Día 14: Estambul III (Mezquita azul - Museo arqueológico - Suleiman y callejeo).
Tercer día en Estambul, de inmersión total y contrastes.
Llegamos a la
Mezquita Azul pasadas las 9:30 horas.
Hay dos colas, la de los turistas y la de los 'fieles'.
Hicimos la de los turistas, obviamente, pero después vimos que daba igual.
Unos 10 minutos después entramos en la mezquita.
Poco que contar, ya que los andamios tapan casi la totalidad de la mezquita.
Aún así pensamos que es una visita obligada.
Tiempo estimado de visita: 45 minutos a lo sumo, teniendo en cuenta el actual estado de las labores de restauración.
Museo arqueológico de Estambul.
Aquí invertimos la mayor parte del tiempo de la jornada.
Alquilamos una audioguía en la taquilla por 25 tl, esencial para la correcta interpretación de las obras expuestas.
Un consejo importante: se adquiere en la primera taquilla. Nos saltamos la cola para acceder directamente a los tornos de entrada (la ventaja de usar la Museum Pass), esperando que estuviera activo el stand de las audioguías del interior.
Error, estaba cerrado y tuvimos que volver a la cola. El guarda nos dejó pasar aprovechando que no era muy extensa.
Otro consejo: id mentalizados en que hay multitud de estancias cerradas.
Sobre todo porque una de las alas cerradas era la de la parte romana (edificios 4 y 5). Una pena y gran frustración que se verá aminorada con la visita.
Primer edificio: civilizaciones antiguas.
Duración aproximada de la visita: 45 minutos.
¡Espectacular!
Segundo edificio: sarcófagos
¡Grandioso y único!
Tercer edificio: pabellón de los azulejos.
Lo más interesante es el edificio en sí, muy particular y bonito.
Duración de la visita: unos 20 minutos.
Cuarto y quinto edificio: cerrados.
Cuando nos marchamos cabizbajos cruzando la puerta de entrada, gracias a Dios nos dio por leer detenidamente un cartel.
¡Resultó que el edificio 5 estaba abierto!
El acceso se hacía a través de una puerta lateral del museo.
Desafortunadamente ya habíamos entregado la audioguía en la puerta y no quisimos complicarnos explicando la situación y confusión para recuperarla. Nos arrepentimos, la verdad.
Dentro del edificio 5, que es inmenso, hay restos de arte y civilizaciones orientales afincadas en Chipre, Siria, etc.
Incluso vimos una de las puertas de la antigua ciudad de Babilonia (Istar).
No anotamos el tiempo de visita, pero no fue muy extenso por no disponer ya de la audioguía.
Comenzamos nuestro peculiar callejeo, centrando más la visita en la calle y la gente.
Almorzamos en un büfe a pie de calle, con durums de pollo (tavuk pide) a 5 tl y ternera (et pide) a 10 tl. Uno de los almuerzos más baratos y divertidos del viaje.
Probamos el
arnavut cigeri un plato riquísimo a base de hígado, de ahí que lo conozcan como 'hígado a la albanesa'.
Después visitamos la
Mezquita Suleiman.
Y, como viene siendo costumbre, los correspondientes mausoleos.
Muchísima gente local y apenas había turistas. Una magnífica manera de sentir el ambiente.
Acabamos en un mercadillo eterno, donde hicimos muchas compras.
Lo malo es que estuvimos toda la tarde cargando con bolsas, jejeje.
Poco después llegamos a la
Mezquita de Fatih.
Esta visita fue especial, y nos llevó un buen rato.
Coincidió con el rezo y nos dejaron quedarnos.
Estuvimos cerca de media hora.
La verdad es que impresiona muchísimo la ceremonia y lo solemne de ésta. Los hombres organizados en decenas de filas junto al mihrab rezando al unísono en lo que parecía una danza sincronizada espectacular.
Al salir encontramos un pequeño mercadillo de dulces caseros hecho por una especie de asocación de mujeres de la zona, así que no pudimos resistirnos. Riquísimos.
Seguimos paseando bordeando el
Acueducto de Valente, hasta llegar a la zona más accesible y espectacular.
A continuación visitamos la imponente
fachada de la Universidad de Estambul.
No sabíamos exactamente dónde estaba, ya que Google ubica el campus universitario algo más lejos.
Pero mostrando la foto nos indicaron rápidamente.
Sin querer, llegamos de nuevo al
Gran Bazar, aunque sólo visitamos algunas tiendas de fuera y los alrededores (habíamos estado aquí el día anterior).
La
Mezquita de Beyazit es grandiosa, pero estaba de obras también.
Por fuera no lo parece, pero dentro sólo hay una pequeña estancia abierta para el rezo.
La visita fue un visto y no visto.
Nos acercamos lo que pudimos a la Torre de Beyazit, aunque nos resultó complicado encontrar la manera de acceder para verla más de cerca.
Seguimos paseando y fuimos hacia la zona del
Bazar de las Especias.
Era tarde y estaban cerrando, pero las tiendas de los alrededores seguían aún abiertas.
Seguimos andando y andando.
Llegamos hasta Eminönü, donde cenamos en uno de los múltiples puestos donde se pueden degustar los bocadillos de caballa con verduras recién hechos en los barcos - cocina.
Teníamos apuntado un sitio interesante que leímos por aquí (y que vimos también en un documental ruso sobre Estambul):
Balikci Emin Usta (Super Mario), pero nos gustó más el ambiente de la otra orilla del Puente de Gálata.
Cenamos y volvimos al hotel para reponer fuerzas para la última jornada que pasaríamos en Estambul.