Después de una buena pateada, parece que no pero desde la estación de Broadway (Brooklyn) hasta el puente de Manhattan (zona Dumbo) creo que caminamos 1 hora y media a lo tonto. Eso si, siempre entretenidos con las vistas y quehaceres cotidianos que nos ofrecía la ciudad.
Por fin llegamos a la zona de Dumbo, bajo el puente de Manhattan.

Toda la zona, es muy fotogénica y quedas embobado con las vistas que te ofrece la ciudad, además después del día medio nuboso y con un poco de lluvia que habíamos tenido, se despejó, saliendo el sol, lo que hizo que las fotos salieran mucho mas chulas.

Fuimos a Pebble Beach (La Playa de los Guijarros) que habíamos visto en muchas fotos o películas, sentado en sus escalinatas, te puedes tirar un buen rato, disfrutando del Skyline de Manhattan.

Luego nos dirigimos a Jane's Carrussel, que por 2 dólares, las niñas pudieron montarse.
No había cola, nos pidieron al prueba de vacunación, que enseñé con el móvil y que prácticamente no miraron, así pues nuestra hija menor, pudo entrar y subirse sin problemas.

Después de un montón de fotos que hicimos por la zona, por fin nos dirigimos al puente de Brooklyn, para cruzarlo a pie, una de las cosas que nos hacía mucha ilusión a todos.
Una gozada y un lugar totalmente de película.

Otra avalancha de fotos y por primera vez, a lo lejos pudimos observar a Miss Liberty, pero todavía era el primer día, hasta el lunes no teníamos previsto visitar su isla.

Después de cruzar el puente, encontramos la parada de metro de Brooklyn Bridge, línea 4-5-6 color verde y dirección UpTown, nos fuimos a Times Square, cambiando de línea en Grand Central, por la línea 7 color lila, que para en la 42-Times Square.
Eran sobre las 18:00 cuando llegamos al hotel.
Esa tarde a las 19:30 jugaban los New York Knicks, no teníamos entradas, por que no me atreví a comprarlas, al no tener nuestra hija menor la pauta completa de vacunación, pero al ver que las medidas en general no eran muy estrictas, decidimos acercarnos hasta el Madison Square Garden, por si podíamos comprar entradas in situ.
El paseo desde el Hotel The Gallivant hasta el estadio, nos acabó de rematar, estábamos muy cansados y al llegar hasta el Madison, con el montón de gente que llegaba, lo cansado que estábamos, no lo vimos claro y decidimos retirarnos al hotel, compramos unas porciones de pizza por el camino, que comimos en la habitación y pude ver parte del partido por la televisión, antes de que acabara el partido, nos dormimos.
El día había sido completísimo.