09 de noviembre de 2018
07:30 h y en pie. Un rico desayuno, y a turistear!
Pues la idea era ir dirección Hermanus y probar suerte en ver ballenas. Pero ese día hacia muchísimo viento y el mar estaba bastante mal. Así que pensamos…
“Ya vimos ballenas en Islandia, y cuando por fin vayamos a Canadá es una excursión que si o si haremos. Y pingüinos no se ven todos los días… Repetimos???”
Pues si viajeros. Repetimos Boulder Beach!!
Primero volvimos a pasar por Camps Bai. Somos tan sumamente “empanaos” que el primer día cuando fuimos, alucinamos con la playa y luego estuve jugando con el precioso golden que había por allí. Pero ni acordarme de los 12 apóstoles! Una serie de acantilados rocosos como fondo de una preciosa playa blanca.
Algo tan sencillo como mirar p´arriba…
Estuvimos andando hasta llegar a Glen Beach.
Una pequeña playa, paraíso para los amantes del surf. Incluso encuentras alojamientos que dan a la misma playa donde solo ves entrar y salir a jóvenes con sus tablas.
Y ese día había unos cuantos.
Allí estuvimos un rato viendo como cogían olas y vigilando por si se acercaba algún tiburón hambriento
Para ir a Boulder Beach fuimos dirección a la Chapman´s Peak. Ya la tendrían que haber abierto. Y así era.
Algo que no había leído en ningún sitio es que para circular por esta carretera tienes que pagar un peaje. En nuestro caso R47.
A su favor tengo que decir que la carretera tiene unos miradores con unas vistas preciosas. Por lo que los R47 no duelen para nada al bolsillo.
Ya llegando al final de esta carretera se tienen unas vistas brutales de Noordhoek Beach. Una playa de arena blanca gigante y considerada como una de las mejores playas de Sudáfrica.
Pena del viento tan desagradable que hacía, sino, hubiésemos parado. Supongo que por ese viento tan molesto la playa estaba desierta.
Seguimos rumbo a nuestro repetido destino. Boulder Beach!!
Volvemos a pasar de las pasarelas y vamos directos a la playa. Y para nuestra sorpresa, estaba completamente desierta.
Era tan desagradable el viento que a nadie le apetecía estar por allí, y mucho menos mojándose. Porque calor hace, pero el agua esta como el hielo.
Y algo que nos pareció muy raro, fue el comportamiento de los pingüinos.
El día anterior se acercaban a la gente y tú te podías acercar a ellos sin que se inmutaran, pero ese día te acercabas a menos de 2 metros y salían corriendo.
Suposiciones mías eh.
El viento soplaba muy fuerte y hacia bastante ruido con las rocas, así que supongo que seria por eso, o simplemente porque les molesta mucho el aire… Ni idea.
Allí estuvimos un buen rato paseando viendo alguna estrella de mar en la orilla sacada por el fuerte oleaje, e incluso viendo a una pareja de pingüinos nadando en algún lugar con menos corriente.
Y como me suele pasar cada vez que tengo animalicos a mi alrededor, no me quería marchar. Daba igual lo desagradable y fuerte que fuera el viento, o lo fría que estuviera el agua. Quería quedarme allí todo el día.

Pero no era posible
Así que vuelta al coche un par de rands a los guardas del parking y volvimos nuestros pasos con dirección Cape Town. No hacía día para ver ballenas de ninguna de las maneras…
Llegamos a Cape Town sobre las 13h así que fuimos directos a Long Street a buscar el archi famoso restaurante Mama África.
Para aparcar vendrá corriendo un señor con una maquina tipo datafono, al que le dices más o menos el tiempo que vas a estar aparcado (2 horas en nuestro caso) y el te cobra y te da el papelito que tienes que poner a la vista en el coche.
Fuimos directos al restaurante, y algo que nos sorprendió es que tienes que llamar a un timbre y lo tienen todo cerrado. La verdad es que me dio bastante mala impresión. Es cierto que en esta zona se veían más personas “con mala pinta” que por la zona en la que nos alojábamos, y que incluso te decían algo, pero no me daba la sensación de ser tan tan peligroso como para tenerlo todo tan cerrado.
El caso es que si los locales lo hacen por algo será.
El menú que escogimos fue increíble (sobre todo para amantes de la carne)
- Un surtido de brochetas (cocodrilo, gacela, avestruz, kudu, salchicha de venado y jabalí africano) acompañado de un rico arroz.
- Puding de malva. Famosísimo por esta zona y delicioso.
- Cerveza sudafricana para llevar mejor el caloret que hace por aquellos lares.
Enric (el carnívoro) se puso las botas y disfrutó como un enano.
Yo lo llevé algo peor… Las probé todas todas, pero algunas sabían “demasiado a carne” para mi.
En lo que si hago hincapié es en el postre.
Que delicia!! Estaba como para comerse 4 raciones!
Desde Mama África, y aprovechando que aun nos quedaba un rato de “parking” decidimos ir a ver BO-KAAP.
Un colorido y precioso barrio malayo a los pies de Signal Hill, que con el tiempo ha ido ganando fama entre los turistas que decidimos pasar unos días en esta interesante ciudad.
Y no me extraña. Porque solo por ver sus coloridas fachadas ya merece la pena el paseo.
De vuelta hacia el coche si que sentimos cierta inseguridad. Estaba mirando unos imanes en un escaparate y me vi rodeada de forma un poco rara por 4 o 5 hombres que se decían cosas entre ellos.
Enric habia seguido recto al no ver que me paraba, pero enseguida se dio cuenta y vino como si no pasara nada donde yo estaba y empezamos a andar. Uno de los chicos empezó a hablar algo en un tono un poco menos amigable, pero por suerte se quedó ahí la cosa.
Cogimos nuestro coche, llenamos el deposito en una gasolinera cerca del hotel y fuimos a hacer el check out ya que la mañana siguiente nos íbamos a las 06 de la mañana al aeropuerto.
Y como no era tarde decidimos dar un agradable paseo viendo el atardecer por el paseo marítimo, que esta a solo unos 5 minutos andando desde nuestro alojamiento.
Había un ambiente muy chulo. Gente haciendo deporte, niños con las bicis, familias en la playa viendo el atardecer….
Pero cuando empieza a caer el sol… la gente va desapareciendo. La verdad que es una pena. Y es el único punto negativo que tiene esta ciudad para nosotros
También tengo clarísimo que algún día volveremos y le daremos una segunda oportunidad a esta maravillosa ciudad.
Eso sí, con más días y más calma.
Hasta siempre Ciudad del Cabo! Nos has enganchado!
GASTOS DIARIOS:
Aparcamiento Long Street: R35 (2,15€)
Comida Mama Africa: R860 (incluido 10% propina) (52,90€)
Peaje Chapman Peak: R47 (2,90€)
Deposito gasolina: R400 (24,65€)
Cena: R94,40 (5,80€)
TOTAL GASTOS: R1.436,40 (88,50€)

























