Llegamos hasta la estación de Broadway(Brooklyn)debían ser sobre las 11:30 del mediodía.
Justo pisar las calles, empezamos a ver gente de la comunidad Judío-Ortodoxa, que tanto llama la atención al turista.
Como era un día lluvioso, muchos de ellos llevaban una bolsa de plástico o algún protector para su sombrero.

Fuimos paseando y vimos un montón de los típicos autobuses escolares de color amarillo, iban conducidos por Judíos-Ortodoxos.


Siempre encontrábamos algo que nos llamaba la atención.

Sin darnos cuenta, desde que salimos del metro, hasta llegar al mar, hicimos una buena pateada. En New York cada día, hicimos bastantes kilómetros a pie, las niñas fueron unas campeonas, no te das cuenta y caminas un montón.

Desde el Puente de Williamsburg al puente de Manhattan, parece que no, pero hay un buen trecho, 1 hora y media caminando mínimo.
Por el camino, teníamos que ir al baño si o si, eran sobre las 14:30 y por suerte encontramos el Burger Urway en el 40 Washington Ave (Brooklyn NY) un lugar para nada turístico, que está entre el puente de Manhattan y el puente de Williamsburg, en el que nos paramamos para ir al baño y de paso comer algo.
Al final, fue uno de los mejores sitios del viaje en que comimos, raciones enormes a un precio para nada turístico, por 30 dólares comimos los 4.
Yo, unas quesadillas de pollo super picantes que no pude acabarme, mi mujer unas quesadillas de queso, que compartió con nuestra hija pequeña y la mayor, pidió una hamburguesa de pollo, que fue la mejor de todo el viaje.

Lástima que sea un sitio, que no viene de paso turísticamente hablando, pero por eso mismo, al ser sus clientes el vecindario, lo hacían riquísimo, raciones grandes y a buen precio.
Además está regentado por gente latina y pudimos hablar en español, recomendándonos que pedir. Sin duda, el mejor sitio en el que comimos de todo el viaje.