Dejamos nuestro hotel y nos vamos hacia el aeropuerto, devolvemos el coche, todo rápido y sencillo, como teníamos seguro a todo riesgo no nos miraron el coche, simplemente firmamos los papeles y todo ok.
Nos subimos a la zona de salida y como nos sobraba algo de tiempo nos tomamos y café y miramos un poco las tiendas. Nosotros no compramos, pero vimos que las dos tiendas que hay en esta zona de perlas tienen los mejores precios que vimos en toda la ciudad y muy buena calidad, si alguno tenéis intención de comprar valorar esta opción .
A la hora en punto salió nuestro avión de Silk air , algo más de dos horas de vuelo, estamos de nuevo en Singapur. La comida más o menos como en el vuelo de ida, aceptable.
A la llegada a Singapur, nos encontramos con que en el control de pasaportes había unas colas enormes, no se cual sería la razón ya que nunca nos había pasado algo similar en este aeropuerto, con todos los mostradores abiertos tardamos casi una hora. La consecuencia es que nuestras maletas salieron mucho antes que nosotros, fue curioso ver como los empleados del aeropuerto corrían y sudaban como locos sacando maletas de las cintas y poniéndolas en los pasillos en fila a la espera de sus dueños, ya que salían maletas pero no había nadie para recogerlas.
Por fin recogemos nuestro equipaje, nuevamente taxi y al hotel volvimos a elegir el Ibis de la primera parte del viaje.
Ducha rápida y nos vamos hacia Chinatown, como estamos dentro de la festividad de fantasmas hambriento, en las calles hay altares dedicados a los difuntos, velas, y sitios para quemar las ofrendas que hacen que son representaciones en papel de las cosas que les gustaban a los difuntos, dinero, coches, ropa, etc.
Compramos unos cuantos recuerdos y fuimos al templo Sri Mariamman, había una ceremonia y nos quedamos un rato viendo como los fieles hacía sus ofrendas y recibían la bendición de los sacerdotes.


Se hacía la hora de cenar, y nos decantamos por uno de los restaurantes de Upper cross, concretamente el Don Bei Xiao, la comida esta rica, los precios mas moderados que en los locales de Pagoda Street que están mas enfocados a los turistas; las raciones son grandes, tenerlo en cuenta a la hora de pedir.
Nuevamente metro y regreso al hotel.