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Norte: Agua y piedras
Puntuación: 5 - 2 votos

Etapa: Norte: Agua y piedras

22 de julio. El apartamento forma parte de una pequeña guesthouse y tiene 2 habitaciones más al lado de la nuestra, y además tiene un jacuzzi exterior comunitario a disposición de cualquier huésped a cualquier hora. El apartamento es simple pero...

Josep7778 Autor: Fecha creación: - Localización: Islandia Islandia
Diario: Iceland 2021-Las fuerzas de la naturaleza Puntuación: 5 - 14 votos - Localización: Islandia Islandia
Casi 3 semanas por la isla dominada por los elementos
22 de julio

El apartamento forma parte de una pequeña guesthouse y tiene 2 habitaciones más al lado de la nuestra, y además tiene un jacuzzi exterior comunitario a disposición de cualquier huésped a cualquier hora. El apartamento es simple pero amplio, con cocina, nevera y baño aparte de la cama. Lo que no incluye es el desayuno, por lo que nos ponemos en marcha pronto en dirección al lago Myvatn, y nos paramos en el minúsculo asentamiento enfrente de la zona de Stakholstjorn, apenas un par de casas, un par de tiendas, un hotel, una gasolinera y un poco más allá, una iglesia y un centro de visitantes. Para llegar, hay que dejar atrás la carretera 1 apenas medio kilómetro y seguir por la 848. Frente a la gasolinera, hay una tienda de recuerdos, dónde también sirven desayunos, y aprovechamos para tomar unos cafés y unos bollos, curioseando la tienda de souvenirs. Habíamos leído que en la zona de Myvatn, los mosquitos son una auténtica pesadilla, así que compramos unas redes para ponernos en la cabeza y evitarlos. Entre algún souvenir, las redecillas y el desayuno, nos dejamos unas 10000 ISK en la tienda. Cómo el coche está bien aparcado, atravesamos la carretera 848 y paseamos un rato, con las redes colocadas, por la zona de cráteres llamada Stakholstjorn (icelandtravelguide.is/ ...r-craters/) , que en realidad es el nombre de uno de los pequeños lagos atrapados entre cráteres, que desemboca en el gigantesco Myvatn. Mientras paseamos, nos damos cuenta del acierto de las redecillas, pues se escucha el zumbido de los mosquitos por todas partes. La zona en sí no tiene demasiado interés, pero para estirar un poco las piernas por la mañana, nos vale. Entre los zumbidos de los mosquitos, sobresale uno de mayor intensidad que corresponde a un chaval sobrevolando con un dron los cráteres. Llevo el mío en la bolsa, pero me da un poco de pereza sacarlo, y cómo el lugar no es especialmente bonito, paso.


Volvemos al coche y seguimos bordeando el lago hasta Dimmuborgir (www.islandia.com/dimmuborgir) , para echar un vistazo. Aparte de un restaurante y otra tienda de souvenirs, la zona se caracteriza por la gran cantidad de formaciones de lava procedentes de las inmediaciones del lago Myvatn, que han creado una especie de laberinto de decenas de senderos que recorren la zona. Curioso, pero no nos llama mucho la atención, así que mientras Ester deambula por la tienda de recuerdos una vez más, yo hago unos vídeos sobrevolando la zona con el dron y nos damos por satisfechos. Por cierto, 6000 ISK más en recuerdos...



Próxima parada: el cráter Hverfjall (www.islandia.com/hverfjall), un cráter perteneciente a un volcán extinto al que se puede acceder por la ladera hasta el mismo borde, mediante una escalera construida para tal fin. La subida no es especialmente dura, pero parece un lugar de peregrinaje por la cantidad de gente que nos cruzamos en el camino o que suben antes y después que nosotros mismos. El cráter, casi perfecto, tiene un diámetro aproximado de 1 km, y recorrerlo nos llevaría un buen rato, por lo que recorremos sólo una cuarta parte aproximadamente, sacamos unas cuantas fotos, y cómo no, unos vídeos sobrevolándolo a pesar del riesgo que supone por la altura y el viento en la cima del cráter.




Después de la subida, nos ha entrado hambre y nos dirigimos a Reykjahlid, apenas unos kms más al norte, dónde la 848 vuelve a encontrarse con la 1. Comemos en el Gamli Baerin unos platos de sopa y ensalada por unos 7000 ISK, antes de volver a la carretera.
Nuestra próxima visita: Grjotagja (www.islandia.com/grjotagja), una cueva con una piscina natural que se hizo famosa en “Juego de Tronos”. El agua, de un azul muy intenso, está a una temperatura de 43º, pero en la actualidad está prohibido el baño. La cueva es muy pequeña y tiene dos entradas (cuidado con la cabeza!) , una a cada lado de la piscina natural. Las colas para entrar son relativamente largas, pues las reducidas dimensiones del lugar, impiden que haya más de 2 personas en cada entrada a la vez. Visita rápida.


Seguimos curioseando por la zona, y ahora nos dirigimos a Hverir (www.islandia.com/hverir), una zona de alta actividad geotérmica, con piscinas burbujeantes, fumarolas y lodo hirviendo, una especie de “Yellowstone en miniatura”...




