479 km – 4h 31’ aprox
Había llegado el momento!! Nos despertamos muy pronto (sobre las 6) para salir a primera hora. De esta manera los peques hacen una primera tirada larga durmiendo y podemos aprovechar para hacer km.
La primera parada de nuestra ruta fue Aix-en-Provence, donde llegamos a las 14:00h.
Nuestro alojamiento fue un hotel B&B (bastante habituales en nuestras rutas por Francia). Concretamente el B&B le Tholonet, en las afueras. El hotel era correcto, sencillito para una única noche. Teníamos una habitación para los 4. Por lo que vi al hacer la reserva (fue de las últimas que hice) es una zona muy turística y me costó bastante encontrar una habitación cuádruple libre.
Llegamos al hotel a mediodía, el calor era sofocante, con lo que no vimos viable salir inmediatamente a explorar la ciudad. Descansamos un poco en la habitación que por suerte tenía aire acondicionado que funcionaba!
Sobre las 17:30 decidimos ponernos en marcha, únicamente teníamos una tarde, así que queríamos callejear por el centro.
Habíamos leído que aparcar era bastante complicado y caro. Es por ello que decidimos dejar el coche en uno de los párquings disuasorios que tiene la ciudad. Concretamente lo dejamos en el párquing Krypton, a 7 minutos en coche del hotel.
Tengo que decir que la organización de cara al turismo en Aix-en-Provence me maravilló! Dejamos el coche en el párquing a las afueras (2€ precio para aparcar todo el día). El mismo tiquet de parking sirve como billete de bus (ida y vuelta al centro). Como éramos 4 después de aparcar nos dirijimos a la garita del parking para pedirle al vigilante que nos diera un tiquet de autobús para cada uno (son gratis). A fuera del parking Krypton está la estación de autobuses dónde nos dirigimos al centro, en 5 minutos estábamos allí! El autobús te deja delante de la oficina de turismo (inmensa y chulísima la verdad, muy completa). Pedimos un mapa y si tenían algún itinerario especifico para niños. Nos dieron un librito para descubrir Aix-en-Provence en familia.
Como teníamos poco tiempo nos dedicamos a callejear siguiendo el itinerario familiar, pasear tranquilamente por las callejuelas del centro. El calor era asfixiante!


En un par de horas pudimos pasear por el centro tranquilamente, había mucho ambiente, tiendas preciosas... llegamos hasta la catedral e iniciamos la vuelta hacia la plaza de la Rotonde dónde tomaríamos el autobús para recoger el coche.


Ese día cenamos en una conocida cadena de comida rápida (por petición de nuestros hijos) y nos fuimos al hotel a descansar! puesto que el día siguiente sería intenso de coche.