primavera es del escultor Gregorio Tedeschi. En el segundo nivel está la estatua de Carlos I de España (1500-1558) y en el segundo la de santa. No es la única estatua de Carlos en la ciudad.

El Canto Oeste pertenece al Mandamento Seralcadi. Su patrona es Santa Ninfa. La estatua que representa el verano es del escultor Gregorio Tedeschi. En el segundo nivel está la estatua de Felipe III de España (1578-1621), esculpida por Carlo D'aprile y, en el tercero, la de la santa.

El Canto Norte pertenece al Mandamento Loggia. Su patrona es Santa Oliva. Los palacios detrás son el Palazzo Napoli, situado en la Via Maqueda, y el Palazzo Costantino en la Via Vittorio Emanuele. La estatua que representa el otoño es del escultor Nunzio La Mattina. En el segundo nivel está la estatua de Felipe IV de España (1605-1665), esculpida por Carlo D'aprile, y en el último la de la santa.

Terminamos el paseo del día en la Piazza Pretoria, en la Via Maqueda. Lo más llamativo de la Plaza es la Fontana Pretoria, creada en 1551 por el arquitecto florentino Francesco Camilliani y llevada a Palermo en 1573. La fuente se hizo para el jardín de una mansión privada.

Está inspirada en el mundo mitología y todas las figuras son dioses, ninfas y nereidas. Lo más destacado es que todos los cuerpos están desnudos. Por eso se llegó a llamar Piazza delle Vergogne (Plaza de las Vergüenzas).

Sea como sea, la fuente es gigantesca y espectacular. Hicimos muchísimas fotos (aunque volveríamos otro día a plena luz).

En esa plaza encontramos también el Palazzo delle Aquile, sede del Ayuntamiento. Su construcción data del siglo XV y fue reformado en el siglo siguiente, la misma época de creación de la plaza (Piano Pretorio en aquel entonces) y de la Via Maqueda, para convertirse en el palacio del Pretor (Alcalde). Se puede visitar.

Allí también está la iglesia de Santa Caterina d'Alessandria. Aunque su fachada y su acceso estén en la Piazza Bellini, este edificio renacentista-barroco, con su monasterio de clausura, ocupa todo el lado este de la plaza. Alberga frescos del siglo XVIII y un altar barroco, dedicado a Santa Catalina, que custodia la estatua renacentista de la titular de la iglesia, esculpida en 1534 por Antonello Gagini. La entrada es de pago. Tiene una pastelería donde se pueden comprar dulces.

El conjunto de Santa Caterina es anterior a la creación de la Via Maqueda, del Piano Pretorio. Por eso está a un nivel más elevado.

La fachada principal, la que da a la plaza Bellini, tiene ocho pilastras, agrupadas de dos en dos, en el primer cuerpo. Destacan un portal renacentista y dos ventanas.Los capiteles de las pilastras, de orden corintio, sujetan, las cuatro salientes del entablamento que separa el primer cuerpo de la fachada del segundo. Sobre el portal puede verse un nicho donde se ve la estatua de Catalina de Alejandría representada con una rueda, símbolo de su martirio.

En el segundo cuerpo de la fachada hay una ventana que da bastante luz al interior. También hay pilastras, dos por cada lado, que sustentan visualmente las dos salientes del entablamento superior de la fachada. En el remate de la fachada se ve un círculo en el cual se halla un relieve con la estrella de 8 puntas, emblema del culto Mariano.

El interior es de un barroco espectacular y muy lujoso. Muchas jóvenes de familias muy ricas o aristocráticas se hacían monjas y donaban generosas dotes a la Orden.

En la plaza Pretoria vemos también el Palazzo Boncore. Su origen se remonta a finales del 1500, la misma época de la creación de esta plaza. En el siglo XVIII fue reformado, adquiriendo el actual aspecto neoclásico. Pocos años después de la Unidad de Italia (1860), pasó a ser propiedad del acaudalado Salvatore Bonocore del cual ha heredado el nombre con el que se le conoce. Tiene frescos muy bonitos pero no se puede visitar.
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Etapa: SEGESTA  -  Localización:  Italia Italia
Fecha creación: 21/06/2020 07:58  
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Por la mañana, y viajando aún por nuestra cuenta, aprovechamos el día libre para contratar un taxi que nos llevara hasta Segesta.

De camino vimos el Ponte dell'Ammiraglio, una de las construcciones normandas. Data de 1132.

Para ir en transporte público se tiene que coger la línea 1 del tranvía, cuya terminal se halla frente la fachada este de la Stazione Palermo Centrale (Estación Central de Ferrocarriles). Tiene parada frente al puente.

El 27 de mayo de 1860, las tropas al mando de Giuseppe Garibaldi, desplazándose desde la población de Gibilrossa donde se habían agrupado, atacaron por sorpresa las tropas borbónicas que vigilaban el puente. Logró vencer y entró en Palermo.

A Segesta se puede llegar en autobús desde Palermo. En teoría porque estuvimos un buen rato esperando en la parada que nos habían dicho en la Oficina de turismo y no pasó por allí. Así que, con los nervios a flor de piel, no nos quedó más remedio que contratar un taxi. Al principio el taxista nos había dado un precio elevadísimo pero en un segundo intento lo rebajó y se quedó más o menos a precio de una excursión normal. Bueno, lo aceptamos. Mejor eso que nada.

