Hoy toca coger transporte para empezar nuestras visitas, después de coger fuerzas con un gran desayuno, vamos hasta la estación de metro de Termini, cogeremos la línea B dirección Laurentina, hasta la parada Pirámide. Sin novedad llegamos a la estación de Pirámide, es grande ya que comparte espacio con la estación de tren, pero conseguimos salir por la puerta adecuada, no es tan difícil porque la estación de metro da precisamente a Piazzale Ostiense


Al salir ya vemos la famosa Pirámide de Caio Cestio, se construyó en torno a los años 18 y 12 a.C. como sepulcro para el magistrado Caio Cestio Epulón, una época en la que estaba de moda todo lo egipcio en Roma



Al lado, cruzando la Vía Raffaele Persichetti, vemos la Porta San Paolo, que formaba parte de la muralla, claro




Nos dirigimos ahora a ver el Cementerio Protestante, Cimitero Acattolico di Roma, mirando a la Porta San Paolo, nos dirigimos a la izquierda, subiendo por Vía Raffaele Persichetti, que sale a Vía Marmorata y a la izquierda cogemos Vía Caio Cestio, la entrada está a unos 50 m, es un cementerio privado y tienen una caja para recoger donativos







Al entrar, nos dirigimos a la parte más antigua, a la izquierda, con un bonito parque con árboles y preciosas vistas a la Pirámide, es un lugar relajante, en el que apetece sentarte en un banco y leer un libro o dejar pasar las horas en silencio



En esta zona encontramos las tumbas de Keats y Percy


Volvemos hacia el cementerio propiamente dicho y cogemos a la izquierda en subida, queremos ver la estatua del Ángel del Dolor (Angelo del dolore). Construido en 1894 por el estadounidense William Wetmore Story, que realizó la obra como lápida para la tumba de su esposa Emelyn, él murió un año después de finalizar la obra y fue enterrado en el mismo lugar




La verdad es que el cementerio es precioso y se pierden la noción del tiempo, estuvimos caminando entre tumbas mucho tiempo










También hay una bonita capilla, que estaba cerrada



Es hora de continuar nuestro paseo, salimos del cementerio y cogemos hacia la izquierda, para salir a la Vía Nicola Zabaglia, la seguimos hacia la derecha, a nuestra izquierda queda la colina del Testaccio, una colina muy peculiar: es una colina artificial, de forma triangular, compuesta por restos de alrededor de 53 millones de ánforas rotas; construida durante los siglos I y III d.C. y tiene un área de 20.000 m² en su base y una altura de 35 metros, en la actualidad está cubierto por vegetación. Las ánforas rotas, sobre todo olearias (contenían aceite) provenientes, la mayoría, de la Bética





Una vez satisfecha nuestra curiosidad







Pepe se fue a dar una vuelta por la iglesia que hay al lado, Sant’Anselmo all’Aventino y hasta allí fui yo


Es una iglesia neorrománica, construida entre 1892 y 1900. Está anexa a los grandes edificios que albergan el Colegio Benedictino Internacional.


Volvemos a la Plaza y seguimos la Vía di Santa Sabina y de San Alessio, a nuestra izquierda encontramos primero la Basílica dei Santi Bonifacio e Alessio, ya es la una, y van a cerrar, pero conseguí sacar una foto desde la entrada



Después encontramos la Basílica di Santa Sabina all’Aventino, pero ya estaba cerrada, ambas iglesias las visitamos en otros viajes a Roma





Al pasar Santa Sabina, nos metemos en la zona verde que vemos frente a nosotros, estamos en el Giardino degli Aranci, jardín de las naranjas










A nuestra izquierda bajan unas escaleras, Salita delle pendici dell'Aventino, que nos llevan al Lungotevere Aventino, que cogemos hacia la izquierda, dirección al Ponte Sublicio, donde cruzaremos el Tíber hacia el Trastevere, a la izquierda vemos lo que queda de la Porta Portese, donde se celebra un célebre mercadillo los domingos, que no es el caso




