Para desayunar pedimos un desayuno irlandés, dos cruasanes de jamón y queso, más una tortilla de queso, jamón y champiñón.
La noche anterior no quedaban entradas por la mañana para ver el Carrick-a-Rede, como no sabíamos que tiempo nos iba a llevar ver la Calzada, decidemos compar las entradas cuando terminaramos la visita. Además del día amaneció lluvioso y podía ir a peor.
Stanle nos dijo que en la Calzada del Gigante dejaramos el coche en el parking del hotel, que pagaríamos 10 libras pero que luego si nos tomamos algo nos lo descontarían. En el parking oficial se paga mucho más y en todos los parking de alrededor cobran 10 libras. Cosa que hicimos.
Salimos del B&B tras despedirnos a las 10h y llegamos al hotel Causeway sobre las 11:30. Hay una persona con chaleco cobrando el ticket para aparcar en el hotel y otra que te dice donde dejarlo.
Stanle nos dijo que como llovía, era más seguro hacer el camino por abajo. Así que le hicimos caso, la idea original era hacerlo por arriba y bajar las escaleras para volver por abajo. Al llegar a la calzada, no encotré lo que esperaba, pero una vez que caminamos sobre la calzada hacia el mar, la perpectiva cambia y resultó como esperabamos. Es una visita muy recomendable. Como llovía a ratos, no fuimos hasta los "Órganos". La visita con el timepo de tomar algo en el hotel fueron unas 2 horas.

Eran las 15h y ya era imposible comer en un restaurante o pub, así que recurrimos al Istanbul Turkish Restaurant que tenía una especie de menú del día, comimos espaguetis boloñesa y un kebak.
En Londonderry solo esperabamos encontrar los famosos murales y los lugares históricos como donde ocurrió el Bloody Sunday, pero es una ciudad muy bonita con un casco viejo amurallado muy bien conservado (Guildhall, Shipquay Gate, Tower Museum, The Cottage).




Tras una hora de coche, llegamos a Donegal, tuvimos suerte y aparcamos en la plaza del diamante. Pequeño paseo para ver el exterior del castillo. Eran las 20h pero no teníamos hambre al haber comido tan tarde, decidimos irnos para Garrison, que aunque sabíamos que sería dificil encontrar algo abierto, había una gasolinera y podríamos comer algo. No vimos gran cosa en el pueblo, así que fuimos a preguntar en el B&B.
A las 20:30 estabamos en Melvin Country House, Helen nos reservó para cenar en Riverside Bar y nos dijo que fueramos rápido. En el pub estaban lo lugareños tomando una pintas, la camarera nos dijo que nos fueramos al salón del fondo para estar más tranquilos. No tenía de casi nada de la carta y nos metió prisa (luego más tranquilos nos dijo que se iba la cocinera). Cenamos huevos duros con mayonesa, queso brie frito y hamburguesa. Nos hubiera gustado estar tomando una pinta en el pub con lo parroquianos, pero cuando acabamos a las 21:30 solo quedaba la camarera viendo una película y con ganas que nos fueramos.
