DE nuevo madrugon en Habaranna, nuestra anfitriona nos prepara un desayuno tipico, que se compone de una manzana crunchi, una especie de pasta de fideos y unas lentejas (como no, picantes) empieza el dia con alegria!
salimos a la carretera a coger el bus hacia trincomalee con nuestro amigo max, despues de un par d horas de bus, nos merecemos un descanso bueno despues del maraton que llevamos! max se queda en otro alojamiento mas lejano, ahi escuchamos la primera vez al tuctuc de los helados con una melodia que se te mete en el cerebro y no sale tan facilmente, un paseo por la playa y vacas tomando el baño, al lado de un cementerio playero... nos encontramos a max a las horas pero enseguida lo perdemos porque se fue con unos pescadores en una barca.. (es la ostia el max) 