Creo que también se puede ir en tren. La estación deja a un kilómetro de Segesta pero hay muy pocos trenes al día.


Tardamos en llegar alrededor de una hora. El aparcamiento está a la entrada.

El origen de Segesta es bastante incierto. Parece que el territorio estuvo poblado por los elimos (elimi), un pueblo anterior a los griegos, que helenizaron el asentamiento del XII a.C. a su llegada a Sicilia. Desde el 580 a.C. se tiene constancia de las continuas disputas con la colonia de Selinunte.Después de la derrota sufrida pese a la ayuda ateniense, los cartagineses ofrecieron su apoyo a Segesta, destruyendo la rival Selinunte además de Agrigento, Gela e Himera en el 409 a.C.

Después Siracusa la obligó a rebelarse contra Cártago. La ciudad fue destruida en el 306 a.C.


Lo más famoso del yacimiento es su bonito templo dórico, muy bien conservado. No fue destruido como fue el caso del Partenón, sino que nunca se terminó. Una de las teorías es que el enfrentamiento con Selinunte dejó a la ciudad sin recursos suficientes. Y antes comer que terminar un templo, aunque éste sea para los dioses.



Sin embargo, hay otra teoría, bastante consensuada hoy en día, que dice que en realidad no era un templo sino una columnata levantada para solemnizar un lugar ya sagrado para los elimos. Hay 36 columnas coronadas por un arquitrabe liso y un friso dórico con metopas y triglifos, con unas medidas de 61×26 metros de largo.


Está formado por doce arcadas de distinta altura, todas de arco apuntado. Seis arcadas son las principales, encontrándose la más alta en el centro, tres en el lado norte (hacia Palermo) y dos en el lado sur (hacia Brancaccio). Otras seis arcadas, de luz más reducida, se hallan intercaladas entre las principales. Su función, además de hacer más ligera la estructura, era la de reducir la resistencia de la estructura al paso de los grandes caudales de agua creados por las periódicas aluviones que sufre la Conca d'Oro. Es muy bonito.

Subiendo por un sendero hasta el Monte Bárbaro, un poco empinado pero nada que no se pueda hacer con paciencia, llegamos a la colina donde se ubica el teatro griego. Debemos tener en cuenta que son unos dos kilómetros de subida. La otra opción es comprar un billete para que el autobús nos lleve. Parece que en esta zona era donde se ubicaba la ciudad de Selinunte.

El teatro, también bastante bien conservado,se construyó en la segunda mitad del siglo III a.C.


Su cavea mide 63 metros y se orienta hacia el norte, en contra de lo habitual en los teatros griegos. Eso es por las vistas que hay desde allí. Cuando la gente estuviera viendo una representación, el mismo paisaje que quedaba detrás ya sería bastante decorado. Y de los mejores.


Allí arriba también hay restos de un castillo normando del XII, una mezquita, y una iglesia del siglo XV.

En verano se llevan a cabo representaciones de teatro clásico.

Segesta está enclavado en un lugar espectacularmente bonito y tiene restos muy bien conservados. La entrada son 6 euros. Eso sí, si no consigues coger el autobús tendrás que caminar un buen tramo cuesta arriba (y con el sol sobre tu cabeza).
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  Últimos comentarios al diario  BELLA SICILIA
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Marimerpa  marimerpa  09/07/2020 08:41   
Un diario muy completo. Gracias por compartir.

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Abdelkrim
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Dr. Livingstone
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Fecha: Vie Ene 31, 2020 07:10 pm    Título: Re: Viajar a Sicilia - Islas de Italia- Consejos

Yo hice 2 viajes de 8-10 dias a Sicilia; uno para el oeste y otro para el este, recorridos circulares para llegar y salir de Palermo y Catania respectivamente.
Juliajp
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Ene 30, 2020
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Fecha: Sab Feb 01, 2020 09:13 am    Título: Re: Viajar a Sicilia - Islas de Italia- Consejos

Intentaré centrarme en 2 o 3 zonas para ver lo máximo posible, la verdad no pensé que fuera tan grande la isla
chamiceru
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Fecha: Sab Feb 01, 2020 12:50 pm    Título: Re: Viajar a Sicilia - Islas de Italia- Consejos

25.832 km2
8 veces Mallorca o 12 Tenerife por poner un par de ejemplos Guiño
es.wikipedia.org/wiki/Sicilia
A mí también me pasó. Teníamos 8 noches allí (7 días completos) y cuanto más miraba más me daba cuenta que era casi imposible dar la vuelta a la isla. Así y todo hicimos un recorrido bastante "guapo" y vimos muchas cosas y variadas Guiño :
Itinerarios/ ruta en Sicilia
Saludos
Juliajp
Juliajp
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Ene 30, 2020
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Fecha: Mar Feb 04, 2020 11:53 am    Título: Re: Viajar a Sicilia - Islas de Italia- Consejos

una pregunta chamiceru, ya tengo claro que me voy a quedar en 3 sitios, mas o menos para cubrir la isla, 2 dias en agrigento luego cambio a taornina 2 dias y los 3 ultimos dias en la zona de cinisi por estar cerca de aeropuerto. que te parece?
chamiceru
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Feb 05, 2009
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Fecha: Mie Feb 05, 2020 01:57 pm    Título: Re: Viajar a Sicilia - Islas de Italia- Consejos

Hola
Mejor Siracusa que Taormina en el sureste Guiño
Saludos
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