A la mañana siguiente, desayuno, recién elaborado (literalmente, porque se levantan temprano para ordeñar el ganado). Di una vuelta por el lago disfrutando del paisaje, visité otras yurtas y me despedí de ellos. Mi idea inicial era bordear el lago en un trekking de 17 km hasta el campamento turístico, pero no quería fastidiar mi recuerdo yendo a un lugar “falso”, así que cambié de planes y volví a Kyzart por el mismo sitio por donde había venido el día anterior. De ahí a Kochkor en vehículo de CBT y como aun tenía algo de tiempo y ahí no había mucho que hacer, me fui a Bishek. Había plazas en el hotel donde había estado la primera noche, así que genial.