Seguimos ligeramente a la izquierda por la Vía de Porta Portese, que pasa a llamarse unos metros más adelante Vía Girolamo Induno, dejamos a nuestra derecha la Chiesa di San Francesco a Ripa, ahora cerrada y que ya hemos visitado en otra ocasión, ahí está la preciosa estatua del Éxtasis de Santa Teresa, de Bernini, una maravilla

Nosotros seguimos subiendo en dirección al Janículo, cruzamos Viale di Trastevere y seguimos por Vía Emilio Morosini, girando ligeramente a la derecha, cogemos la Vía Goffredo Mameli, siempre en subida, hasta que vemos unas escaleras a nuestra izquierda, que nos llevan a la Vía Garibaldi, que cruzamos y seguimos por las siguientes escaleras, que ya nos llevan directamente a la Piazza de San Pietro in Montorio, si no queremos subir tantas escaleras, no tenemos nada más que seguir la calle por la que veníamos hasta el final, que se junta con Vía Garibaldi, que cogeríamos a la izquierda en subida hasta ver una rampa a la derecha de la calle, que nos llevaría, subiendo al final unas pocas escaleras, hasta la Real Academia de España, desde donde se accede para visitar el Tempietto de Bramante











Esperamos unos minutos hasta que podemos entrar, nos atiende una chica en español



Fue diseñado por Bramante, hacia 1502-1510, en uno de los patios del convento franciscano, actual Academia de España en Roma. Esta obra se considera como el mejor ejemplo de la arquitectura del clasicismo renacentista, dada su pureza de líneas y austeridad decorativa. Fue financiado por los Reyes Católicos en honor al nacimiento de su único hijo varón, que coincidió con la festividad de San Pedro Apóstol, en el mismo lugar donde según la tradición sufrió martirio.






La cripta está cerrada, sólo pudimos verla desde la reja de la puerta




Después de admirar la belleza de este monumento, bajamos por las escaleras que tenemos al lado y que nos llevan hasta la Vía Garibaldi y seguimos a nuestra izquierda en bajada, cruzamos en el paso de peatones y cogemos las escaleras que siguen bajando hacia el Trastevere, seguimos de frente por el Vícolo del Cedro, giramos a la derecha por el Vícolo della Frusta y a la izquierda por el Vícolo della Paglia una bonita zona






Después de este callejeo llegamos hasta la Piazza de Santa María, con la preciosa Basílica di Santa María in Trastevere





Fue fundada en el siglo III por el papa Calixto I, se considera la primera iglesia de Roma, posteriormente renovada durante el papado de Inocencio II (S. XII), usando el mármol de las Termas de Caracalla. El interior tiene tres naves sobre columnas, con un precioso techo de madera, diseñado por Domenichino, que también es el autor de la "Asunción" en el centro y algunas pinturas que se encontraron en la restauración del siglo XIX. El suelo es de estilo “cosmati”, pero realizado en 1860














No sé qué pasa con esta iglesia, siempre que la visitamos hay algún funeral de cuerpo presente que nos impide seguir con la visita y en esta ocasión también

Así que tenemos que salir cuando aún nos quedaban las capillas por ver


En el interior del pórtico hay numerosas lápidas medievales, nos entretuvimos un rato viéndolas




Nos llamó mucho la atención el coche fúnebre, tenía luces led iluminando el interior y era super moderno



Ya son las 15:15, teníamos mirado la Ostería Nannarella, en la cercana Piazza di San Calixto, pero estaba cerrada






Pedimos pollo asado, una pizza de jamón y champiñones, y una ensalada para compartir, agua y cerveza mediana, estaba todo bien, sin más, lo que ya es bastante para un sitio de batalla





Necesitábamos esta parada, hemos andado mucho y aún queremos seguir paseando, no tenemos planes, sólo callejear y ver lo que encontremos a nuestro paso, salimos a Vía di Tratevere y cogemos hacia el río, ahora, derecha o izquierda