Cómo no, aparte de pasear y sacar fotos, sobrevuelo la zona de nuevo con el dron, al no haber ninguna señal que lo impida a la vista. Tras un buen rato en la zona, oliendo el inconfundible aroma a azufre de las fumarolas, damos por acabada la visita y proseguimos un poco más al norte, al otro lado de la 1, por el desvío que lleva a la central térmica de Krafla, para admirar el cráter Viti (guidetoiceland.is/ ...-in-krafla), y el precioso lago que alberga su interior.
Por el camino, dos curiosidades:
- La “ducha perpetua”, una ducha que sale de la nada en medio de un apartadero de la carretera y de la que sale perpetuamente agua caliente. Nosotros sólo paramos a hacer unas fotos, pero detrás de nuestro coche, aparca una autocaravana y sale el conductor en paños menores a darse un remojón.
- La puerta formada por los tubos de la central térmica de Krafla, que forman una arcada por debajo de la que hay que pasar para llegar a la zona del cráter.
Toda la zona de la central parece otro mini-Yellowstone, por la cantidad de columnas de humo que salen de los respiraderos de la red de tuberías.
Llegamos por fin, a apenas 1 kilómetro tras la central, al aparcamiento del cráter Viti, lleno de coches y algún autobús. Sopla un viento terrible, y aún a riesgo de perderlo, hago unas tomas más con el dron desde la perpendicular del lago, para poder tener una toma cenital. Una vez hechas, bordeamos una cuarta parte del cráter, pero hace bastante frío, y el viento es casi insoportable, así que volvemos al resguardo del coche, dispuestos a seguir con el día de hoy.



Por la carretera 1 en dirección este, llegamos al desvío de la 862, que nos permitirá acceder a los miradores de la parte oeste del cañón del río Jokulsa, en el que se pueden observar varias cascadas, a cuál más impresionante. La más cercana a la 1 es Selfoss (maravillasdelmundo.es/ ...e-selfoss/), de la que tenemos que conformarnos con una visión lateral, pues el mirador que la muestra mejor, en mi opinión, debe ser el del lado este. Continua soplando el viento, y aquí sí que está prohibido el vuelo, así que nos conformamos con la cámara y el trípode. Cuando llegamos al mirador, estamos solos, al cabo de 5 minutos, llega una multitud de gente y nos retiramos. Sin duda ha llegado un autobús de algún viaje organizado o de algún agente local.


Sin necesidad de volver al coche, seguimos andando hasta el mirador del oeste de Dettifoss (www.islandia.com/dettifoss). La cascada más caudalosa de Europa (400.000 litros por segundo. Qué locura. Qué barbaridad. Qué cantidad de agua cae por esta cascada. Nos deja con la boca abierta. No podemos articular palabra, y de poco hubiera servido, pues el ruido de la caída es tan ensordecedor que es imposible tener una conversación estando cerca de la cascada. Se puede observar desde el lado oeste en 3 puntos diferentes. Desde cualquiera de ellos, quedas empapado del agua que cae al fondo del cañón y vuelve a subir acompañada por el viento. Brutal, no hay palabras. Casi se marea uno y todo de mirar fijamente la caída de agua. En el día de hoy, casi sin sol y con el agua embarrada, parece un televisor estropeado de los de antes.



Volvemos al coche y seguimos por un desvío en forma de camino de tierra que nos lleva al mirador oeste de Hafragilsfoss (hiticeland.com/ ...j%C3%BAfur), la tercera cascada de la zona, parecida a Dettifoss, aunque menor en tamaño. En este mirador no hay absolutamente nadie, aunque debemos reconocer que no es el mejor punto para ver la cascada, pues está muy por encima de ella. Pero para hacernos a la idea, nos vale. Si no hay contratiempos, mañana veremos las 3 cascadas desde el otro lado.


Damos por acabadas las visitas de hoy, estamos un poco cansados, hambrientos y empieza a llover, o sea que volvemos a Myvatn y paramos a coger unas pizzas en Daddi’s Pizza (7400 ISK), para llevárnoslas al apartamento. Tenemos un buen rato por delante, pero por suerte, el escaso tráfico, permite ir un poco más rápido de lo normal, y llegamos cuando aún no están frías del todo. Nos damos un festín de pizza, y salimos al jacuzzi a darnos un remojón, mientras repasamos un poco lo que haremos mañana. Hartos, y un pelín arrugados, nos ponemos a dormir.

Recorrido: 220 kms.

