Día 8: Mae Hong Son- Pai
Primer día del nuevo año y tocaba desplazarse hasta Pai, un destino muy frecuentado por mochileros y todo tipo de turistas que visitan esta zona del norte de Tailandia atraídos por el espectacular entorno donde se localiza y por su ambiente hippie. Situado en un precioso valle, Pai es un lugar perfecto para pasar unos días de relax, disfrutando de la tranquilidad y la belleza de los alrededores. De nuevo, las gentes de este antiguo emplazamiento shan pertenecen a toda la variedad de etnias y tribus que habitan la zona. Y se encuentra relativamente cerca de Chiang Mai, con lo cual es bastante fácil colarlo en los itinerarios. Sin duda recomendable, pese a lo turístico que es (también es verdad que la época navideña es su temporada más alta).
Así que nos levantamos sobre las 10, teníamos que hacer el check-out a las 12 como máximo, pero salimos antes y les pedimos que nos guardasen las mochilas hasta la hora de tomar la van hacia Pai (salía a las 16). La entrada a nuestra habitación y el paisaje que se disfrutaba en las cercanías, Mae Hong Son es bonita porque sí
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Casi enfrente del alojamiento hay un templo rodeado de naturaleza, aprovechamos para visitarlo y llegar hasta la zona del lago pasando a través de él:


Desde luego está totamente integrado en el entorno... en las fotos podéis observar las casas de suelo elevado y tejado bajo que os comentaba en la primera etapa de Mae Hong Son, una adaptación a la climatología y condiciones de esta zona:


Todo esto estaba junto al templo, imagino que son los alojamientos de los monjes, más rudimentarios que los de ciudad debido a su ubicación:

Fuimos a dar una vuelta y a comprar algo de comida a un 7 Eleven, para el viaje y para desayunar junto al lago. Después volvimos a dar otra vuelta por el mercado local, que nos encantaba, y por el interior del pueblo. Estampas de la vida diaria en Mae Hong Son:


El glamour es lo primero

Y había bastantes plumíferos por la calle, espero que no acaben en la olla

Sobre la 1 nos fuimos a comer a nuestro bar preferido, el Salween River Bar. Podíamos haber aprovechado mejor la mañana, pero decidimos vaguear… idealmente nos hubiera gustado salir antes hacia Pai y pasar más tiempo allí, pero la van de las 16 h era la única disponible ese día. No soy muy de fotografiar platos de comida, pero reconozco que en este viaje me puse las botas, tanto de comer como de hacerle fotos a la comida. El segundo es el mío, verduritas y setas con tofu, anacardos y arroz:


Sobre las 2 pasadas regresamos al alojamiento a recoger el equipaje para ir caminando con calma hacia la estación de bus de Mae Hong Son, pero el propietario se ofreció amablemente a llevarnos en coche (gratis, por supuesto) hasta allí. Resulta que era un americano que llevaba 20 años viviendo en Tailandia y casado con una tailandesa. No tenía ninguna pinta de querer regresar a yanquilandia en breve, se lo preguntamos y efectivamente, nos confirmó que en Tailandia vivía de coña. Llegamos muy temprano a la estación de bus, pero bueno, hicimos tiempo leyendo y a las 16 la van salió puntual. En casos como éste es recomendable reservar con antelación, ya que íbamos a tope y ese día tan solo había una van que hiciese el trayecto Mae Hong Son- Pai. Es mejor no arriesgarse a quedarse sin plaza. Además, el precio era el mismo online que comprándolo allí (hay una pequeña comisión por hacer la compra por internet, pero según dónde compras los tickets de bus sobre el terreno te cobran más). Por la poca diferencia que hay, vale la pena ir tranquilo con los billetes comprados y reservados.
Por suerte nos toca ir en los asientos de la primera fila, que es donde más espacio hay para estirar las piernas. Se trata de un trayecto de unos 115-120 km que se hace en 2h 30 min, parando 10 minutos para ir al lavabo. Hay mucha curvas, pero el paisaje de montaña es muy chulo. La zona más cercana a Pai es preciosa, pero no llegamos a verlo bien porque ya oscurecía.
Llegamos a la estación de bus y, de golpe, avalancha de gente: estábamos en una zona de calles repletas de locales para turistas y guiris, me pareció muy turístico todo comparado con la tranquilidad y autenticidad de Mae Hong Son
Llegamos al Oasis Pai Resort en unos 15 minutos andando desde la parada de bus, está bastante apartado. Hicimos el check-in y nos instalamos en nuestro pequeño y humilde bungalow. Después fuimos a comprar desayuno a un 7 Eleven cercano y cenamos en un sitio cercano al alojamiento y que no tenía pinta de ser turístico. De hecho, dos pad thais y una cerveza grande nos costaron 140 bath, con eso os lo digo todo.
Después regresamos al bungalow y estuvimos hablando con la propietaria, una chica tailandesa muy agradable. Tenía un gato y un perro muy simpáticos, eso fueron puntos a su favor. El bungalow está delante del río, pero como era de noche no pudimos ver el paisaje hasta el día siguiente. Pese a la cercanía del agua, no tuvimos problemas con los mosquitos, todo hay que decirlo, aunque tampoco es que hiciera demasiado calor. Y así finalizaba esta jornada de transición, ¡mañana más!
Me quedo para el recuerdo con una imagen del mercado nocturo de Mae Hong Son que no había compartido antes:

Información práctica:
- Desplazamiento de Mae Hong Son a Pai: hay vans de la compañía Prem Pracha, se puede reservar online prácticamente por el mismo precio. No vimos ninguna otra opción por carretera en el momento que fuimos (antes había autobuses, creo, pero ya no).
Página web: premprachatransports.com/ticket-en/
Tiempo: 2.5 horas (parando 10 min en Soppong para ir al lavabo). Trayecto panorámico por la carretera 1095, las vistas son espectaculares. Hay bastantes curvas, eso sí.

- Alojamiento: Oasis Pai Resort
Precio: 1620 bath por dos noches, bungalow frente al río.
Alojamiento muy sencillo, pero suficiente. Necesitaría una buena reforma. Propietaria muy agradable, se ofrecen a recogerte y llevarte a la parada de bus al llegar y marcharte. Teníamos nevera en la habitación y podíamos pedir bebidas a precios razonables. Fruta y café gratis de cortesía. Mosquitera, pese a estar frente al río no había mosquitos dentro de la habitación. También teníamos una terracita con sillas y mesa que no utilizamos. A unos 10-15 minutos andando del Walking Street Market, en un lugar muy tranquilo.