Hoy nos levantamos más relajados ya que no tenemos prisa hasta las 11:45 que hemos quedado en reunirnos con quién vamos a hacer la excursión de hoy a las 4 islas. Así que tranquilos, nos levantamos y bajamos a desayunar. Tenemos el buffet justamente al lado en el piso de arriba de encima de la piscina. El desayuno está bastante bien. También bastante surtido de panes, cereales, fruta, embutido, café y sobre todo las buenísimas tortillas que hacen en la mayoría de los sitios de Tailandia. Lo único que sí que eché mucho de menos es el colacao ya que si eres como yo que le encanta como a los niños chicos o te lo llevas de casa o no lo vas a encontrar en ningún sitio







Después de desayunar bajamos andando hacia la playa. El calor de nuevo es insoportable. Aproveche a cambiar algo mas de dinero y ell cambio a 33,30 thb. La Playa de ao nang en su mayoría es una playa bastante chuchurría. No se ven nada más que barcos y más barcos y zonas de agua donde poder bañarse bastante pocas pero si andamos toda la playa hacia delante justamente acabandola pegado al resort Centara qué es dónde empieza el Trail de los monos que te lleva hasta la playa de Centara, justamente ahí, al final, es la mejor zona que hay en toda la playa en la que no hay ningún barco y hay muchísimo hueco para bañarse. Aunque es verdad que el agua está bastante turbia. Algo normal ya que precisamente la playa de Ao Nang es el punto de salida y de llegada de todos los botes que cruzan hasta la playa de Railay. Tanto al principio como al final de la playa están las cooperativas que te llevan hasta dicha playa por 100 THB por persona y trayecto, 3 €.
A las 11:45 estamos enfrente de la puerta del Burger King que se encuentra en la misma playa de Ao Nang y dónde pasa a buscarnos la simpática saki. Era la guía de hoy para la excursión a las 4 islas. Después de mucho pensar y muchas vueltas que di sobre con quién mejor hacer esta excursión casi todo el mundo me recomendaba a pesar de que el precio fuese más caro cogerlo con Thalassa tours. Es una empresa cuyo dueño es español con el que estuve hablando a través del Messenger de Facebook y muy agradable resolviendo mis dudas sobre la excursión y sobre otras cosas aparte que le pregunte. La excursión es un poquillo cara pero la verdad merece la pena. Yo reserve con tiempo por miedo a quedarme sin ellas ya que solamente disponía de este día para poder hacerla. El precio de la excursión por persona con todo incluido, bebida,s agua y la entrada a poda Island cuesta 2700 THB por persona, 81 euros. Cuando se hace la reserva a través de la web tienes que pagar 1500 THB en concepto de reserva, 45 €. Aunque siempre que se les avise con más de una semana de antelación no tienes problemas en cancelarlo y que te devuelvan el importe. Encima el día de hoy teníamos suerte ya que solamente éramos 5 personas en la excursión con lo cual teníamos bote más que de sobra para nosotros y además nada que ver con el long tail de la otra excursión que hicimos en Phi Phi. Este aparte de tener un techo para el sol mucho más grande, los acabados estaban perfectos, no había ningún trozo por el que te pudieses lastimar, la escalera para subir tenía una especie de peldaños que te permitían no escurrirte, los bancos en el barco estaban todo lo largo en los laterales con lo que el centro estaba totalmente hueco y no tenías problemas para moverte. Y aunque saki era la guía tailandesa subio con nosotros un chico español que era el guía que llevábamos ya que la excursión se realiza en castellano. Además esta excursión sí que se realiza de acuerdo a las mareas y a la cantidad de gente que haya en los sitios que se visitan. Además aquí teníamos nuestras botellas de agua perfectamente embotelladas, y también había Coca-Cola y Nestea. Y además si eres de marearte en el barco y no las llevas tú, en el barco también te proporcionan pastillas antimareo. Así que una vez a bordo y tras las debidas instrucciones nos ponemos en marcha con un día totalmente soleado y la mar en calma.
La primera visita del día sería en tup Island, una preciosa y pequeña isla con aguas turquesas y bastante cristalinas que se une por un pequeño banco de arena cuando la marea está baja con la chicken Island.




Desde allí nos dirigimos hacia la otra parte para ver el motivo por el que se llama a la isla chicken Island. Si bien es verdad que algo se asemeja hay que echarle un poquito de imaginación


Pasamos viendo preciosos acantilados hasta llegar a una pequeña calita a la que el guia nos dijo que si teníamos suerte y no había prácticamente ningún barco podíamos entrar a comer ya que no era muy conocida y justamente solo había dos barcos así que allá fuimos. Y la verdad fue una calita súper bonita con el agua de un color precioso y totalmente encajonada entre dos inmensos acantilados.