23 de julio

Ayer por la tarde, regresando de Dettifoss, vimos un lugar que nos pareció atractivo para ir a cenar, y cómo hoy aún estaremos por la zona, nos pasaremos a guardar una mesa para esta noche. El lugar es una granja de vacas en la que también tienen restaurantes e incluso habitaciones para huéspedes (www.vogafjosfarmresort.is/). Se encuentra cerca de la zona de Reykjahlid, entre el volcán Hverfjall y el pueblo de Reykjahlid.
Al salir del apartamento, mientras cargamos el coche, conocemos a Mariana, la propietaria de la guesthouse e intercambiamos unas cuantas frases, aunque sin extendernos demasiado, pues está muy ocupada con los dos niños pequeños que acaparan toda su atención.
Por el camino, volvemos a pasar por la tienda en la que desayunamos ayer, pero solamente para coger unos cafés y rellenar el depósito de gasolina en los surtidores de Orkan que hay frente a ella. Mientras Ester va a por los cafés y yo espero en el surtidor, llega un autobús a cargar a un rebaño de turistas españoles para iniciar su ruta del día.
Con el depósito lleno (5700 ISK), procedemos a rodear el lago Myvatn, guardar mesa e iniciar el recorrido por la 1 hacia el desvío de la 864 que nos tiene que llevar a la zona este de las cascadas de ayer.
Hay muy poco tráfico, por suerte, porque unos kms antes de llegar al puente que atraviesa el río Jokulsar (entre la 862 y la 864), nos llevamos un susto de muerte. Vamos solos en dirección este y apenas hay tráfico en sentido contrario. El día está más o menos despejado y la visibilidad es buena. En una de las rectas (recordemos: no hay arcenes, y la cuneta tiene un desnivel de casi un metro), vemos acercarse en sentido contrario una furgoneta camperizada de gran tamaño, que debe pesar como 3 veces nuestro pequeñín Jimny. A lo lejos no se percibe bien, pero el conductor va totalmente distraído, invadiendo más de la mitad de nuestro carril. A medida que nos acercamos, se intuye el desastre, por muchas ráfagas y bocinazos que le damos, no se desvía y sigue en nuestro carril. Cómo no nos podemos detener en el arcén ni la cuneta, reduzco la velocidad, me arrimo todo lo que puedo a la derecha y agarro con fuerza el volante esperando un milagro. A ultimísima hora, logramos pasar los dos, aunque la furgoneta nos da un golpe que casi hace saltar mi retrovisor. El conductor no se ha dado ni cuenta de lo que ha pasado, o le ha entrado el pánico y se ha dado a la fuga. Por suerte no hay víctimas y el retrovisor ha aguantado bien, pero el corazón nos va a 250 por hora. NUNCA habíamos estado tan cerca de un accidente grave, puesto que aunque nosotros habíamos reducido hasta poco más de 40 kph, la furgoneta iba a más de 90 kph, por lo que un choque frontal habría sido fatal (para nosotros, seguro; para el conductor despistado de la furgoneta, quizás).
Como no nos podemos parar para pasar el susto, seguimos conduciendo lentamente hasta atravesar el puente y torcer al norte por la 864, hasta llegar al aparcamiento de la zona este de Dettifoss. Cargamos con el trípode para poder hacer alguna foto de larga exposición y emprendemos el sendero hasta el mirador. La cascada se ve totalmente distinta desde este lado, pero es igual de espectacular. En el mirador, varios fotógrafos con sus trípodes intentan obtener una imagen satisfactoria durante un buen rato, y tenemos que esperar hasta que alguno libera un espacio para plantar el nuestro. Tras varios intentos, nos damos por satisfechos y empezamos a recoger para ir un poco río arriba y poder ver Selfoss de frente (apenas 1 km de camino), pero empieza a llover y abortamos misión. Nos perdemos las vistas desde el lado este de Selfoss y de Hafragilsfoss, pero no tiene pinta de parar pronto, y tenemos un largo recorrido por delante.


Seguimos por la 864 al norte hasta el cruce con la 85, dónde un poco al oeste se encuentra una gasolinera N1 con restaurante y el centro de visitantes del Asbirgy Canyon, nuestra siguiente visita. Pero antes, comemos algo en el restaurante, lleno de turistas, y en el que ya empezamos a notar como algunas personas vuelven a llevar mascarilla en el interior. Según nos cuenta el camarero, hay un repunte importante de casos de Covid y parece que van a entrar en vigor nuevas restricciones.
Después de comer, nos vamos al centro de visitantes del Asbirgy Canyon, a pedir algo de información. La verdad es que nos parece muy poco interesante todo lo que nos cuentan y decidimos solamente acercarnos con el coche hasta el aparcamiento al fondo del cañón (en uno de los pocos “bosques” del país), pero, un tanto decepcionados, no llegamos ni a bajar del coche ni sacar una sola foto.
Ahora toca ir al sur por la 862, y nos pararemos en la zona de Hljodaklettar (guidetoiceland.is/ ...odaklettar) a hacer una excursión para ver las formaciones rocosas de la zona. Recientemente se han estado haciendo obras en la zona y hay un nuevo aparcamiento que google maps no tenía controlado, y las indicaciones por el sendero están fatal. Entre bajar, ver todas las formaciones rocosas y lograr volver, estamos 3 horas andando. Por suerte ha parado de llover. El aparcamiento tiene muchos coches estacionados, pero la verdad es que por el camino apenas encontramos a un par de parejas/grupos. Es una zona muy chula, que realmente vale la pena visitar si disponéis de tiempo. Las formas que adquieren las rocas, con los pliegues forzados por el movimiento de las placas tectónicas, nos acaba mostrando verdaderas maravillas, y podemos disfrutarlas en completa soledad. Solamente al emprender el camino de regreso, por dónde no era (google maps nos llevaba al aparcamiento antiguo), nos topamos con una familia francesa que también anda un poco “perdida” gracias a las indicaciones erróneas. Al final, tenemos que volver por el mismo camino de la ida, andando mucho rato contra el constante viento que no nos ha dejado en paz en todo el día.


El camino de vuelta nos tiene un poco ansiosos porque tenemos mesa a las 8:30 pm en la granja para cenar, y aún queremos ir a darnos un baño a los Myvatn Nature Baths (myvatnnaturebaths.is/book-ticket/), la “competencia” de la Blue Lagoon cercana a Reykjavik, aunque menos masificado. Es una zona de piscinas de aguas termales, saunas, etc. Llegamos sobre las 7 pm, por lo que apenas podremos estar 1 hora en remojo (por suerte el restaurante está a unos 10 minutos en coche). La entrada es carísima, por lo menos para el rato que vamos a estar: 11500 ISK para los dos. Venimos semi-preparados; tenemos bañadores, pero solamente una toalla, por lo que a la hora de salir vamos a tener que hacer turnos en la ducha.
Un ratito en la piscina de agua caliente exterior, viendo como la gente actúa como si estuviera en el caribe (con los vasos de refresco o cócteles en el agua); un ratito en la sauna, un ratito en los surtidores de agua a presión para masajear el cuello y llega la hora de marcharnos para no perder la reserva...


Llegamos al restaurante puntuales y con el pelo mojado (Ester, yo obviamente no...), y cenamos muy bien, aunque no abundantemente, por casi 14000 ISK.
De aquí al apartamento, tenemos otra media hora larga (hoy no hay pizza que se enfríe).
Al llegar al apartamento, me llega un email de Booking conforme la tarjeta N26 con la que había hecho la reserva del hotel para los 3 últimos días está dando problemas de pago. Seguramente es el mismo problema que tuvieron en el hotel de Kirkjubaeklaustur, que por cierto, aún no han cobrado. A estas horas, no voy a ponerme a gestionar el tema de la tarjeta con Booking, así que lo dejo para mañana a 1ª hora.