Llegamos hasta el Ponte Palatino (1886-1890) y lo cruzamos, en su parte final encontramos a la izquierda los restos del Ponte Rotto o Ponte Emilio, lo que queda de un puente del S. II a.C., aunque fue reconstruido en varias ocasiones por las múltiples crecidas del río, la crecida de 1598 se llevó por delante 3 de los 6 arcos, hoy en día solo se conserva uno de los tres arcos que habían quedado, que se apoya en pilones originales del siglo II a.C. A la derecha vemos la Cloaca Máxima, construida en la Antigua Roma (S. VI a.C.) para drenar las marismas locales, llevar un afluente del Tíber y eliminar los desperdicios generados en la ciudad, tenía su origen en el barrio de la Suburra, atravesaba el Argileto, el Foro, el Velabro, el Foro Boario y descargaba aquí, primero a cielo abierto y más tarde cubierta con arcos de medio punto. Recogía también las aguas de otros conductos más pequeños. Siguió en funcionamiento mucho tiempo después de la caída del Imperio Romano y hoy aún está en uso una parte




Cruzamos el Lungotevere Aventino y nos encontramos en el Foro Boario. Este Foro estaba en el área del mercado de la ciudad antigua, colocada en el punto en el que confluían los caminos que atravesaban el valle de río Tíber. Pasamos junto el Templo de Hércules Vecedor, de planta circular completamente rodeado por columnas, edificado sobre el año 120 a.C., en el S. XII fue convertido en iglesia, reformándose varias veces en siglos sucesivos. A su lado está el Templo de Portuno, construido en el S. I a.C., tiene cuatro columnas en el frente y siete semicolumnas en los lados. Es de orden jónico, con columnas de una altura aproximada de 8 metros, como el Templo de Hércules, fue convertido en iglesia en el S. IX, en los años 30 del siglo pasado se comenzó su recuperación, quitándoles todo lo añadido a lo largo de los siglos, gracias a que se convirtieron en iglesias hoy podemos disfrutar de ellos en tan buenas condiciones



Nosotros cruzamos la Piazza de la Boca della Veritá, donde vemos la Fuente de los Tritones, S. XVII-XVIII

Y llegamos a la Basílica de Santa María in Cosmedin, su campanario es el más alto de los de la Edad Media en Roma


Hoy, quien quiera una foto con la mano dentro, tendrá que hacer cola y pagar



Y entramos en la bonita iglesia, que fue construida encima del Templo de Hércules Pompeianus en el S. VI. Monjes griegos que escaparon de las persecuciones iconoclastas, la decoraron en el año 782, que fue cuando recibió el adjetivo cosmedin, derivado del griego “kosmidion” que significa bello u ornamentado. En el S. XII adquirió su aire medieval, aunque en el S. XVIII se remoza en estilo barroco, por suerte, a finales del S. XIX estos añadidos se retiraron quedando la Basílica en su estado actual










La cripta se construye en el S. VIII para albergar las reliquias que el papa Adriano I extrajo de las catacumbas. Podemos ver elementos antiguos, posee la forma de una pequeña basílica en la que se ubican varios nichos con estantes de mármol donde se exponían las reliquias de los peregrinos.



Al salir de la Basílica cogemos hacia la derecha, cruzamos la Vía dei Cerchi y ya vemos el Arco de Jano

Es un arco cuádruple de mármol, de 16 metros de altura y 12 metros de ancho, posiblemente de principios del siglo IV, es probable que sustituyera a otro construido en el mismo lugar. Su función sería indicar uno de los límites del Foro Boario. Presenta una serie de nichos cuyas medias cúpulas tienen forma de concha, y en la antigüedad presentaban unas pequeñas columnatas que fueron arrancadas en la Edad Media, en el siglo XIII se construyó una fortaleza en el ático de dicho arco, que se demolió en el S. XIX

Desde el Arco, podemos ver el campanario de la Basílica de San Giogio in Velabro y hacia allí vamos, por la Vía del Velabro


