Nuestro último día en Sevilla. El vuelo salía tarde, así que, aún teníamos día por delante para ver alguna cosa más. Dejamos las maletas en el hostal y nos pusimos rumbo a disfrutar de nuestras últimas horas por la ciudad.
El día comenzó visitando la Torre del Oro, situada en el margen izquierdo del Río Gualdalquivir, se cree que la torre tenía la función de defender el puerto de Sevilla, de ahí su importancia. Dentro de la torre se encuentra el Museo Naval de Sevilla. Abre de lunes a domingo menos los festivos. Su precio es de 3€, los lunes la entrada es gratuita. Como era lunes entramos gratuitamente, esperamos una cola de media hora y pasamos. El museo ocupa 3 niveles y en la parte de arriba hay un mirador, donde se pueden contemplar una estampa muy bonita del río.

Después de la visita decidimos dar una vuelta por la zona centro perdiéndonos por sus rincones y observando edificios emblemáticos, como el Hospital de la Caridad, con una bonita fachada. Sigue cumpliendo la función de Hospital para dar cobijo a ancianos sin recursos.

Nuestra próxima parada fue la calle Sierpes y la calle Tetúan, lugar de compras. Después de hacer algunas compritas en tiendas que no tenemos en nuestro entorno nos dirigimos hacía las “Setas”, el Metrosol Parasol de Sevilla. En la plaza donde se encuentra el monumento está el Antiquarium, gracias a la construcción de las "Setas" se descubrieron restos pertenecientes a la época romana y almohade. Se puede puede visitar por un precio de 2€. En esta estructura diseñada por Jürgen Mayer e inaugurada en el año 2011, además del Antiquarium alberga un mercado y un mirador con bar incluido.

Toda la información en la página web: https://setasdesevilla.com/
Ya se acercaba la hora de comer, así que decidimos comer en El Rinconcillo, también muy recomendado siendo uno de las bares más antiguos de Sevilla, del año 1670. Entramos y nos pusimos en un hueco que había en la barra. Pedimos unas tapas y la verdad que todas estaban muy buenas, sobre todo el embutido, destacando el jamón. Buen sitio calidad/precio. Le pondría un 6.5/10 porque nos tardaron mucho en atender, no se si es porque nos vieron que éramos jóvenes o no éramos turistas extranjeros, pero vamos que pasaron de nosotros completamente. No es que seamos muy exigentes en el servicio pero es que estuvimos unos 20 minutos desde que nos trajeron las tapas para pedir una bebida y así continuamente. Además estábamos comiendo y nos quitaron un plato, que nos sorprendió muchísimo, en cambio con el resto de gente al minuto les atendían y el que nos estaba haciendo esto parecía ser el dueño.
Con el estómago lleno nos dirigimos al Palacio de Dueñas, serían las 15:30 o así y había una cola bastante grande, el motivo, los lunes a partir de las 16:00h la entrada es gratuita. Así que hicimos la cola y en 40 minutos entramos.En la web puedes consultar los días que está abierto y su horario. El precio de la entrada general es de 10€. Se puede adquirir una audoguía para hacer el recorrido. Hay letreros explicativos por las distintas habitaciones y jardines. La visita estuvo interesante, ya que se trata de un palacete en mitad de la ciudad, pequeño pero muy bonito, donde nació Antonio Machado, poeta español. Se pueden ver muchas esculturas e imágenes de la antigua Duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart, ya que era su residencia en la ciudad. El palacio abrió sus puertas al público en el año 2016.
Página web del Palacio de Dueñas: https://www.lasduenas.es/

Una vez visto el palacio nos dirigimos por la calle de San Luis hacia la Basílica de la Macarena. De camino se encuentra la Iglesia de San Luis de los Franceses, los lunes no está abierta pero su fachada es muy imponente, algo que nos quedó pendiente para volver de nuevo a Sevilla.

Seguimos nuestro camino hasta que llegamos a la Muralla Almorávide. Al lado de la muralla se sitúa la Basílica de la Macarena, lugar donde se sitúa la Hermandad de la Macarena, la Imagen que preside el Altar Mayor es de la de la virgen María Santísima de la Esperanza Macarena. Su construcción data del año 1949 para albergar dicha hermandad, ya que la antigua capilla donde se encontraban se incendió.

Como todavía nos sobraba tiempo, nos fuimos hacia la Casa de Pilatos, los lunes su entrada es gratuita, como muchos de los monumentos. Algunos de ellos son durante todo el día y otros a partir de cierta hora, como es este caso. Hay que ir temprano porque las entradas se pueden agotar, ya que en cuanto el aforo se llena, cierran el monumento. En nuestro caso no tuvimos la oportunidad de entrar, así que otro monumento pendiente para regresar a Sevilla.
Página web de la Casa Pilatos: http://www.fundacionmedinaceli.org/
Ya era la hora de nuestra despedida de la ciudad, así que dimos una última vuelta por el centro hasta llegar al hostal para coger la maleta, ir a la parada de autobús que se encuentra donde la Torre del Oro y dirigirnos hacia el aeropuerto.
Se nos había acabado nuestro viaje por Sevilla, 3 días y medio visitando la ciudad. Volveremos otra vez sin dudar. Sin duda es una de las ciudades más bonitas de España.