10 de julio: Playa del Carmen
Al día siguiente de nuestra aventura en Chichén nos llegamos por primera vez a Playa del Carmen.
Tomamos la van en la puerta del hotel (25 pesos) y yo diría que después de casi media hora, llegábamos a la zona de paradas de las vans en Playa. Lo primero que queríamos hacer era ver el mar, y la zona desde la que se embarca para Cozumel, ya que quedaba bastante cerca.
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Primera visita a Playa del Carmen.
Después queríamos cambiar dinero y por el foro, sabíamos que por allí había un Banco de Santander. Bien, pues al fin lo encontramos, justo en la Avda. principal (Benito Juarez), pero tirando hacia arriba, en lugar de hacia la playa. Nos acostumbramos a cambiar en el Santander, porque en Cancún también lo hicimos y no te pedían pasaporte, bastaba con el DNI. Así que esperamos un ratito la cola y nos dieron un buen cambio.
Después dimos un paseíto rápido y fuimos a buscar dos cosas: la primera, tapones para los oídos de silicona o similares. No los encontré en Valladolid y al final los compré en Playa del Carmen, en uno de los centros comerciales que venden todo tipo de souvenirs y que estaban estupendos, porque no tenías que estar regateando y regateando.
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Centro comercial donde compré los tapones para los oídos, visto desde la terraza del McDonal's.
El oído derecho me venía doliendo desde Cancún (probablemente gracias a la piscina del Grand Oasis) y yo misma me estaba tratando con el "Synalar otico" que me llevé desde España (¡menos mal!). En cualquier caso, en Playa del Carmen se encuentran farmacias sin problemas y de allí hubiera conseguido algo similar.
Compré también un repelente de mosquitos local (en el hotel también habíamos comprado uno) a ver si nos iba mejor. Puedo deciros que ignoro el porqué, pero ninguno en realidad me ha servido para nada. Ni españoles ni locales..., pero del tema mosquitos hablaré en mi día de "Xel há".
La segunda cosa que precisaba era un lavabo... y el primero que vimos fui el del McDonal`s... (nada recomendable, días después comprobamos que es mucho mejor el del Burger King). Después paseamos un poquito más por la 5.ª Avenida y me compré varios collares muy chulos para regalar, en una calle cercana a la 5.ª dedicada exclusivamente a ellos. (no muy baratos, unos 90 pesos cada uno). También compramos varios imanes en forma de sombrero mexicano de cerámica, a 35 pesos.
¡Y de vuelta al hotel! Cuando llegamos, preguntamos a uno de los taxistas de la parada oficial cuánto nos costaría ir a Cobá, Muyil y algunos cenotes y playas. Arturo nos había indicado un precio de 1200 pesos. Uno de los taxistas nos comentó que 1300.
Nosotros, sinceramente, con tal de tener la comodidad de no tener que desplazarnos fuera del hotel, aceptamos la propuesta y quedamos en que al día siguiente nos esperaría allí mismo a las 7 de la mañana, para salir para Cobá.
También con ello cumplía uno de mis pensamientos, que era el de diversificar, dentro de lo que cabe, el tema de los taxis y taxistas y no centrarnos sólo en uno. Pienso que es más equitativo y justo y contribuyes más al bienestar de la zona si repartes tus "gastos" entre 2-3 taxistas, tiendas, vendedores, etc. El resto del día fue de playa y piscina.
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Corales a escasos 30-40 metros de la orilla del Sirenis
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Peces en la orilla, a simple vista.
Y por la noche, cena en el restaurante mexicano "El Patio". Decepcionante. Después de probar la comida en Valladolid, en el Mesón del Marqués, aquí todo parecía recalentado. Una pena.