Bueno, y ya con las maletas listas nos disponemos a comenzar un viaje dónde todo es nuevo: compañía aérea, conexiones, aeropuertos... y Japón.
Nosotros íbamos desde Canarias pero el paso de ir de Canarias a Barajas lo voy a saltar. Por tema de horario de vuelos fuimos el día antes pasando noche en un hotel cercano de esos que ofrecen traslado incluido al aeropuerto.
El vuelo? Madrid-Paris-Haneda 12/11 11:35 - 12:05 13/11 Todo operado por Air France. Solo comentar que los mostradores de facturación de Air France a veces son compartidos con KLM. En todos los aeropuertos es así. El resto es como cualquier otra compañía.
Era la primera vez que volábamos con ellos así que no puedo comparar con otras compañías similares en trayectos similares pero por ejemplo en el trayecto Madrid-Paris nos ofrecieron bebidas y snacks, que para la duración de trayecto está bastante bien (de Canarias a Madrid o Barcelona por ejemplo, Iberia no da nada de nada).
Llegamos puntuales a Paris con un día poco apetecible pero bueno, no íbamos a salir del Aeropuerto, y ya al fondo se veía que todo iba a salir bien. La verdad es que no me fijé si había alguien de la compañía esperando para hacer la escala pero como ya había leído por aquí que el aeropuerto estaba bien señalizado, nos lanzamos a paso ligero a la Terminal 2E. El aeropuerto es grande pero lo dicho, muy bien señalizado y durante el vuelo te van dando información. Al final estuvimos en la puerta de embarque 20 minutos antes de comenzar el embarque a Tokyo.
El embarque como en cualquier compañía, por zonas. Pero ya en la puerta de entrada tuvimos la primera sorpresa: había una chica con gorro de chef saludando a todos los que entraban, haciéndose alguna foto y dando folletos. Se trataba de Andrée Rosier, estrella Michelín francesa y que en ese vuelo iba a hacerse cargo del menú. imagino que los de Primera Clase tendrían el menú completo, a los de Economy nos tocó el entrante, que estaba bueno no lo voy a negar. Tras el servicio de comidas Andrée volvió a pasear por el avión saludando a todos sus "clientes".

No había viajado nunca en un avión así pero el 777-200ER me resultó cómodo y no se me hicieron demasiado pesadas las 14h horas de vuelo. Además de las comidas, snacks variados y bebidas siempre que pedías, había mucho multimedia para entretenerte (en español latino) y entre eso las ventanillas virtuales y cámaras externas del avión se me hizo muy llevadero el viaje.

Cuando nos quisimos dar cuenta, ya veíamos a lo lejos Japón y puntuales aterrizamos en Haneda.
