Dedicamos el día, primero a la Playa de Torre Derribada ubicada en el Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar. El entorno es altamente recomendable.

Hay varias zonas de aparcamiento habilitadas, nosotros dejamos el coche en el que está antes de llegar al puerto, esto es, desde el que parte el Sendero del Coterillo, del que hicimos un pequeño tramo (pequeño por el calor).
A la playa se llega a través de una plataforma de madera que evita así que tengamos que pisar el entorno protegido. Si se desea seguir la senda, hay que caminar durante unos 300 metros por la arena de la playa, antes de retomar las pasarelas de madera que se adentran entre los hábitats de las aves.

La playa en sí da ya al Mar Mediterráneo, por lo que podremos disfrutar de las olas y demás alicientes. La arena es muy fina y dada su extensión (y quizá también la ubicación y el Covid), no estaba para nada masificada.
Cuando fue cayendo el sol, fuimos a hacer fotos a las salinas y a los flamencos y otras aves que se pueden encontrar a lo largo del recorrido. Estaba muy preparado para recorrerlo tanto a pie como en bici, con su propio carril segregado de los coches.


Para culminar el día, decidimos ir a pasear por paseo marítimo de Santiago de la Ribera, ya con bastante más gente, para tomar un helado con vistas a La Manga del Mar Menor y sus plataformas de madera.

Volvimos a Los Alcázares recorriendo la carretera a lo largo del aeropuerto y la zona militar.