Día 21 de marzo. Hoy, en nuestro tercer día desde muy temprano nos hemos dedicados a recorrer pausadamente los foros y el Palatino con nuestra detallada guía arqueológica disfrutando con todo lo nuevo que han abierto, nos encontramos con la suerte de poder visitar el Palacio de Augusto que hoy se podía visitar.

Nuestra comida no ha podido ser mejor, unos bocadillos en el palatino mirando el Coliseo rodeado por una concentración contra todos los racismos, no hemos vuelto a entrar en él, ya volveremos en otro viaje.

Sí que nos ha dado tiempo de visitar los Museos Capitolinos, donde se desarrollaba otra concentración por la vivienda. En ellos se atesoran obras, como la famosa loba con Romulo y Remo, estatuas magníficas como el "gálata herido" o "el spinarium", o la gran estuatua ecuestre de Marco Aurelio, cuadros como "San Juan Bautista" y "La buenaventura" de Carvaggio, al que seguimos siempre que podemos, y obras de Tiziano, Rubens... no podemos olvidar que es la pinacoteca pública más antigua. No hay que perderse las bellísimas vistas desde la terraza del bar al Teatro Marcello, foro boario y el Trastévere, y desde el Tabularium, galería subterránea donde se encontraba el antiguo archivo del Estado de Roma, la magnífica panorámica sobre los foros.
Disfrutar del Campidoglio, esta magnífica plaza, diseñada por Miguel Ángel no tiene precio.


Aún nos quedaba el Mercado de Trajano, construido entre los años 100 y 110 como verdadero centro comercial cubierto de la antigüedad, de 6 plantas. En la actualidad es el Museo de los Foros Imperiales

Al atardecer un agradable paseo nos llevó a algunas de las iglesias basilicales que hay en el Aventino: Santa Sabina, con bonitas y románticas vistas sobre el río y el Trastevere desde el parque de los naranjos. Junto a ella San Bonifacio y Sta. Prisca. No dejar de mirar desde la cerradura de los caballeros de Malta la vista del Vaticano, aunque no pudimos entrar a visitar su iglesia, la única que construyó Piranesi. Terminamos en San Saba el recorrido por estas iglesias tan bonitas y tranquilas, con sus pavimentos Cosmati y atmósferas íntimas y tranquilas donde no suelen ir los turistas.

Ya agotados cogimos el autobús y el metro hasta la casa, pero aún se retrasó un poco la llegada porque en la bonita plaza que está frente a la Iglesia que nos despierta por las mañanas con sus campanas había una concentración de Amnistía Internacional, en la que nos quedamos un ratito.
Nos repusimos y nos arreglamos para irnos a cenar cerca de casa en la Vía del Boschetto en la Ostería Al 16 que nos ha recomendado nuestra casera. ¿De dónde sacamos tanta energía? Mañana tenemos la reserva de Villa Borguese y proyectada visitar más iglesias basilicales. ¿Sabéis que metí sin darme cuenta los zapatos de novia en la maleta?, ¿Qué interpretación le daría mi querido Freud?