Recorrido: 285 kms.

24 de julio

Hoy toca levantarnos pronto, pues tenemos reserva en Husavik a las 10 para hacer un tour de avistamiento de ballenas, y tenemos un ratito de conducción hasta el puerto, aparte de tener que cargarlo todo en el coche de nuevo, pues abandonamos el apartamento.
Mientras Ester acaba de prepararse para el día, aprovecho para llamar a Booking e intentar solucionar el problema del pago del hotel que tenemos reservado para los 3 últimos días. Llamo al teléfono de contacto de Booking, y estoy un buen rato charlando con una eficiente responsable de atención al cliente. Después de varios intentos con distintas páginas seguras de pago, al fin damos con una que acepta la N26 sin problema y queda resuelto el tema en apenas 10 minutos. Al cabo de 2 minutos más, recibo el email de confirmación de pago: tema resuelto. A ver ballenas! El trayecto de poco más de 40 kms nos lleva algo más de 30 minutos, pero aún así, llegamos con tiempo para aparcar, hacer el check in e ir a por un par de cafés al Krambud (cafetería/supermercado de barrio) que se encuentra justo enfrente de las oficinas de las 2 empresas que se dedican al tema de los avistamientos de ballenas. Nosotros tenemos la reserva con North Sailing (www.northsailing.is/) . El precio es de unos 73€ por cabeza. Está cayendo una ligera lluvia que esperamos no sea impedimento para zarpar. Hay bastante cola en las dos garitas (la otra empresa es Gentle Giants (www.gentlegiants.is/)). Nos indican que estemos a punto en breves minutos al lado del barco llamado Gardar, bastante grande. Al ir subiendo a bordo, nos van entregando los trajes térmicos/salvavidas, que todo el mundo se va poniendo diligentemente como puede, tarea nada fácil en una cubierta de barco húmeda, con cacharros por todos lados y con unas 45 personas haciendo equilibrios a nuestro alrededor para ponerse el mismo traje. Una vez todos vestidos, parecemos una horda de pingüinos/teletubbies. Os aseguro que frío no se pasa con estos trajes, y desconozco su efectividad para facilitar la flotación en caso de caer al agua, pero no son NADA cómodos...


Con todo el mundo a bordo y más o menos disfrazados, zarpamos para salir del puerto de Husavik en dirección noroeste (más o menos). Por megafonía, un biólogo marino va dando toda clase de detalles (en inglés con acento español) sobre la vida marina de la zona, las costumbres de las ballenas, etc.
Al poco rato de haber zarpado, empieza a salir el sol, y el traje molesta más que otra cosa, así que me saco la parte de arriba y me siento en uno de los bancos de cubierta que ha quedado libre a echar una cabezadita. En caso de ver algún animal, el ruido de la gente ya me despertará... Ester mientras tanto, se queda en proa a sacar fotos, disfrutar del día y vigilar para ver antes que nadie una ballena.
La primera hora y media es aburridísima: navegación sin ton ni son, buscando sin parar y sin suerte. Al final, cerca de mediodía, por fin vemos un chorro saliendo del agua relativamente cerca de nuestra posición. Unas pocas fotos, el barco escorado a un lado (no sé cuál) por el peso de todos los pasajeros intentando ver algo, y la ballena se hunde. Ester sigue en proa y me acerco a ella sin muchas esperanzas de ver nada. De pronto, me señala hacia abajo, justo debajo de nosotros, y vemos una enorme ballena cruzando justo por debajo de la proa, mientras todo el mundo sigue mirando a los lados. No sé si algún pasajero más de los que se encuentran en proa la ha visto. Justo después sale a pocos metros de la proa del barco y le vemos perfectamente todo el lomo. A partir de este momento, empieza la persecución del cetáceo. Se hunde, avanzamos en aquella dirección, reaparece a uno de los lados a varias decenas de metros; cambiamos de rumbo, se hunde... y vuelta a empezar.
Así pasamos casi una hora más, cuando por megafonía nos comunican que debemos emprender el regreso a puerto, y que en unos momentos nos servirán una taza de chocolate caliente y un bollo de canela. Se agradece! Cuando me acerco a buscar mi chocolate, veo que el que lo sirve en aquel momento es el biólogo marino que hablaba por megafonía, y le pregunto de dónde es, en español, pues su acento no nos ha dejado lugar a dudas. Acertamos: es de Madrid, pero no parece muy por la labor de entablar conversación, así que le dejo sirviendo más chocolate al resto de pasajeros.

Lo tienen cronometradísimo: amarramos en el mismo sitio del que zarpamos a las 2 en punto. En total 4 horas, aunque de navegación han sido poco más de 3 y media. Rato antes de llegar a puerto, ya nos habíamos despojado del todo del traje para poder salir rápidamente, pues nos tememos que a esta hora y con tanta gente va a costar encontrar algún sitio para comer.
Por suerte, en el mismo puerto hay una serie de restaurantes y una especie de feria local, todo abarrotado de gente. Nos dirigimos al primero que encontramos y nos sentamos en la terraza compartiendo una mesa grande con otra familia en el Gamli Baukur (gamlibaukur.is/) . Comemos relativamente bien por 7400 ISK, y después nos regalamos un helado comprado en el Krambud. Recogemos el coche, llenamos el depósito en la gasolinera Orkan situada junto al puerto, y nos ponemos en marcha para ir a Godafoss, una de las cataratas más famosas del país: la Catarata de los Dioses (www.islandia.com/godafoss). Se encuentra justo al lado de la carretera 1, a apenas 15 kms de nuestro apartamento. Cuando llegamos al párking está lloviendo, por lo que esperamos unos minutos en el coche, hasta que deja de llover y cogemos el trípode para ir a los miradores del lado sur en primer lugar. Después de hacer un montón de intentos y desde varios ángulos, nos damos satisfechos y regresamos al coche para acercarnos a verla desde su lado norte. Antes de esto, aparcamos frente al centro de visitantes, dónde aprovechamos para tomar otro chocolate caliente y visitar el servicio y la tienda de recuerdos. A apenas 1 minuto en coche, se encuentra el aparcamiento del lado norte, aunque ellos lo llaman oeste... Unas cuantas fotos más, y nos ponemos en ruta por la 1 en dirección oeste, tenemos un largo recorrido por delante.

