Hoy era el día de cumplir aquello que tanto tiempo llevaba queriendo hacer en NY y que el día anterior no habíamos podido, patinar sobre hielo. Hoy era el día y no íbamos a ir a Brian Park de nuevo sino que íbamos a patinar sobre hielo en pleno Central Park, ¡Me moría de las ganas y de la ilusión!, los precios no eran los más económicos del mundo pero era Central Park y la ocasión lo merecía. Los precios eran los siguientes de lunes a jueves 12 dólares y los fines de semana 19 dólares, si tenias que alquilar los patines 10 dólares de más y si no llevas candado y necesitas guardar vuestras cosas en la taquilla podéis alquilar un candado para la taquilla por 11 dólares (después os devolverán 6), así que si estáis leyendo este blog, vais a ir a NY y tenéis pensado patinar en CP llevaros vuestro candado de casa aprovechad la información de este blog y meteros un candado en la maleta. Fue un momento muy divertido y bonito, no había demasiada gente así que se podía disfrutar del patinaje entorpecer a los demás ni que te entorpezcan demasiado, fue una actividad que volvería a hacer sin lugar a dudas si algún día vuelvo a NY en invierno.

Después de esto, como esperábamos lluvia a partir del medio día, era el día perfecto para visitar museos. Decidimos primero, buscar algún sitio donde comer cerca del primer museo que íbamos a visitar, el Museo Americano de Historia Natural, que entraba dentro de las visitas que puedes hacer con la Citypass. Buscando en TripAdvisor encontramos un curioso restaurante de comida china y cubana fusionara de la que hablaban muy bien y parecía tener buenos precios y hacia allí que fuimos. El restaurante se llama La caridad 78 y tiene una curiosa historia detrás de sus curiosos platos. Os dejaré un enlace que he encontrado buscando el nombre de este restaurante ya que el blog ha sido escrito unos meses después del viaje. www.youtube.com/watch?v=auVUNXG4MNc.



Al salir del museo era tarde y de noche, teníamos que buscar algún sitio dónde cenar y volver al hotel lo antes posible ya que al día siguiente teníamos que coger un autobús para ir a nuestro siguiente destino, Boston. Cenamos en un centro comercial donde encontramos una taquería con muy buena pinta y una vez terminamos de cenar, lo dicho, cogimos el metro y de vuelta al hotel.
*(Si os ha gustado esta etapa hacédmelo saber dejando alguna estrellita
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