Desayunamos temprano porque queremos salir pronto, ya que aunque no son demasiados kilómetros, unos 350, no nos quita nadie un mínimo de 7 horas, por estos lares las distancias se miden en tiempo y no en kilometros, y además para colmo llueve a conciencia.
En medio del diluvio y con un buen atasco de salida de la ciudad comenzamos el viaje, una vez ya en carretera seguimos con trafico lento ya que a la lluvia se añade un buen número de camiones a los que no es fácil adelantar en estas carreteras estrechas y de montaña; la lluvia nos acompaña hasta pasar el Kinabalu park, por lo que se hace muy pesado, al llegar a Ranau decidimos parar para estirar las piernas y lo hacemos en Sabah Tea , una plantación de te con unas vistas preciosas sobre el Kinabalu.


Tienen un restaurante en una terraza muy agradable, como la mañana está fresquita, nos decidimos por un te caliente acompañado de scoons de te verde acompañados de mermelada y crema, todo muy british y muy rico, tras reponer fuerzas continuamos camino.
La carretera sigue igual hasta prácticamente llegar a Sandakan , el firme en buen estado pero con muchos camiones aunque más cómoda porque ya no estamos en zona montañosa y además no llueve.
Nuestro hotel el Four point by Sheranton está junto al mar, vamos directos, lo de conocer la ciudad tiene sus ventajas, dejamos el coche en el parking, está en el centro comercial aledaño, pero tiene comunicación directa con en hotel. El precio del parking es muy barato el máximo que llegamos a pagar fue de 20 Rm (4,4€) por unas 14 horas.
No decidimos por pasar un rato en la piscina para descansar de las horas de coche, para cenar nos decidimos por los restaurantes que están junto al hotel en el pequeño paseo marítimo , la comida es buena y barata,