Nos aseguramos de no meternos por el único peaje del país, en las cercanías de Akureyri, dando un rodeo de unos 12 kms para evitar el túnel de pago, y seguimos hasta Blonduos, dónde llegamos al cabo de un par de horas de haber dejado Godafoss, y buscamos un lugar para cenar. El elegido es un garito llamado B&S (bogs.is/) . Bueno, pero demasiado caro (7600 ISK), aunque tampoco hay mucho más donde elegir. Al lado del restaurante, tenemos una gasolinera N1 a la que vamos a comprar unos postres, mucho más baratos sin duda que los que ofrece la carta del restaurante.
Ha sido un largo día, sin embargo, aún nos queda un trecho por delante hasta llegar al hotel que tenemos reservado para las dos noches siguientes: Northwest Hotel, a unos 40 kms, en la misma carretera 1. No encontramos nada más por la zona.
Al llegar, nos sorprendemos de lo cutre que puede llegar a ser un hotel, pero uno se llega a acostumbrar a (casi) todo, no?
Nos registramos y subimos a la habitación, de la que apenas podemos abrir la puerta, porque la litera en la que teóricamente debemos dormir está muy cerca y no hay espacio. Empujando, al final lo logramos y ponemos la litera más arrimada a la pared posterior para poder entrar y salir sin tanto esfuerzo. La habitación es minúscula, con un baño que apenas mide 1 m2, pero lo peor es que las literas son de juguete, es imposible que aguante mi peso y el de Ester (dudo si aguantará el mío), así que bajo a recepción a pedir si nos pueden cambiar de habitación, no ya por comodidad, sino por seguridad! Nos dicen que están llenos (???), y que es imposible el cambio, por lo que, un poco mosca, le digo que nos cancele la segunda noche, y que nos devuelvan la mitad de lo pagado. La encargada de turno, de forma muy educada, me comenta que es demasiado tarde para obtener una devolución de parte de lo pagado aunque cancelemos. Un poco calentito, vuelvo a la mini-habitación a buscar algún otro alojamiento que nos permita mantener los planes sin cambiar demasiado. Logro dar con uno a unos 100 kms, y que tiene disponibilidad para mañana, así que lo reservo con la aplicación de Booking. Cualquier sitio debería ser mejor que este antro, y además, no perturba mucho los planes, pues se encuentra en la dirección que debemos seguir y repartiremos el kilometraje en los dos días...
Para dormir, al final, me quedo yo con la litera de debajo, y ponemos el colchón de la de arriba en el suelo (cabe justo, justo), para que intente dormir Ester. Vamos a perder 115€ con la anulación, pero tenemos colchón por el hotel no cobrado.

Alojamiento: Northwest Hotel (Vidigerdi). Booking. 2 noches con desayuno: 235€.(sólo nos quedamos 1 noche)
Recorrido:325 kms.

25 de julio

Bajamos a ver qué tal el desayuno con las maletas ya preparadas para salir en seguida de aquí. La noche evidentemente no ha sido muy cómoda para ninguno de los dos, en especial para Ester. El desayuno no mejora nuestra opinión del hotel: café aguado (más de lo habitual), algo de bollería un poco pasada y unos cereales casi rancios. Le pregunto a una de las camareras si sabe de algún lugar cercano con lavandería pública, nos apremia la necesidad de volver a lavar la ropa . Nos indica que probemos en la piscina pública de Hvammstangi, la ciudad más cercana, a unos 20 kms del hotel. Le damos las gracias, volvemos a pedir el reembolso de la noche anulada, y ante la negativa, salimos rápidamente en dirección a Hvammstangi.
No tenemos el día muy apretado, así que nos lo tomaremos con calma, a ver si tenemos suerte con la ropa. En media hora nos plantamos en Hvammstangi y llenamos el depósito en Orkan (6500 ISK). Cinco minutos después, estamos en la piscina pública del pueblo: por lo menos está abierta. Hablamos con un chico muy simpático en la recepción y nos confirma que pueden ofrecer el servicio y nos dice el precio y el funcionamiento del servicio, pues no es exactamente público. Debemos entregarle la bolsa de ropa y ellos mismos se encargan de poner la lavadora y posteriormente la secadora. Nos dice que podemos ir a recogerla como máximo a las 6 de la tarde, hora en la que cierran la piscina. Le entregamos la bolsa de ropa, le pagamos por adelantado los 2200 ISK acordados, y reemprendemos la marcha para ir al cañón Kolugljufur (www.northiceland.is/ ...kolugjufur) . Hay que decir que nuestro primer intento de llegar al cañón, magníficamente guiados por Mr. Google Maps, nos llevó al borde de una especie de lado junto a la entrada de una granja. De regreso a la 1, nos detenemos en uno de los pocos apartaderos para poder bajar a ver una manada de caballos que pacen a pocos metros de la carretera. Más que un apartadero, es un aparcamiento en toda regla, pues hay varios coches, e incluso llega a aparcar un autobús con el mismo objetivo que nosotros. Fotografiamos un rato a los hermoso ejemplares que deben ser de alguna de las granjas de los alrededores (están marcados), y seguimos en busca del cañón. Para ello debemos volver unos 15 kms atrás por la 1 hasta el desvío de la 715 hacia el sur. A apenas unos 5 kms, se encuentra el aparcamiento del cañón. Llueve un poco, o sea que no vamos a poder extendernos demasiado en la visita. Por otra parte, tampoco parece que haya mucho que ver, es muy parecido al Fjadrargljufur visitado unos días antes, pero mucho menos espectacular (por lo menos lo que nos dio tiempo a ver). Sacamos un par de fotos de las cascadas frente al puente que cruza el río que dio lugar al cañón, nos paseamos un poco por la parte alta del mismo, asomándonos al “abismo”, pero como la lluvia no cesa, acordamos regresar al coche y ponernos de nuevo en ruta.



