Nos despertamos en nuestra cabaña con vistas espectaculares.
Desayunamos, un día más, aprovechando las facilidades que ofrece el alojamiento y bajamos hasta Saint Arnaud para ver su fantástico Lago Rotoiti.
Es un lago que se encuentra en un entorno completamente privilegiado y espectacular, uno de los lugares de NZ que se nos quedará grabado para siempre. Además, el lago era en ese momento sólo para nosotros.
El siguiente punto marcado es el Buller Gorge Swin Bridge, denominado como el puente colgante más largo de NZ. Para poder acceder al entorno donde se encuentra el puente hay que pagar 10 NZD por persona. Además de cruzar el puente, al pagar la entrada tienes acceso a un par de rutas. Nosotros decidimos hacer la corta, que no son más de 20 min y te acerca hasta el río Buller.
También existe la opción de cruzar por encima del río por medio de una tirolina. Esto tiene un sobrecoste que nosotros decidimos no pagar.
La siguiente parada es una de las importantes, Pancake Rocks. Es un entorno de rocas con formas bastante peculiares. Se visita siguiendo un camino circular de aproximadamente 20 minutos de duración. Aunque en realidad se tarda un buen rato más ya que te quieres para en cada esquina. Es conveniente ir con marea alta para poder disfrutar de los blowholes. Lamentablemente nosotros no pudimos hacerlo.
Ponemos rumbo a Hokitika, donde llegamos después de hacer varias paradas por el camino con vistas panorámicas, pero pasamos de largo ya que nuestro siguiente objetivo es Hokitika Gorge.
Para llegar hay que desviarse de la carretera de la costa e ir hacia el interior de la isla. El desvío es de aproximadamente 30 minutos. Dejamos el coche en el parking y nada más bajarnos del coche conocemos a unos “amigos” que nos seguirán durante gran parte de nuestra ruta por la isla sur, los sandflies. Esos malnacidos me dejan su carta de presentación a la primera de cambio.
Al poco de comenzar el camino hay un mirador desde el que se puede observar el puente colgante y el río Hokitika con su color… ¿qué color es ese?
Siguiendo el camino llegas hasta el puente colgante y, una vez que lo pasas, tienes la opción de acercarte hasta el río. A tener en cuenta que cuanto más cerca estás del río mayor cantidad de sandflies te vas a encontrar.
Volvemos hasta el coche por el mismo camino y, esta vez sí, nos vamos a Hokitika donde pasaremos la noche.
Después de hacer el check-in nos damos una vuelta por el pueblo, que no es muy grande pero es agradable. Llegamos hasta la playa donde te encuentras con la famosa señal de Hokitika.
Un poco más adelante de la señal, siguiendo el paseo, te encuentras con el sunsetpoint.
Después del atardecer nos acercamos a un pub cercano a la playa. Nos tomamos unas cervezas, cenamos algo y nos retiramos.
Conclusiones
La imagen del lago Rotoiti es una maravilla, una de las mejores que nos llevamos de Nueva Zelanda. Si se va a pernoctar en Saint Arnaud no hay posibilidad de no visitarlo. En caso de que la ruta sea entre Abel Tasman y la West Coast, o viceversa, bien puede merecer la pena un desvío.
El puente colgante del río Buller no es nada del otro mundo, y encima hay que pagar para verlo. Nos gustó más la zona del río que el propio puente.
Poco hay que decir de Pancake Rocks, en cualquier lugar que busques te dirán que es obligatorio visitarlo y, efectivamente, no están mintiendo.
Hokitika Gorge es un lugar interesante. Si vas a visitar las Blue Pools, de las que hablaré más adelante, y vas justo de tiempo en esta zona se podría dejar de lado. Pero yo, sin duda, recomiendo su visita.
Alojamiento
Jade Court Motor Lodge – 120 NZD
El alojamiento se podría decir que es tipo motel americano, con todas las habitaciones a nivel de calle y el aparcamiento en la propia puerta. En el interior, una cama grande, baño, frigorífico y hasta sofá. Todo bien limpio y nada antiguo.
Recomendable.