Hoy nos despedíamos de esta ciudad. Aunque es una ciudad muy bella, nos vamos con la sensación de que no nos ha llenado tanto como esperábamos. Muy masificado y perdiendo un poco la esencia de lo que nosotros entendíamos que podía ser.
Hoy será un día bastante relajado ya que no tenemos planificado nada, si no lo que vaya surgiendo durante el día.
Nos levantamos para desayunar a eso de las 9:30, nuestro tren sale a las 11:50 por lo que podemos tomar el desayuno de forma relajada, volver a la habitación y terminar de recoger para hacer el check-out.
Tomamos el vaporetto con tiempo y llegamos a la estación de tren de S. Lucia sobre lo previsto. Como ayer compramos un billete de vaporetto para 24 hrs, no tuvimos que abonar nada. Nuestro tren, como he dicho antes, sale a las 11:50 sin retrasos. Llegamos a Milán, estación Milano Centrale, a las 14:15. Desde allí a nuestro hotel tan sólo 5 min andando.
El hotel, Hotel Mediolanum, muy moderno. El hall lleno de esculturas y decoración muy colorida, muy alegre y moderno, nos gusta. La habitación también siguiendo el mismo estilo y muy amplia.
Dejamos las maletas y comemos en un restaurante que hay cerca del hotel, se llama Baldassarre. Comida abundante y estaba bastante bien. Tomamos unos espaguetis a la carbonara y un plato combinado con pasta, pollo a la milanesa y verduras asadas; más agua y cerveza, todo por 33.80€.
Comenzamos nuestra visita por Milán. Tomamos la calle Corso Buenos Aires, una avenida muy larga y ancha llena de tiendas, tipo Gran Vía de Madrid. Desde allí seguimos por el Corso Venezia hasta llegar al Duomo de Milán.
El Duomo es una visita que dejaremos para nuestro último día en Milán, hoy como hemos comentado, queríamos hacer algo relajado sin mucho trajín ya que el viaje nos estaba cansando mucho y teníamos las piernas molidas.
Nos tomamos unos refrescos en la zona, para descansar un poco. Después llegamos hasta la Galería Vittorio Emanuel II. Es una galería comercial conocida como “El Salón de Milán”, el interior tiene un suelo decorado con mosaicos de mármol que representan los continentes, así como otras figuras de ilustran el arte, la agricultura, la ciencia y la industria.
La galería está llena de tiendas y restaurantes caros, caros y muy caros, pero bueno, para gustos y dinero, colores…
Después decidimos volver al hotel para cenar y descansar. Esta vez compraríamos algo de comer en el supermercado y nos lo subiríamos a la habitación.