Volvemos a Hvammstangi para comer algo, y nos dirigimos a un restaurante junto al fiordo, llamado Sjavarborg (www.sjavarborg-restaurant.is/) , todo un acierto. Caro (10500 ISK), pero la comida muy buena y lo mejor de todo, las vistas sobre el fiordo que nos permitieron disfrutar en varias ocasiones de una ballena nadando arriba y abajo y saliendo a tomar aire muy a menudo. Si lo llegamos a saber, nos ahorramos la excursión en Husavik! Incluso un grupo de 3 kayakistas se dedicaron a perseguirla bajo nuestra atenta mirada.
Acabada la comida, nos sentamos en uno de los sofás a charlar con un par de jóvenes islandeses mientras nos tomamos unos cafés. Nos despedimos al cabo de un rato y vamos a la piscina a recoger la colada. El amable recepcionista se ofrece a doblarla por nosotros, pero rechazamos la oferta y mientras vamos haciendo, hablamos un ratito con él, descubriendo que es un ex-policía yugoslavo que emigró a Islandia hace tiempo en busca de mejor sueldo y menos mafias.
Se nos está haciendo tarde y debemos despedirnos para ir a Hvitserkur (www.islandia.com/hvitserkur) , situado a unos cuantos kilómetros más al noreste de nuestra posición. Rodeamos el cabo en que se encuentra Hvammstangi por la carretera 711 (sin asfaltar), hasta distinguir el aparcamiento de la famosa formación rocosa. Lo primero que veo nada más bajar es la señal de “prohibido drones”... Hay un mirador en la parte superior del acantilado en el que nos encontramos y una especie de camino que permite bajar hasta la playa en la que se encuentra la roca. La bajada no es para nada fácil, y está bastante resbaladiza, aunque ahora mismo no llueve. Bajamos sin percances, aprovechando que la marea está baja, y podemos tomar posiciones en la estrecha playa, llena de algas y piedras súper resbaladizas, para sacar unas fotos, mientras vemos como la marea lentamente empieza a subir y a amenazar nuestra posición. Apurando al máximo, seguimos sacando fotos desde diversos ángulos, acercándonos caminando (con serio riesgo de batacazo) hasta la parte en que las piedras y algas dejan paso a la fina arena negra. Empiezan a caer de nuevo 4 gotas, y la marea casi nos lame ya los pies, pero ahí aguantamos. Mientras Ester planta el trípode y ajusta la cámara, se oye un gran estruendo que proviene del centro del fiordo, como de algo muy grande que cae al agua. Ester no levanta la vista del visor, pero yo dirijo la mirada hacia dónde creo que viene el sonido, y logro ver una ballena saltando fuera del agua y cayendo de nuevo con gran estrépito. Evidentemente no me da tiempo a filmarlo ni a sacar foto, pero esa imagen se me va a quedar mucho tiempo grabada en la retina: qué pasada! Mientras Ester saca las ya últimas fotos (a la fuerza), yo sigo vigilando, móvil en mano por si la ballena vuelve a aparecer, pero sin suerte. Recogemos los trastos, y empapados de ropa y un poco de pies, emprendemos la subida por el doblemente peligroso caminillo que nos lleva de vuelta al mirador y aparcamiento.


Un poco más al sur por la 711, hay un “centro de visitantes” y cafetería y nos detenemos a cambiarnos de ropa y tomar algo calentito. Enfrente, un joven que resulta ser el encargado de la zona, está haciendo volar un dron, y me pongo a hablar con el del tema. Comenta que suele dar permiso a gente que pide poder volar el dron cerca de Hvitserkur, siempre con la condición de no molestar a las colonias de focas de la zona. Lástima no haberlo sabido antes...


Con ropa seca y un chocolate calentito en la mano, nos despedimos y seguimos por la 711 hasta dar de nuevo con la 1 y siguiéndola algo más de 100 kms hasta Bifrost, localidad en la que reservamos ayer noche in extremis. El hotel (hotelbifrost.com/) está situado en una zona universitaria (www.bifrost.is/) y nos cuesta horrores dar con la entrada, que queda muy escondida en una esquina de las instalaciones. El hotel ha cambiado recientemente de ubicación, según nos comenta el recepcionista, por eso las indicaciones son tan confusas. Nos registramos, dejamos trastos en la habitación y bajamos a cenar en el comedor del hotel, que por suerte, sigue abierto a estas horas. Nos conformamos con unos platos de sopa y pan con mantequilla por 5500 ISK, y nos retiramos a la habitación, a guardar toda la ropa limpia y ordenar las maletas para seguir mañana en ruta más al oeste.

Alojamiento: Hotel Bifrost (Bifrost. Booking. 1 noche con desayuno: 140€.
Recorrido: 290 kms.