Adosado a la estructura del pórtico podemos contemplar el bonito Arco degli Argentari, construido en el año 204, en la inscripción se lee “argentarii et negotiantes boari huius loci”, de los banqueros y los comerciantes del foro boario









La inscripción dedicatoria, está encuadrada por dos bajorrelieves que representan a Hércules y a un genio. La parte oriental fue semienglobada en el siglo VII en la iglesia de San Giorgio in Velabro. Los paneles del interior del pasaje presentan relieves con escenas de sacrificio, con las figuras simétricamente contrapuestas: en el lado derecho están representados Septimio Severo y Julia Domna, mientras que una figura borrada debía representar a Geta; y sobre el lado izquierdo Caracalla. En el lado externo del pilar occidental, el panel representa a soldados y prisioneros bárbaros, mientras que sobre el lado frontal, se conserva una figura con una túnica corta. Sobre los relieves mayores, paneles más pequeños con Victorias o águilas, y bajo el mismo, escenas de inmolación de las víctimas sacrificadas. Una preciosidad

Después de estar un buen rato admirando el arco, entramos en la iglesia, probablemente se construyó en el S. VI, pero fue reconstruida durante el pontificado del Papa León, en el año 682. Su nombre deriva de "Velabrum", el pantano fluvial donde se dice que Faustolo encontró a Rómulo y Remo







Volvemos sobre nuestros pasos y cogemos a la derecha por la Vía Luigi Petroselli, que más adelante se convierte en Vía del Teatro di Marcelo, en el primer tramo de la calle, frente a nosotros, en el lado izquierdo, podemos ver la Casa dei Crescenzi, un raro ejemplo de casa medieval, S. XII, propiedad de Niccoló Crescenzi, era una pequeña fortaleza que protegía el puerto fluvial y cobraba peaje por atravesar el puente Emilio, utilizó en su construcción elementos arquitectónicos de la antigua Roma


Un poco más adelante y a mano derecha, vemos un área arqueológica, Area Sacra di Sant’Omobono, Se encuentra junto a la iglesia homónima, en lo que fue el antiguo Foro Olitorio, entre el Foro Boario y el Teatro Marcello, esta área arqueológica fue descubierta en 1937, se tiene constancia de la existencia de dos templos, uno dedicado a Fortuna, el único visible en la actualidad, y otro a Mater Matuta, deidad marina, cuya fundación se atribuye al rey etrusco Servio Tulio. Tras varios episodios de destrucciones y edificaciones, durante el siglo VI d.C. se levantó una iglesia sobre el templo de Mater Matuta, reconstruida en 1482, dedicándose a San Salvatore in Porticu y en el siglo XVIII, se dedica definitivamente a los santos Omobono y Antonio.


Seguimos subiendo por la Vía del Teatro di Marcelo, a nuestra derecha vemos unos restos de los que no he encontrado información


Al otro lado de la calle tenemos la Iglesia de San Nicola in Carcere, fue construida sobre las ruinas del Foro Holitorio y sus templos del período republicano dedicados a Juno, Spes y Jano, que fueron convertidos en cárcel (de ahí in Carcere) y posteriormente en iglesia. Todavía hoy se pueden observar las columnas de dos de los Templos romanos del siglo III a.C. que están incorporadas en las dos paredes laterales de la iglesia y las tres columnas del Templo de Juno Sospita (197–194 a.C.) en la fachada realizada en el siglo X y en la reconstrucción de 1599.
En la cripta, que puede ser visitada, también se encuentran restos del antiguo Templo de Juno Sospita. Estaba cerrada y es un lugar que tenemos muchas ganas de ver, quedará para la próxima visita a Roma



