Teníamos reservada la excursión del desierto con el propio alojamiento, pues pensamos que era lo más correcto. Se pueden contratar actividades con diferentes empresas, pero teniendo en cuenta que el precio del alojamiento con desayuno y cena, más los traslados desde el parking (donde dejamos los coches) hasta el campamento y al día siguiente del campamento al parking tiene un precio de unos 2 euros por persona. Es decir, no tienen beneficio ninguno, pues decidimos hacer la excursión con ellos y así tenerlos contentos y así poder disfrutar más del día en el desierto.
La actividad la teníamos reservada a las 10:00 (quedamos en el parking). Para llegar al parking hay que pasar primero por el centro de visitantes, Dejas el coche aparcado un momento, pasas por la taquilla para mostrar la Jordan Pass (si no la tienes hay que pagar algo así como 1 euro por persona), de nuevo al coche y avanzamos unos 7km hasta llegar a Wadi Rum donde hay una explanada en la que aparcar y varios empleados de los diferentes campamentos que te indican quien es tu chófer-guía, que en nuestro caso fue Naif, un chico joven con mucha pericia al volante, que nos llevó a todos los lugares que teníamos previamente acordados (sin meter prisa en ninguna de las paradas) y que quiso burlarse de nosotros hablando en su idioma con su compañero (ibamos en dos vehículos) y que le salió el tiro por la culata.
Lawrence Spring
La primera parada fue para subir a un hilo de fuente que se encontraba en una roca elevada. No parecía muy atractiva y el día era muy larga. Raquel y yo sin pensarlo nos fuimos a la sombra de un árbol en la que descansaba tranquilamente un lugareño.

Gran duna roja
La siguiente parada fue una duna, que al subirla ofrecía unas vistas impresionantes.

Cañon Khazali
Es una estrecha garganta de unos 100 m de longitud. Sus paredes interiores están cubiertas con inscripciones támudicas, nabateas e islámicas, así como con petroglifos de seres humanos y animales.


Little bridge/Rakabht al-Wadak
Es un puente entre rocas. Hay que trepar un poquito, no tiene dificultad. Ojo a los que tengan vértigo al cruzar el puente.

Casa de Lawrence de Arabia
Esta fue la última parada antes de comer. Nos mostró unas piedras, que es lo que queda de la casa, y nos indicó un lugar sombreado al que irían él y su compañero para empezar a preparar el almuerzo. Nos indicó una zona para subir y que regresáramos con ellos en unos 20-30 min.
Almuerzo tradicional beduino
Pusieron unas esterillas en el suelo. Sacaron muchos tomates y algo de verdura fresca que picaron, y mezclaron con una lata que tenía otro tipo de verduras, y con un sobre de bolitas de carne. Todo mezclado al fuego, y a degustar el plato principal junto a un queso blando, humus y su tradicional pan. Y de postre unas galletas rellenas de dátiles.

Después del almuerzo uno de los guías trepó una pared de unos 3,5 metros de altura y nos animaron a subirla. Cuando uno del grupo (José o Alejandro que fueron los que se animaron) empezaron a tratar de subirla, nuestro guía le dijo algo a su compañero y soltó unas risillas. En nuestra traducción del lenguaje universal entendimos que se estaban riendo de nuestro amigo pensando que no serían capaces de subir. Una de las palabras que repitieron fue algo así como "abushale" y que claramente parecía algo despectivo. Y como era de esperar tanto José como Alejandro consiguieron subir (practican escalada con frecuencia). Entonces animamos a nuestro guía (el que se burlaba) a subir. Cuando empezó a trepar empezamos a animarle "abushale", "abushale"... A él se le cambió la cara y su compañero se estaba partiendo de la risa.