26 de julio

Menuda diferencia entre este hotel y el cuchitril en que nos quedamos ayer...
Antes de bajar a desayunar, preparamos todo el equipaje con la ropa limpia ya en su sitio para cargarlo en el coche y salir después del check out. El desayuno bastante completo, con pan, bollería, embutidos, cereales, fruta, zumos y cafés.
Pagamos la factura y nos despedimos del recepcionista, que parece también es camarero y cocinero...
Llenamos el depósito (5500 ISK) en la gasolinera Orkan que hay a menos de medio kilómetro del hotel, a medio camino del aparcamiento del cráter Grabrok (www.icelandtravel.is/ ...s/grabrok/) , punto que tenemos marcado como primera visita de la jornada. Hace bastante frío y algo de viento, pero de momento no llueve. La visita es muy rápida: el cráter es bastante pequeño, el camino hasta la cima no es muy largo, aunque está resbaladizo por la humedad, y apenas encontramos a nadie. Las vistas desde arriba están bien, con el contraste ofrecido por el negro de las rocas volcánicas esparcidas a lo largo y ancho muchos metros a la redonda, con el verde de la hierba y el musgo que crece por todas partes y que parece el ser vivo más abundante de la isla (junto con las ovejas). En la cima, el viento es bastante molesto y no alargamos la visita.


A menos de 3 kms en dirección sur, al otro lado de la carretera, se encuentra la cascada Glanni (www.icelandtravel.is/ ...waterfall/) , que no tiene demasiado interés una vez has visto las majestuosas cascadas del resto del país. Por lo menos no hay que andar más de 300 metros desde el aparcamiento para llegar al mirador situado en una plataforma de madera frente a la cascada.


Nuestro siguiente objetivo es la cascada de Hraunfossar (www.west.is/ ...waterfalls) , pero el señor google maps nos hace una nueva jugarreta y nos lleva por un camino de tierra, por parajes totalmente aislados, deshabitados y lejanos a cualquier punto de interés que pueda tener la zona. Hartos de recorrer más kms sin la más mínima esperanza de llegar a dónde nos proponemos, paramos junto a un río y damos la vuelta para volver sobre nuestras roderas hasta hallar de nuevo una zona asfaltada y volver a intentarlo. El coche ha quedado de color marrón de tanto polvo acumulado en nuestra pequeña aventura, y paramos en una gasolinera Orkan a darle un manguerazo que lo deje más o menos decente.
Con el coche en condiciones, volvemos a encomendarnos a san Maps para llegar a Hraunfossar y esta vez acierta: la localización está en la carretera 518. No acabo de entender estos despistes. El aparcamiento de las cascadas vecinas de Hraunfossar y Barnafossar está abarrotado, con autobuses y todo. Tenemos la suerte de encontrar un hueco y poder explorar los miradores, no muy lejanos. El 1r mirador queda frente a Hraunfossar y da la impresión de que el agua no cae desde la superficie, sino que se filtra a través de los huecos en la roca volcánica. En efecto es así, se trata de un flujo de agua subterránea que en este punto sale al exterior en forma de unas bonitas cascadas, no muy altas, pero originales. Un poco más arriba, un puente de madera cruza sobre la corriente de agua que fluye desde la cascada vecina llamada Barnafossar (hiticeland.com/ ...arnafossar) , que tiene una leyenda y una maldición asociadas. La cascada no es nada del otro jueves, pero la corriente que desciende es bastante intensa, con rápidos. Hay un mirador frente a ella, pero la visión no es muy buena.
La zona es buena para volar drones, y está permitido, así que saco unos cuantos vídeos de las dos cascadas y de unas ovejas que pacen tranquilamente junto a los rápidos antes de dirigirnos al visitor center/restaurante del lugar a comer algo. Por suerte, los autobuses ya han partido, y en el restaurante hay sitio para comer, aunque no hay mucha variedad, unos pocos platos en formato bufet por 6800 ISK, con el café y todo.





Ahora sí, dejamos esta zona, para dirigirnos a la península de Snaefellsness, en el oeste del país a medio camino entre Reykjavik, al sur, y los Westfjords, más al norte (y que dejaremos para otra ocasión). El camino es largo y llueve todo el rato: tardamos más de hora y media para llegar a los acantilados de Gerduberg (hiticeland.com/ ...-peninsula) . Llamarlos acantilados es un “error”, puesto que se encuentran tierra adentro, y normalmente se llama así a los que quedan sobre el mar. Pero de alguna manera hay que llamarlos. Se trata de una pared de varios cientos de metros de largo y unos 15 metros de altura, formada por centenares de columnas basálticas de distintas anchuras.


El camino de acceso desde la carretera principal que rodea la península (la 54), tiene una valla a la entrada, perteneciente a la granja que se encuentra justo antes de los acantilados. Siguiendo el camino de tierra, se llega a una pequeña iglesia que queda cobijada bajo otro acantilado diferente. El camino sigue y sube por detrás del acantilado sobre la iglesia y nos lleva a un paraje con una laguna y kms y kms de NADA enfrente. Estamos completamente solos todo el rato, desde que nos salimos de la 54. Paramos un rato a disfrutar del silencio y la tranquilidad, observando unos cisnes en la laguna hasta que empiezan a caer de nuevo cuatro gotas. Damos la vuelta y bajamos hasta parar frente a los acantilados, a los que no habíamos hecho mucho caso durante la ida.


Sacamos fotos, nos encaramamos por la ladera que queda justo bajo las columnas basálticas hasta poderlas tocar, y regresamos a la carretera para llegar a nuestra próxima parada: Bjarnarfoss (www.europeanwaterfalls.com/ ...jarnafoss/) , situada justo donde la 54 se separa de la carretera que rodea el cabo del parque nacional de Snaefellsness. Aún llueve un poco, pero ante la majestuosidad del salto de más de 80 metros, no podemos quedarnos en el coche, así que recorremos un trecho del camino hasta tener una buena visión de toda la cascada. El camino sigue hasta bastante más cerca del salto de agua, pero nos quedamos en el primer puente, desde el que se ve bastante bien.