Seguimos nuestra caminata y ya podemos ver a mano izquierda el Teatro Marcello, un antiguo teatro romano y parcialmente conservado. Su construcción fue iniciada por Julio César poco antes de su asesinato, y terminado por Augusto, entre los años 13-11 a.C. Se considera uno de los primeros espacios escénicos permanentes de la capital (tras el teatro de Pompeyo). Fue dedicado a Marco Claudio Marcelo, sobrino, yerno y heredero de Augusto, y que había muerto prematuramente en el 23 a.C. En el año 1150 fue ocupado por pequeñas construcciones y se transformó en fortaleza, lo que evitó futuras destrucciones. Pasó por diversos propietarios y múltiples reformas, hasta la expropiación por parte del dictador Benito Mussolini, se realizaron labores de restauración entre 1926 y 1932, eliminando numerosas tiendas y casas que ocupaban los arcos y el espacio circundante; asimismo, se desenterraron los arcos que estaban unos 4 metros bajo tierra y se consolidó una parte de la arcada interna con espolones de ladrillo y se reconstruyó parte de la fachada, que es todo lo que podemos ver hoy en día


Ya estamos muy cerca de la Cordonata Capitolina, que sube al Campidoglio y podemos ver frente a nosotros una parte de la fachada de la Basílica de Sta. Mª in Ara Coeli y del Monumento a Vittorio Emanuele II

Seguimos un poco más adelante y nos encontramos los restos de la Insula dell’Ara Coeli representa un raro ejemplo de casa de alquiler de época imperial, el único que ha llegado a nuestros días, S. II d.C. La necesidad de alojamientos para la población que aumentaba continuamente en Roma y la carencia de terrenos edificables indujeron a construir edificios que crecían en altura. El edificio fue descubierto durante las obras de 1926 para el aislamiento del Campidoglio, se conservan cuatro plantas y los restos de otras dos; no es visible toda la fachada porque la planta baja y la primera planta están a unos 9 metros bajo el actual nivel de la calle. Se ha calculado que esta ínsula pudo alojar hasta a 380 personas. Parte de sus muros se utilizaron para la construcción de una iglesia y aún conserva unos frescos del siglo XIV.




En la planta baja solía haber un comercio, taller o taberna, el primer piso solía habitarlo la familia que poseía el negocio de la planta baja y las plantas más altas estaban destinadas a familias de pocos recursos, ya que no había agua corriente y los materiales eran más pobres.
Volvemos hacia atrás y subimos la Cordonata Capitolina


Habíamos visto un mirador que presagiaba muy buenas vistas, así que tratamos de encontrarlo, para ello cogimos a la derecha, por la Vía delle Tre Pile, bordeando el Pallazzo Nuovo de los Museos Capitolinos, hasta su parte posterior, por Vía di Villa Caffarelli, hasta que vimos a nuestra derecha un jardín, pero al que no se podía acceder porque había un acto, supongo que era un mitin de alguno de los candidatos a la alcaldía de Roma, ya que había elecciones en esos días



Continuamos la caminata hasta el mirador sobre el Foro, que siempre es un excelente lugar para admirar y sacar más fotos






Está atardeciendo y la luz es muy bonita, bajamos la Cordonata de nuevo y pasamos por el siempre omnipresente Vittorino, que con esta luz hasta es bonito


Cogimos la Vía del Corso, ya sólo nos quedaba una cosa por hacer hoy: tomar algo en Giolitti







Ya existía en el siglo IX como capilla, en 1165 recibió el nombre de Santa María in Via, esto es, "en el camino", en referencia a la cercana Vía Flaminia. Inocencio VIII hizo construir la iglesia actual, entre 1491 a 1513. La fachada y el pórtico fueron diseñados por Pietro da Cortona en 1660 y Santi Ghetti decoró el altar principal.
No nos entretuvimos mucho y continuamos nuestro camino, giramos a la izquierda en la Piazza Colonna, rodeamos la Piazza di Monte Citorio, ya que no está permitido el paso por la plaza ya que está el edificio donde se encuentra la Cámara de Diputados



No había mesas fuera, así que, con nuestro pasaporte Covid, nos sentamos en una mesa del bonito interior, no había nadie





La foto de su fachada la sacamos cuando nos íbamos y había ya alguna mesa libre

Volvimos paseando hasta el hotel y aquí termina otro cansadísimo día por Roma, pero muy disfrutado
