Hoy el día comienza en Littel india, mientras vamos hacia el metro comienza a llover, pero tenemos suerte y poco después de llegar para y podemos comenzar la visita sin paraguas.
La primera sensación que tenemos es que el barrio se ha reducido significativamente y ha perdido una buena del ambiente que antes tenía aunque aún conserva algunos rincones.
Comenzamos la visita por el mercado que hoy es ya mas chino que hindú, pero sigue teniendo una zona de pequeños puestos de comida bastante buenos, y en la planta alta se sigue vendiendo ropa hindú a precios baratos.



Continuamos paseando por el par de calles que quedan hasta el templo Veeramakaliamman dedicado a la diosa Kali. El templo no es muy grande, hay que descalzarse para entrar, hay una zona en el exterior par dejar los zapatos.


Tuvimos la suerte que era el último día de una festividad hindú significativa, por lo que el templo estaba muy animado, con un montón de fieles haciendo ofrendas, sacerdotes dando bendiciones e incluso con comida gratis para todo aquel que quisiera.





Una de las cosas que recordábamos de este templo era un espacio en el que los fieles rompían cocos como ofrendas, ese espacio ya no existe y la modernidad ha llegado, ya no se rompen cocos sino que se ofrece la leche de coco en tetrabick para que los sacerdotes la viertan sobre los lingans.


Continuamos recorriendo el barrio porque quería comprar curry, antes había un buen número de tiendas de especies, muchas de ellas con molinos propios en las que preparabas sus productos, ahora me costó encontrarlo y todo estaba envasado, pero al final encontré una pequeña tienda en la pude hacerme con curry para carne, para pescado y cúrcuma.



Continuamos nuestros paseo hasta Arb Street. La zona también ha cambiado, sigue estando dominada por la mezquita, pero la calle que está enfrente ya solo es una sucesión de restaurantes de cocina árabe muy dirigidos a los turistas, mejor los laterales.

Continuamos por Haji Lane, toda la calle se ha convertido en centro de tiendas modernas, restaurantes, etc. Y sus paredes se han llenado de distintas pinturas y dibujos que la hacen muy bonita.






Descansamos un rato tomando un café en % Arabica, es un local muy moderno, lleno de gente, hay que hacer cola. Tuvimos suerte y nos pudimos sentar un rato, el café es realmente bueno.
Volvimos al metro hasta chinatwon, ya que queríamos ver el Buda Tooth Relic Temple, ya que aún no estaba en nuestra ultima visita a la ciudad. La entrada al templo es gratuita, la sala de oración es bonita, no pudimos entrar que estaban en una ceremonia. Según se entra a la derecha hay un ascensor con el que se llega a la cuarta planta donde está la reliquia que da nombre al templo, para entrar en esta sala hay que cubrirse hombros y piernas y descalzarse. Se prestan ropa para poder entrar.
En la quinta planta, sobre el tejado hay un jardín muy agradable donde descansar un rato, también hay una rueda de oración de cloisioné que dicen es la mas grande del mundo de este material. La subida a esta planta es por las escaleras.
Como estábamos en la festividad de los fantasmas hambrientos en todo el lateral del templo estaban preparadas una inmensas mesas preparadas para la ocasión.

Cenamos en uno de los centros comerciales de la zona y nos fuimos a descansar que llevábamos unos cuantos kilómetros encima.