Madrugamos, saludamos al gato que baja por la escalera como todas las mañanas mientras desayunamos y partimos hacia Dinkesbuhl, ciudad preciosa que visitamos hace años. Nos pilla muy cerquita de nuestra granja, en poco más de media hora estamos allí.
Llegamos, aparcamos en un parking muy próximo a la SegringerTor (una de las puertas de la ciudad) y nos disponemos a entrar en la ciudad. Hay un chico disfrazado, con una trompeta, en las proximidades de la puerta. Cuando llegamos, otro batallón de hombres y mujeres disfrazados nos cierran las puertas y nos explican algo que entendemos mal... jajaja.. Entendemos que las puertas de la ciudad están cerradas y debemos llamar con 4 golpes para ver si nos dejan entrar. Yo, como una payasa, hago toda la ceremonia dudando seriamente sobre que hagan semejante espectáculo solo para 7 pringadillos que vienen desde España...jajaja. Naturalmente no nos abren... El cachondeo es bueno por ambas partes, nosotros fuera de la muralla no paramos de partirnos de risa y el eco de sus risas dentro de la muralla resuena por todos los lados.
Resulta que lo que quisieron decirnos es que iba a venir un grupo de veteranos de guerra e iban a recibirlos de esa manera. Cuando el grupo llega, empiezan a tocar la trompeta. El grupo llama al portón y los de dentro empiezan a preguntar... "¿de dónde venis?... ¿venís a hacernos daño?... etc... hasta que por fin les abren y se acaba el teatrillo que tan buen rato nos ha hecho pasar....jajaja


Después de disfrutar de la ciudad entramos en una carnicería para comprar comidita... Muy recomendada la carnicería "Metzgerei drei Mohren" en la Segringerstrasse 37. También se puede comer allí. Estos son los precios

Carnecita y unos embutidos caseros de la zona y para casa.
Después de comer, salimos a ver a nuestros caballitos y a dar un paseo por la granja. Conocemos a Johana, una niña que está alojada también allí y que nos presenta uno por uno a todos los caballos...jaja. Decidimos coger unas bicis para dar una vuelta por los alrededores. Hay bicis gratuitas (un poco antiguas) y otras más nuevas pero no mucho, a un euro la hora, y a 3 euros el dia completo. Cogemos unas bicis y nos vamos hasta el pueblo de al lado... solo 6 o 7 kilometritos porque queremos aprovechar la tarde para ir a algún lado.

Volvemos a la granja, dejamos las bicis, la señora no está y no podemos pagarle... ya lo haremos en otra ocasión. A empezado a llover y la tarde no se prevee muy buena. Así que cogemos el coche y nos dirigimos al Wertheim Village, como el Rozas Village o La Roca Village pero en Wurzburg. Aprovechamos que está lloviendo para dar una vuelta por allí, a ver si cae algo. Algo cae...jeje y después de dar un paseo por allí nos vamos a la ciudad de Wurzburg a pasar la tarde. Subimos a la fortaleza con ayuda de Helga, nuestro gps, ya que las indicaciones no son muy buenas. Como siempre a estas horas, no hay absoutamente nadie arriba. Damos un paseo por la fortaleza y el parque de al lado, y después bajamos al puente.







Volvemos a casita y a descansar...
Continuará....