1. Las oficinas de cambio de dentro del aeropuerto suelen estar plagadas de colas interminables o, si llegas tarde, sin dinero.
Poca gente sabe que fuera (hay que salir sin llegar a cruzar) HAY 2 OFICINAS MÁS: una a la derecha y otra más pequeña a la izquierda (ésta todavía tenía menos gente para cambiar; es algo más complicada de encontrar). Hay menos cola, pero como suele haber solamente una persona atendiendo a un ritmo pausado, hay que armarse de paciencia.
2. EL CAMBIO EN AEROPUERTO Y EN LAS CADECA EN LA HABANA (y en el resto del país) ES PRÁCTICAMENTE IDÉNTICO. Yo ya manejaba esa información por lo que cambié en el aeropuerto una importante cantidad de dinero para evitar al día siguiente las colas interminables en CADECAS de La Habana (Cuba es el país de las colas).
3. Puedes cambiar en peso cubano en las CADECAS del aeropuerto. A mí me dijeron que no quedaba moneda nacional (la tenía encima de la mesa el encargado del cambio; le insistí y me cambió). Aconsejo cambiar al principio en torno a 10 CUC a CUP (te darán "mucho dinero", muchos pesos cubanos; yo al final me costó desprenderme de él pero lo usé en comprar de bebidas, incluso para pagar consumiciones en bares).

4. Taxi: te pedirán probablemente 25 CUC. Regateando, logramos 20 CUC pero no bajaron más.
5. Llegada a LA HABANA y estancia en la capital. Es cierto que la gente te ofrece continuamente cosas (taxis, transporte, casas, excursiones...) PERO NO SON INSISTENTES Y SON MUY EDUCADOS. Es decir, de forma continua muchas personas te preguntan pero en cuanto dices "no, gracias" de forma educada, no insisten y se alejan. Íbamos con el prejuicio de jineter@s pesad@s pero ya os digo que respondiendo respetuosamente no insisten en sus proposiciones.
TRUCO EXTRA: Di que te alojas en un hotel, diles un nombre (no continuarán con proposiones honestas ni deshonestas) y que ya tienes cerrados excursiones y transportes. Ya no te verán como "un euro con patas" y se alejarán.