Increíble pero cierto, a las 7:03 horas, ahí estaban mis compis para ir a por las motos. Pillamos dos semiautomáticas, las famosas Honda Wave de 125 cc. La primera toma de contacto, rara para mí, ya que yo estoy acostumbrado a llevar motos grandes, pero después de un rato, te haces a llevar una moto de marchas sin embrague.
Repostanos y nos vamos para la cascada Kaeng Kyui. Traganos polvo y tierra lo que no está escrito, una vez allí, los tres solos y solo caía un fino chorro de agua, no recomendable si visitáis esta zona en temporada seca. De ahí nos vamos para la Blue Lagoon 2. Un complejo en el que hay de todo, trampolines, tirolina, toboganes y está de pm para el baño, no había mucha gente a pesar de ser sábado. Cuando nos fuimos, ya si empezaban a llegar los chinos, que se bañan vestidos, curioso.
De ahí, antes de la hora de comer, decidimos iir al mirador de Nam Xay. Este sitio es de lo más impresionante que he visto en mi vida. La subida aunque no es larga, es muy pronunciada y sin ningún tipo de mimos, la gente bajaba hasta arrastrándose. Pero las vistas arriba, ay amigo... que vistas!!
El más jovencito, que iba atrás en la moto,m con el otro, llevaba el GPS con el móvil del amigo. Cuando llegamos al aparcamiento, lo dejó encima del asiento, y se Dan cuenta cuando estamos arriba. Buffff, y ya llevamos una hora allí, me temo que eso está perdido. El más mayor baja por si acaso y nosotros nos quedamos arriba un poco más. Mientras bajo, me pongo en el lugar del chaval, que encima era su cumpleaños, y pido a Dios que estuviera el móvil. E increíblemente, allí estaba Will con su teléfono, nadie lo había tocado en más de una hora y eso que había mucha gente allí. Un milagro que nunca va a pasar en España.

Comemos en una caseta que hay por los caminos esos y nos vamos a la Blue Lagoon 1.Esa si estaba petada, sobre todo chinos, pero a mí sí me moló, había un ambientazo enorme. Allí había un trampolín de unos siete ocho metros, que era toda una atracción. Todo el mundo mirando como caían los temerarios que se lanzaban. Yo no soy muy de eso, pero con esos dos locos, yo iba desbocao. Ya me tiré en la 2 y me tiré en la 1,que subidón jajaja
Despues de un buen rato allí, viendo todo el cotarro, no nos dió tiempo de pasar a la cueva que la cierran a las cinco.
Nos vamos para Vang Vieng. El cielo plagado de globos aerostáticos y parapentes a motor, una chulada, y más cuando paramos en el río, para ver las carreras de piraguas que hacen los locales.
Dejamos las motos y nos damos una vuelta por el Night Market. Decidimos ducharnos, y nos vamos de cena BBQ, muy guay y barata esa opción de comida. Hay muchos lugares para ello en Vang Vieng. Después nos vamos a un pub inglés, petado de ingleses menos yo, viendo el fútbol e inflandose de cervezas. Cuando meten un gol, la cerveza vuela por todos lados. Con la primera parte, tengo suficiente, así que me despido de mis amigos, son ya las once de la noche y me voy para el guesthouse. Ha sido un día muy chulo y agotador en Vang Vieng, me ha gustado mucho ese lugar.