Aquí aprovecharon para sacar la comida que por supuesto tampoco tuvo nada que ver con la espantosa comida que comimos en la anterior excursión. Aquí montaron una especie de mesita donde sacaron varias bandejas con distintas comidas. Una con arroz, otra con rollitos, otra con pad thai, y otro par de cosas más que no me acuerdo que eran…y además la comida estuvo bastante rica. De beber toda el agua, Coca-Cola o Nestea qué quisiésemos y después café. Además nos colocaron una alfombra en el suelo para cada pareja por si queríamos sentarnos a comer. Y encima tuvimos la suerte de amenizar la comida de nuevo con una visita de un varano que andaba de paseo por la playa

Desde aquí el guía nos dijo que si queríamos nos subía a una pequeña cuevecita que hay a un lado del acantilado en lo alto. La verdad qué para subir no tenia yo todas conmigo ya que había que subir con ayuda de una cuerda por la pared totalmente vertical y encima bajando uno, se le vio bastante complicado pero ya que estábamos allí como no íbamos a subir, así que pies para que os quiero. Tampoco es que fuese unas vistas espectaculares pero bueno pasamos el rato

Desde aquí ponemos rumbo hacia poda Island. Es otra isla que también hay que pagar 400 THB por entrar aunque nosotros lo llevamos incluido ya en la excursión . Una playa también muy bonita y a la hora que nosotros fuimos había bastante poca gente. Después de las fotos de rigor en la playa con el pequeño gran islote justamente enfrente de ella



Nos echamos al agua un rato hacer snorkel.

La verdad es que aquí no paso como en Bamboo Island que no vimos mucha cosa aunque si tuvimos la suerte de toparnos con una familia de peces payaso con una cría que debía de ser muy muy pequeña, al fondo de la foto, pegada a la piedra se ve una cosita chiquitita con rayas, esa aunque complicado de ver, el pequeño nemo

Así que por aquí pasamos la tarde hasta que pusimos rumbo hacia la última playa que visitaríamos en el día, la cueva de la playa de phra Nang. Es la playa más conocida de la bahía de Railay y según dicen una de las más bonitas de Tailandia. Si es verdad que nos pareció bonita, como siempre esos enormes acantilados cayendo directamente sobre el mar, pero tampoco nos pareció tan espectacular, es muy bonita pero quizas por llevar las expectativas tan altas, tampoco me parecio tan idilica



Famoso en esta playa La Cueva de la princesa y sobre todo sus cientos de falos dejados allí como ofrenda

Desde aquí el guía nos enseñó por donde se cruzaba hacia las otras playas y en este camino fue donde nos tropezamos con los primeros monos que vimos en todo el viaje, y los únicos! Aunque la verdad ellos estaban ahí tan tranquilos a lo suyo


Desde aquí volvimos de nuevo hacia la playa para ir hacia el otro lado desde donde podíamos ver la puesta de sol


Mientras veíamos está puesta de sol nos volvieron a ofrecer unos sándwiches que estaban muy buenos y que pudimos degustar mientras contemplábamos el atardecer sentados en las alfombras que habían colocado. tras caer el sol nos volvemos a subir al long tail y ponemos rumbo hacia la última parada del día, de nuevo el snorkel nocturno. Esta vez pegados a un acantilado y además entramos nadando hasta debajo del mismo dónde se había hecho como una oquedad. Yo de nuevo con el miedo en el cuerpo ,pero al agua que me fui y además hoy se veía el fitoplancton muchísimo mejor que el otro día. Es una pasada ver cómo a cada movimiento de tus manos o de tus pies el mar parece encenderse. Pena que las cámaras no lleguen a captar esto!
Así que desde aquí y ya totalmente de noche nos devuelven de nuevo a la costa. Tras darle los teléfonos a saki para mandarnos las fotos que había hecho en el día nos despedimos y nos montamos en una furgoneta que nos deja a cada uno en nuestro hotel. La verdad que la excursión es bastante cara, pero al menos aunque es cara los servicios que te dan tanto en la comida como en la bebida y como intentan hacer la excursión de forma que te encuentres con la menor gente posible al menos lo valen. Llegamos al hotel y tras una ducha salimos andando hacia el restaurante que se supone mejores críticas tenía en esta zona y que casualmente está muy cerca de nuestro hotel. El restaurante kodam kitchen. Si es verdad que está al final de una calle poco iluminada y si no vas con Google Maps quizá algo enrevesado de encontrar. Estaba lleno pero enseguida nos dieron una mesa y además el camarero intentaba chapurrear un poco el español. Era graciosísimo! Para cenar pedimos yo como siempre un pad thai que al final pensé que me iba a salir por las orejas…. Y mi marido un arroz frito en piña. Estaba buena la comida pero por ejemplo no tenía nada que ver con la que comimos en el restaurante Pad Thai de Phi Phi. Ni el gusto de la comida, ni por supuesto la cantidad, ni el precio. De beber pedimos dos smoothies de mango como siempre y de postre un mango sticky rice. Toda la cena por 520 THB, 15,60 euros. El lugar era muy agradable con una terraza al aire libre y en cuya mesa además por si había mosquitos tenías un fufú para poder echarte. Si bien la comida no estuvo mal tampoco creo que sea para ser el primero de todo ao nang beach.




Volvimos de nuevo andando hacia el hotel y antes de entrar paramos de nuevo en el mercado nocturno a por un batido de mango que costó 50 THB, 1,50 euros. Y un helado de hielo de los típicos que hacen con dos espátulas en una placa totalmente congelada que costó 100 THB, 3 €.
Y ya desde aquí sí que a descansar que mañana es nuestro último día en las islas.