Empapados, regresamos al coche y ponemos rumbo a Grundarfjordur, a 35 kms de aquí por la 54 que atraviesa el istmo de sur a norte y regresa al este por la costa norte. El paisaje es precioso, y más adornado con la lluvia y una espesa niebla que cubre las colinas y los prados.


Llegamos al pueblo de Grundarfjordur pasando por delante de Kirkjufell, la montaña en forma de iglesia que aparece en infinidad de fotografías de Islandia, especialmente desde el lado opuesto de la carretera, en el que se encuentra la pequeña cascada de Kirkjufellfoss (guidetoiceland.is/ ...-peninsula) . Ahora ya es demasiado tarde para detenernos, tenemos que buscar nuestro alojamiento e ir a cenar. Además con tan poca luz, pocas fotos vamos a tener, aunque a esta hora seguro que no hay nadie. Con buen tiempo, el lugar parece las Ramblas en verano.
Atravesamos el pueblo atentos a si vemos algún local para ir a cenar, y llegamos a nuestra guesthouse, situada junto a la pequeña ensenada junto a Kirkjufell. Descargamos los trastos, dejamos las botas en la entrada, junto con las de los demás huéspedes para no ensuciar la moqueta y subimos al 1r piso, donde están las habitaciones y la cocina-comedor comunitario para los que quieran usarla. El check in se hace por teléfono una vez dentro de la casa.
La habitación es bastante pequeña pero acogedora, y con unas vistas brutales de la ensenada y Kirkjufell.
Salimos a cenar y vamos dando un paseo a un local en el centro del pueblo, en la misma carretera, llamado Kaffi 59 Bistro Bar (es.restaurantguru.com/ ...darfjordur), una hamburguesería del montón. Cenamos por 6000 ISK y volvemos a la guesthouse bajo una tenue lluvia para descansar.

Alojamiento: Stod Guesthouse & Apartments (Grundarfjordur). Booking. 2 noches sin desayuno: 140€.
Recorrido: 280 kms.


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comment_icon  Últimos comentarios al diario:  Iceland 2021-Las fuerzas de la naturaleza
Total comentarios 15  Visualizar todos los comentarios

Josep7778  josep7778  17/12/2021 19:33   📚 Diarios de josep7778
Comentario sobre la etapa: Norte: Agua y piedras
Gracias de nuevo por los comentarios y las estrellas a tod@s!

@Magrat1976, lo de la climatología en el sur es relativo, los 4 primeros días fueron horrorosos.... Pero es lo que hay en Islandia, no?

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Rutas-Itinerarios Tema: Itinerario en Islandia: más de dos semanas
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Fecha: Lun Dic 20, 2021 02:38 pm    Título: Re: Itinerario en Islandia: más de dos semanas

Ojalá algún día pueda visitar ese País, pedazo diario te has currado.
Mis felicitaciones.

- Mensaje escrito desde Iceland 2021-Las fuerzas de la naturaleza -
sayako
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Fecha: Mie Ene 26, 2022 01:31 pm    Título: Re: Itinerario en Islandia: más de dos semanas

Hola, estoy mirando cómo organizar una ruta por Islandia de 15 días. Me gustaría que me dierais vuestra opinión sobre la misma. Hemos quitado de la ruta Landmanalaugar y Askja porque por lo que hemos leído, no nos encaja mucho. Vamos con una niña de 9 años. Día 0. Llegada a Islandia de madrugada. Noche cerca del aeropuerto Día 1. Círculo Dorado. Noche en Hólmabæir Día 2. Excursión de un día a las Islas Vestman. Noche en Hólmabæir Día 3. Trayecto de Hólmabæir a Vik. Noche en Vik Día 4. De Vik a Skaftafell. Noche en Skaftafell Día 5. PN Vatnajökull. Día 6. Fiordos del este. Noche en...  Leer más ...
dagolu
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Willy Fog
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Fecha: Mie Ene 26, 2022 05:19 pm    Título: Re: Itinerario en Islandia: más de dos semanas

En principio esta bien, pero deberías hacer al menos una de las dos ruta Landmanalaugar y Askja.

Yo te recomendaría la de Landmanalaugar , por la ruta que planteas, es mas sencilla.

Aunque yo te recomendaría las dos.

Saludos
sayako
Sayako
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Nov 24, 2008
Mensajes: 359

Fecha: Mie Ene 26, 2022 06:15 pm    Título: Re: Itinerario en Islandia: más de dos semanas

"dagolu" Escribió:
En principio esta bien, pero deberías hacer al menos una de las dos ruta Landmanalaugar y Askja.

Yo te recomendaría la de Landmanalaugar , por la ruta que planteas, es mas sencilla.

Aunque yo te recomendaría las dos.

Saludos

Para meter una de esas excursiones tendría que quitarle tiempo a otro sitio. Pero es que lo que hemos visto de fotos no nos ha llamado la atención, la verdad.
dagolu
Dagolu
Willy Fog
Willy Fog
Sep 11, 2009
Mensajes: 10980

Fecha: Mie Ene 26, 2022 06:21 pm    Título: Re: Itinerario en Islandia: más de dos semanas

"sayako" Escribió:
"dagolu" Escribió:
En principio esta bien, pero deberías hacer al menos una de las dos ruta Landmanalaugar y Askja.

Yo te recomendaría la de Landmanalaugar , por la ruta que planteas, es mas sencilla.

Aunque yo te recomendaría las dos.

Saludos

Para meter una de esas excursiones tendría que quitarle tiempo a otro sitio. Pero es que lo que hemos visto de fotos no nos ha llamado la atención, la verdad.

Pues nada, para gustos colores. Guiño

Saludos
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